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Lozano contra Pulisic, el duelo juvenil entre México y Estados Unidos

El futbolista mexicano pretendido por el Manchester City y el Celta se enfrenta a la promesa del Borussia Dortmund en el derbi de Norteamérica

México vs Estados Unidos en vivo
Hirving Lozano celebra uno de sus goles contra Honduras REUTERS

En Norteamérica emergieron dos niños prodigio. Del semillero de Pachuca salió Hirving Lozano y de Pensilvania, Christian Pulisic. Dos talentos, el primero de 21 años y el segundo de 18, que han formado parte del cambio generacional en sus respectivas selecciones. Este domingo se enfrenta México contra Estados Unidos, un clásico en la región.

Pulisic tiene en su ADN la capacidad para mover el balón en espacios reducidos. Su padre, Mark, era un jugador de fútbol sala y su madre, Kelley, futbolista a nivel universitario e instructora de educación física. El fútbol no faltaba en casa con dos padres obsesionados por el balón. Desde los 11 años, Christian empezó a jugar en una academia local, en la PA Classics. Allí empezó a foguearse y a llamar la atención de la selección juvenil de Estados Unidos. Era un atípico jugador estadounidense con más dotes de un 10 que el prototipo jugador fuerte. 

Con 15 años le llamaron para formar parte del equipo sub-17 de su país. Era parte de un amistoso que organizó la empresa Nike en diciembre de 2013. Del equipo era el más pequeño en edad y en altura. Eso no fue problema. Los de las barras y las estrellas ganaron ese partido 4-1. Pulisic sorprendió por su capacidad para mandar pases de costa a costa y por sortear las barridas de los rivales.  Eso provocó que agentes de equipos en Europa saturaran el teléfono de la familia Pulisic.

Pulisic, de acuerdo con un texto publicado en el portal Pennlive, entró en 2009 en las instalaciones del Barcelona. Allí pudo hablar, en inglés, con el atacante Gudjonhsen. También estuvo en los campos del PSV Eindhoven, Oporto, Chelsea y el Arsenal. En febrero de 2015, el Borussia Dortmund, se fijó en él y le ofreció un contrato para que se sumara a sus categorías juveniles. La familia Pulisic tiene raíces en Croacia y eso facilitó los trámites.

Pulisic celebra sus goles contra Trinidad y Tobago ampliar foto
Pulisic celebra sus goles contra Trinidad y Tobago AFP

Christian Pulisic representó a su país en el Mundial sub-17 en Chile, aunque sin éxito. En 2016, el quien fuera seleccionador en Estados Unidos le echó un ojo y le convocó con el equipo absoluto. Con 17 años se convirtió en el chico más joven en debutar y en marcar un gol, todo en un mismo juego contra Bolivia. Antes de ese logro, ya se había estrenado en la Bundesliga bajo la tutela de Thomas Tuchel.

En su más reciente temporada, Pulisic se ganó un sitio entre las otras jóvenes promesas del Dortmund. Jugó como suplente en la Champions League incluso en los cuartos de final contra el Mónaco. Con su selección ha sido el referente, con solo 18 años, en las eliminatorias. En su último juego marcó dos goles contra Trinidad y Tobago. Y lanzó un mensaje "saldremos del Azteca con una victoria".

 El chico con apodo de villano

Hirving Lozano se ganó un lugar gracias a todas las patadas que recibía. El mexicano llegó al primer equipo de Pachuca cuando tenía 17 años. En las categorías inferiores era un chico al cual no podía detenerle, la única forma, era derribarle o destrozarle los tobillos. Lozano sacó ventaja de eso. Fue en 2014 cuando Lozano fue llamado por su entrenador, Enrique Meza, para que hiciera calentamientos. Iba a jugar su primer partido a nivel profesional. Era contra el América en el estadio Azteca.

Hirving tenía siete minutos para mostrarse. A 120 segundos de que terminara el juego, Lozano encontró un balón en un hueco, pegó una frenética carrera e hizo su gol, el de la victoria 0-1. El chico no sabía qué hacer, cómo festejar. A partir de allí su carrera empezó a subir de forma repentina. A Lozano le conocen como el Chucky, en referencia a la película de terror El Muñeco Diabólico (1988). Se ganó el mote por esconderse debajo de la cama de hotel y asustar a sus colegas.

Lozano tiene dinamita en sus pies. Los entrenadores que le han dirigido lo han colocado como un extremo que lleve el balón a la línea de fondo para que intente un remate, un centro o explote su creatividad. Eso lo llevó a la selección de México sub-20 y a su Copa del Mundo en la que no pudo hacer de las suyas. El entrenador Juan Carlos Osorio le llamó al equipo mayor en 2016. Ese fue el punto de ruptura para el tri al encontrar a un chico explosivo al ataque que pudiera complementar a Carlos Vela, Raúl Jiménez, Jesús Corona y al Chicharito Hernández.

Con 21 años ya tiene en la repisa de su hogar una medalla de campeón de la liga mexicana y de una Concachampions, la cual obtuvieron en abril pasado. Lozano no podrá jugar el Mundialito de Clubes con Pachuca porque él quiere jugar, como la mayoría de sus compatriotas, en Europa. Su patrón, Jesús Martínez, le prometió que este año se podía ir. Durante meses le han rodeado rumores sobre su futuro inmediato. Algunos le han colocado en el Celta, en la Real Sociedad y, en los últimos días, ha trascendido que el Manchester City le compraría para después cederle al PSV Eindhoven.

Hace unos días, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, visitó el Salón de la Fama del fútbol en Pachuca. Allí estaba Lozano junto con una comitiva del club tuzo. El mandatario sostuvo un diálogo con la promesa mexicana.

Chucky, éxito, ¿entonces te vas a Europa?

−Vamos a ver − respondió el futbolista con una sonrisa.

−¿A dónde te vas a probar? − insistió el presidente

−No sé todavía −alcanzó a responder Lozano, el jugador de moda en México.

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