México busca la final ante el ogro de Alemania

El ‘tri' busca su primera victoria en un partido oficial frente al combinado germano

El equipo mexicano durante un partido en la Confederaciones
El equipo mexicano durante un partido en la ConfederacionesJ. Martinson (FIFA via Getty Images)

La selección de México juega a contracorriente de su historia. En los cuatro juegos oficiales que ha tenido con Alemania ha salido con el orgullo dañado. En seis amistosos, los mexicanos solo han festejado en una ocasión. El tri encara este jueves (13.00, hora de México) uno de sus partidos más relevantes en las semifinales de la Copa Confederaciones ante el equipo dirigido por Joachim Löw.

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En México ven este duelo para una afrenta pese a que este equipo alemán no juegue con sus figuras de élite como Neuer, Özil o Müller. Para el fútbol mexicano no hay mejor rival a vencer que a Alemania. México se ha dado el lujo de vencer a campeones del mundo como Argentina, Brasil, Uruguay e Italia, pero no a los alemanes.

El primer juego entre ambas selecciones fue el 22 de diciembre de 1968, de acuerdo a los registros de la FIFA. El conjunto mexicano se enfrentó a la República Federal de Alemania en la Ciudad de México para un partido de exhibición. Solo habían pasado 81 días de la matanza de estudiantes quienes se manifestaron contra la opresión de su Gobierno. Fue hasta 1971 cuando volvieron a coincidir los equipos para jugar en Hanover. Se trataba de un amistoso, pero terminó en una goleada 5-0.

En 1977, los mexicanos recibieron en casa a los germanos y, en esa ocasión, lograron sacarle un empate 2-2, aunque no se jugaban nada. El resultado fue una ilusión hasta que un año después, en el Mundial de Argentina se enfrentaron en su primer juego oficial donde los de la Mannschaft golearon 6-0 a los mexicanos, quienes mantenían como estandarte a su central Alfredo Tena, del Club América.

En junio de 1985, México registró su primera victoria 2-0 frente a Alemania y lo hizo en el estadio Azteca. Se trataba de un torneo amistoso a un año de organizar la Copa del Mundo. En esa tarde los tricolores Manuel Negrete y Luis Flores marcaron para dejar atrás sus malas estadísticas. Ya en el Mundial con sello mexicano, el partido terminó 0-0, un empate oficial; sin embargo, se trataba de la ronda de cuartos de final y se definió el partido en penaltis. Los dirigidos por Franz Beckenbauer vencieron 4-1 y dejaron atrás a la generación de Hugo Sánchez.

Uno de los mexicanos que erró su penalti fue Fernando Quirarte. "Me dejó una experiencia muy dura en mi carrera al fallarlo. Me dolió mucho", comenta. "Es motivante enfrentarte a este rival. Fue un gran desgaste físico. Fue en el estadio de los Tigres en Monterrey. Fue un partido muy parejo y se le complicó a Alemania. Vieron que en los 120 minutos fuimos, en su mayoría, fuimos superiores. Fue un volado el jugar los penaltis", señala el actual analista de Fox Sports. 

Quirarte y sus compañeros enfrentaban el comentario recurrente de que los alemanes tenían fortaleza física. "Nosotros sabíamos que no los íbamos a cargar. Por ahí dice el dicho que más vale la maña que la fuerza. Igualamos en circunstancias físicas a la potencia de Alemania", refiere el exjugador de Chivas. 

"Es una buena mezcla de jugadores"

D.M.

Ricardo Peláez y Fernando Quirarte coinciden en que el plantel que jugará este jueves frente a Alemania es interesante. "Se mezclaron jugadores de experiencia, Márquez y Guardado, campeones sub-17, campeones olímpicos, los que juegan en Europa. Veo un buen técnico, criticado, pero con resultados", comenta Peláez.

"No hay ningún equipo invencible en el mundo. Se puede ganar si hacen las cosas bien. Les recomendaría a esos jugadores tener una fortaleza mental, gran confianza en sí mismos", menciona Quirarte, quien pronostica un 1-0 a favor de México. Peláez considera que será un 2-1.

En 1992, en Dresde, Alemania, el goleador mexicano Carlos Hermosillo había adelantado a los suyos, pero los alemanes anularon el festejo al empatarlo 1-1. Un año después, en otro amistoso, volvieron a emparejar 0-0 en un juego en la capital mexicana.

El tercer enfrentamiento oficial fue, de nuevo, en un Mundial de Fútbol. Eran los octavos de final de Francia 98. Los conjuntos jugaban en el estadio de Montpellier. La camada de Jorge Campos, Claudio Suárez, Cuauhtémoc Blanco, Pável Pardo y Luis Hernández se vio superado 2-1 tras dos goles de los artilleros Klinsmann y Bierhoff.

"Éramos un gran equipo con gran personalidad y mucho liderazgo. Encaramos el juego con mucho compromiso. Lo íbamos ganando, pero sucedieron incidentes increíbles como aquella falla de Luis Hernández que era un gol cantado o ese disparo de Arellano que dio en el poste. México fue mejor que el rival, tuvimos mejores opciones de gol", analiza Ricardo Peláez, un delantero que le pidió a su entrenador, Manuel Lapuente, que le metiera en la cancha. Estuvo cuatro minutos, pero no hubo gol mexicano.

Su camino volvió a coincidir en la Copa Confederaciones de 2005. Se jugaban el tercer lugar. Ambas selecciones mandaron a la cancha a la mayoría de sus estrellas. Al término de la primer tiempo el juego estaba 2-1 a favor de Alemania, el tri se acercó con el 2-2, luego llegó un oportuno gol de Huth y el 3-2. A cinco minutos del final, el goleador Jared Borgetti volvió a equilibrarlo, 3-3. Ya en el tiempo de compensación, Michael Ballack le dio el triunfo a su escuadra. México se quedó en la línea y con un buen sabor de boca.

Los chicos inmunes al campeón

A nivel de Juegos Olímpicos, se han visto las caras en dos ocasiones. La primera fue en Múnich en 1972. El partido terminó con un empate 1-1. Pasaron 44 años y coincidieron en la fase de grupos en Río 2016. Allí los mexicanos dejaron escapar el triunfo y los juveniles europeos lo ganaron 2-2.

Solo los adolescentes mexicanos han vencido a Alemania. Eso tenía que ser en una épica. Era el 7 de julio en 2011. El partido dio varias volteretas hasta que México lo remontó primero con un gol olímpico y luego una chilena en el último minuto de un chico con la cabeza quebrada, Julio Gómez. Se trataban de las semifinales del mundial sub-17. México lo ganó con la agonía en la mano. En 2015, con otras generaciones de la misma edad, los del tri ganaron 1-2. Las nuevas generaciones no le temen más al gigante de Alemania.

Sobre la firma

Diego Mancera

Es portadista de EL PAÍS América y periodista de la edición mexicana desde 2016. Está especializado en temas de deportes. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Vive en Ciudad de México.

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