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La conexión Tecatito - Lozano clasifica a México para el Mundial de Rusia

El equipo mexicano vence 1-0 a Panamá gracias al juego de sus futbolistas más prolíficos y consigue su boleto a la Copa del Mundo

Lozano celebra su gol.
Lozano celebra su gol. REUTERS

Una jugada bastó para que México pudiera relajarse. El Tri se sacudió esa malaria que traía desde hace un par de meses tras el insípida Copa Confederaciones y una Copa Oro agria. Con un escueto 1-0 vencieron a Panamá y eso, matemáticamente, les otorga un lugar en la Copa del Mundo en Rusia. Una jugada de fantasía de Jesús Tecatito Corona terminó en un cabezazo del jugador prolífico del tri, Hirving Lozano que logró el tanto de la victoria.

México tuvo un primer tiempo vacilante. Por lapsos mostraba que los días de concentración no fueron suficientes para que sus futbolistas se enchufaran. Tardaron en romper el juego compacto de Panamá, que buscaba avanzar en conjunto, defender en bloque. Los principales ataques fueron por la banda izquierda. Allí el capo era Jesús Tecatito Corona, quien era auxiliado por su lateral izquierdo, Jesús Gallardo. Hubo jugadas en las que el Tecatito, como esos jugadores de los llaneros, defendía balones y driblaba rivales con un rápido movimiento de cadera.

Los panameños encontraban las primeras jugadas para tirar al arco, para preparar la estrategia con el balón detenido. El ritmo de los panameños era intermitente. Su jugador más hábil era Armando Cooper. Sus atacantes quedaban neutralizados no por el buen juego de la defensiva mexicana, sino por sus propios límites. El juego, con tendencia al tedio, estuvo marcado por la rebeldía de la afición mexicana. Los hinchas del tri, irreverentes hasta el tuétano, ignoraron las recomendaciones para evitar gritar “¡Ehh, puto!” en cada despeje de José Calderón. Lo vociferaron para acallar el sonido local que pedía cambiarlo por “¡Ehh, México!”.

Fue hasta el minuto 50. El auxiliar técnico, Pompilio Páez, mandó a la cancha a Hirving Lozano en el lugar de Jürgen Damm. Y así le dio al clavo. Lozano entró y fue derribado en el área. ¿Penalti? El árbitro Walter López no lo marcó. A la siguiente jugada, Corona gambetó desde su izquierda y en el centro emergió Hirving Lozano para concretar el gol. Anotación y victoria en una noche en que la lluvia volvió a paralizar la ciudad tras los efectos de la tormenta Lidia. El Azteca, campo casi religioso en México, fue protegido con una gran cobija de plástico para reducir los daños; sin embargo, el fútbol no tuvo piedad. El campo fue mancillado por las barridas.

Los del tricolor pudieron cerrar la noche con otro gol a pase de Lozano, pero Javier Aquino mandó su tiro no al ángulo, ni a una esquina, lejos, lejos. Los panameños intentaron hacer de la velocidad su arma y no le resultó. Luis Tejada fue borrado de la estrategia. Memo Ochoa se dio el lujo de atajar para las fotografías un par de remates de Alberto Quintero y de Gabriel Torres.

“También me dijo un arriero, no hay que llegar primero, sino saber llegar”, se empezó a escuchar en el Azteca. No era otra canción más que El Rey de José Alfredo Jiménez dedicada a unos jugadores que han hecho de México el líder, parcial, de la Concacaf con 17 puntos de 21 posibles. Fue una fiesta a la que pocos aficionados, asustados por la lluvia, fueron. Juan Carlos Osorio vio desde un palco el encuentro, aún debía pagar el partido de suspensión tras la multa en la Confederaciones por insultar a un silbante. Sus jugadores le dedicaron el triunfo a la distancia. México no tendrá trono ni reina, pero sí su boleto a Rusia.

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