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El sprint de Durant y los Warriors funde las maravillas de Irving y LeBron

Golden State Warriors endosa un 0-11 final a Cleveland Cavaliers (113-118) y acaricia el anillo (3-0)

Cleveland Cavaliers Golden State Warriors Ampliar foto
Kevin Durant, entre Lebron y Korver. USA Today Sports

Golden State dejó helado el Quicken Loans Arena de Cleveland con tres últimos minutos en los que levantó un partido que los Cavaliers tenían en la mano. En ese sprint final, con un parcial de 0-11 que convirtió un 113-107 en el 113-118 definitivo, Kevin Durant ejerció el papel de verdugo del equipo de LeBron James, que vio cómo le arrancaban la victoria de las manos. Los Warriors dominan ahora por 3-0 la final y se sitúan a un paso de un anillo, con un histórico pleno de 15-0 en los ‘playoffs’.

La derrota fue desesperante para el equipo de Ohio, que puso contra las cuerdas a los Warriors gracias a las maravillas de Kyrie Irving y LeBron James, en un partido tan sensacional como casi todo lo que está aconteciendo en la final que confronta a los mismos equipos por tercer año consecutivo, algo que no había sucedido nunca.

CLEVELAND, 113; GOLDEN STATE, 118 (0-3)

Cleveland: Irving (38), JR Smith (16), LeBron James (39), Love (9), Tristan Thompson (0) –equipo inicial-; Jefferson (1), Deron Williams (0), Shumpert (2) y Korver (8).

Golden State: Curry (26), Klay Thompson (30), Kevin Durant (31), Draymond Green (8), Pachulia (0) –equipo inicial-; West (7), Iguodala (7), McGee (1), McCaw (2), Livingston (6) y Clark (0).

Parciales: 32-39, 29-28, 33-22 y 19-29.

Quicken Loans Arena de Cleveland. 20.562 espectadores.

Doblegar a los Warriors está resultando tarea imposible. No bastaron las extraordinarias actuaciones de Kyrie Irving, con 38 puntos a pesar de que falló los siete triples que lanzó, y de LeBron James, que se multiplicó con 39 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias. No fue suficiente tampoco el tremendo esfuerzo del resto de los componentes los Cavaliers, que consiguieron plantarse en los tres últimos minutos con esa apreciable ventaja de seis puntos.

Los Warriors están en vena, habían ganado los 14 anteriores partidos de ‘playoff’ y 29 de los últimos 30 que han disputado desde el 14 de marzo. Seis puntos de desventaja para este equipo en racha de Steve Kerr no supone una barrera infranqueable. Así lo demostraron.

De la mano de un Kevin Durant en un momento de forma extraordinario, dominaron con mano de hierro esos tres últimos minutos de partido. KD anotó siete puntos consecutivos que pusieron el 113-116 en el marcador, tras dos fallos de Korver e Irving, rematados con un último ataque ya precipitado en el que Iguodala le robó el balón a LeBron James. La victoria, que podía haber supuesto un punto de inflexión en la final y en la imparable trayectoria de los Warriors, pasó a ser una derrota que prácticamente deja ya sin posibilidad alguna a los Cavaliers. Ningún equipo ha remontado un 3-0 en la historia de la NBA. Y estadísticas al margen, se antoja casi utópico superar a estos Warriors.

Kevin Durant sumó 31 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias, un robo de balón y un tapón. Una máquina de jugar al baloncesto. Stephen Curry, poco más o menos: cinco triples, 29 puntos, 13 rebotes y 6 asistencias. Klay Thompson en la misma línea: seis triples, 30 puntos y 6 rebotes. Draymond Green, a pesar de que tuvo muchos problemas porque acumuló muy pronto demasiadas faltas personales, aportó 8 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias. Y desde el banquillo, Iguodala y West anotaron siete puntos cada uno.

Para superar esa tremenda efectividad, con 16 de 33 en triples, y esa maravillosa manera de mover y compartir el balón que propició 29 asistencias, los Cavaliers tenían que actuar al máximo de sus posibilidades. Y así lo hicieron durante muchos minutos, pero al final les faltaron variantes, jugadores que aportaran algo más, que no se quedaran a cero, como Deron Williams, muy desacertado en estas finales, o Tristan Thompson, que además de su nulidad ofensiva, solo atrapó tres rebotes. Entre los cuatro jugadores de banquillo a los que dio minutos Tyronn Lue solo sumaron 11 puntos, 8 de ellos de Korver, mientras que los jugadores de banquillo de los Warriors aportaron 23 puntos. Y Kevin Love no tuvo su día en ataque, falló seis de los siete triples que lanzó, y solo anotó 9 puntos.

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