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La lucha de las futbolistas danesas por la igualdad les cuesta un expediente de la UEFA

El organismo del fútbol europeo estudia el caso después de que las jugadoras se negasen a jugar un partido de clasificación para el Mundial

La lucha de las futbolistas danesas por la igualdad les cuesta un expediente de la UEFA

Dinamarca se ha convertido en las últimas semanas en el mayor exponente de la creciente lucha por la igualdad salarial que libra el fútbol femenino. Tanto, que la protesta ha dejado atrás su carácter simbólico para afectar directamente a una competición oficial. El pasado viernes la selección femenina de fútbol se negó a disputar el encuentro contra Suecia, clasificatorio para el próximo Mundial, algo que ya le ha costado la apertura de un expediente disciplinario por parte de la UEFA que se estudiará el 16 de noviembre, según anunció este martes. El reglamento contempla que la federación que se niega a jugar un encuentro pierde el derecho a todos los pagos del organismo que rige el fútbol europeo. 

El conflicto entre las internacionales danesas y su federación dura ya meses y tiene como origen la demanda de las jugadoras de un salario básico mensual, inferior a 1.000 euros, para aquellas futbolistas que no tienen un contrato profesional con un club, algunas de las cuales pasan una media de 70 días al año en convocatorias. La federación se niega a contratarlas. 

El de la semana pasada no fue el primer partido suspendido a causa de la protesta. En septiembre, la selección se negó a disputar un amistoso contra Holanda, que hubiera reeditado la final de la última Eurocopa. También amagaron con no disputar el duelo de clasificación contra Hungría, aunque al final no llegaron a ese extremo. Tras llegar a su punto más tenso con la cancelación del partido ante Suecia, las dos partes acordaron darse una tregua para cumplir con el compromiso ante Croacia, también clasificatorio, que las danesas resolvieron este martes con una victoria por 0-4.

La causa de las danesas ha encontrado el apoyo de rivales e incluso la adhesión explícita de la selección masculina. En un comunicado difundido en septiembre, los jugadores ofrecieron donar 75.000 euros de sus ingresos anuales. “Para que así tengan los mismos derechos que nosotros”, argumentaba la nota, firmada, entre otros, por Simon Kjaer, capitán de la selección y jugador del Sevilla. Poco después, el efecto dominó del gesto de los daneses llegó a Noruega, donde su federación de fútbol aprobó que los futbolistas de las selecciones masculinas y femeninas cobraran lo mismo.

Tras la cancelación del duelo contra Suecia, las propias rivales arroparon la medida adoptada por Dinamarca: "Si aún tienes decidir qué va a pasar a los jugadores daneses con respecto al partido de clasificación, estoy dispuesta a reprogramar el partido", escribía en su Twitter Hedvig Lindahl, guardameta internacional sueca. Y en la misma línea se pronunciaba su compañera Magdalena Eriksson: "Las jugadoras danesas ya han sido suficientemente castigadas".

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