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Eslovenia, el reto que faltaba

La revelación del torneo, con un juego atractivo y eficaz propulsado por Dragic y Doncic, desafía este jueves a España, que busca su décima final europea

Los jugadores de Eslovenia celebran el pase a la semifinal.
Los jugadores de Eslovenia celebran el pase a la semifinal. EFE

Eslovenia, el equipo que está causando sensación, y España, en el punto de mira como referente del baloncesto europeo durante los últimos años, dirimen este jueves (20.30, Cuatro) un puesto para la final del Eurobasket. El desafío en el Sinan Erdem de Estambul se presenta fascinante, iluminado por un puñado de jugadores de enorme talento y la expectativa cada vez más morbosa sobre quién será capaz de interrumpir el camino de España hacia el oro que ha ganado en tres de sus últimas cuatro citas europeas.

Dragic, el base de Miami Heat, ha encontrado por fin una pareja ideal para dotar a la selección eslovena de un abundante caudal ofensivo. Se trata de Luka Doncic, la perla de 18 años acunada en el Real Madrid. Se ha revelado como un líder capaz de combinarse con Dragic para desequilibrar y decidir los partidos más exigentes. No están solos. Randolph, el ala-pívot también del Real Madrid, estadounidense nacido en Alemania y con pasaporte esloveno desde hace un par de meses, es la cuña que necesitaba la selección para apuntalar su juego. Deslumbraron especialmente en el extraordinario duelo de cuartos de final ante Letonia (103-97).

Eslovenia, el pequeño país de poco más de dos millones de habitantes con una enorme afición por el baloncesto, está de fiesta grande. Su selección, siempre con expectativas y con varias camadas de jugadores con gran talento, solo había alcanzado una vez las semifinales de una gran competición internacional, el Eurobasket de 2009. Pero perdió ante Serbia y también, por un punto (57-56), ante Grecia se le escapó la medalla. En este Eurobasket su camino ha sido tan impoluto como el de España: siete partidos, siete victorias.

El éxito esloveno corre por cuenta del serbio Igor Kokoskov, un técnico que ha hecho carrera en Estados Unidos, primero en la Liga Universitaria y después en la NBA, donde fue el primer entrenador ayudante no estadounidense, ganó un anillo con Cleveland y ejerce ahora como ayudante de Quin Snyder en Utah Jazz, el nuevo equipo de Ricky Rubio.

Paciencia en ataque

España busca su décima final en un Eurobasket, la quinta en los últimos 10 años, en los que obtuvo sus tres oros en el torneo (2009, 2011 y 2015). “He visto sus partidos y Eslovenia me ha impresionado, no solo ante Letonia”, afirma Sergio Scariolo. “Lleva una trayectoria fantástica. Ha jugado contra grandes rivales, ganándoles y sabiéndose adaptar. Ha ganado a tanteos bajos y altos. Es un equipo súpercompleto y muy bien estructurado, con roles muy bien definidos. Posee una solidez defensiva que muy pocos tienen, con dos puntos de producción de juego muy bien identificados, Dragic y Doncic, y dos jugadores que me preocupan especialmente que son Randolph y Prepelic, a quien le veo un futuro muy bueno, un tipo de jugador al que a veces echamos en falta”. Destacó también al pívot Vidmar: “Les permite tener equilibrio en ataque y en defensa”.

Scariolo reclama a sus jugadores que tengan paciencia en ataque y sepan esperar el momento adecuado. “Me preocupa más la eficacia defensiva de Eslovenia que su ataque, a pesar de que deslumbraron en su último partido, con un marcador que superó los 100 puntos. Hicieron una exhibición brutal ante Francia y grandísimos partidos defensivos ante Grecia y Montenegro”. España ha tenido rivales de todos los estilos y condición. El que le faltaba, a estas alturas, es un equipo revelación, atrevido, triunfante y estiloso como Eslovenia.