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Sandro Rosell hizo del delito “su modo de vida”

La juez envía a prisión al expresidente del Barça por el blanqueo de 15 millones

Sandro Rosell
Rosell, en su etapa de presidente del Barça REUTERS

Alexandre Sandro Rosell Feliu, presidente del Futbol Club Barcelona entre julio de 2010 y enero de 2014, ingresó ayer en prisión por orden de la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela. La magistrada considera que Rosell, de 53 años, encabeza una “organización criminal trasnacional” que se apropió de 14,97 millones de euros que debía haber recibido la Confederación de Fútbol Brasileño como parte de los derechos de retransmisión de 24 partidos de la selección de aquel país. Rosell supuestamente se repartió estos fondos ilegales con el presidente de esa federación, Ricardo Teixeira, y los blanqueó a través de un complejo entramado societario en paraísos fiscales, principalmente Andorra.

Según la juez Lamela, Rosell, que fue detenido el pasado martes con otras cinco personas, hizo del delito “su modo de vida”. La magistrada teme que, si lo deja en libertad, Rosell, dueño de una “gran fortuna” y con negocios, bienes y contactos fuera de España, pueda darse a la fuga o destruir pruebas de una investigación que no se ha cerrado todavía. Sobre el anterior presidente del Barça pesa, además, otra causa penal, la de la supuesta estafa y corrupción entre particulares por el fichaje del delantero brasileño Neymar, pendiente de juicio. En ambas la acusación la ejerce la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Junto a Rosell, ayer fue también a prisión su principal testaferro, el abogado andorrano Joan Besolí, presunto autor del andamiaje de sociedades offshore con el que el expresidente culé y Teixeira —que no ha sido detenido— supuestamente ocultaron e invirtieron los fondos detraídos a la federación brasileña de fútbol. El resto de detenidos el martes —la esposa de Rosell, Marta Pineda; el testaferro libanés Shane Ohannessian y Andreu Ramos, cuñado de Besolí— fueron puestos en libertad, aunque permanecen imputados.

El auto de prisión del 39º presidente del FC Barcelona relata cómo Rosell y Teixeira blanquearon las comisiones ilícitas por la venta de los derechos de la selección brasileña a International Sports Events (ISE), una mercantil con sede en las Islas Caimán dirigida por el multimillonario saudí Saleh Kamel. Según el escrito judicial, para obtener, en el año 2006, el contrato de los 24 partidos amistosos de La Canarinha, Teixeira “impuso” a ISE “el pago de unos fondos de los que en beneficio propio se apoderaron” Rosell y el presidente de la federación. Teixeira percibió un total de 8,39 millones de euros y Rosell —junto con su esposa— se hizo con otros 6,58 millones.

Búsqueda de talentos chinos

Durante la declaración ante la juez Lamela, que duró algo más de dos horas, Sandro Rosell reconoció que tiene relaciones fuera de España y que “está tratando de cerrar un acuerdo en China” para la “formación y búsqueda de talentos en África y China”, y que posee un hotel de ocho habitaciones en Senegal. Estos proyectos y bienes aumentan, según la juez, el riesgo de fuga de Rosell.

La supuesta mordida de Teixeira, sostiene el auto, se camufló como un contrato de intermediación en la adquisición de los derechos de los 24 encuentros amistosos entre ISE, del saudí Kamel, y la mercantil Uptrend, controlada por Rosell a través de la fundación panameña Regata. El contrato, rubricado un día antes del acuerdo entre ISE y la Confederación Brasileña de Fútbol, establecía el pago de 8,39 millones a Uptrend en caso de que aquella negociación tuviera éxito.

Desde Uptrend, con cuentas bancarias en Andorra, el dinero negro se derivó a Teixeira y personas de su entorno que actuaron como testaferros. Tanto el presidente de la federación brasileña como su esposa dispusieron de dos tarjetas Visa Platinum con cargo a una cuenta alimentada por Uptrend. La juez Lamela afirma que tanto Uptrend como la fundación Regata se constituyeron en el mismo año 2006 y “carecían de infraestructura” que les permitiera ejercer la pretendida intermediación.

Los 6,58 millones que le correspondían a Rosell, le fueron abonados mediante cinco transferencias ordenadas desde Suiza y Arabia entre noviembre de 2010 y enero de 2011. El expresidente del Barça las justificó ante Hacienda como el beneficio por la venta de la sociedad Bonus Sport Marketing, de su propiedad. Sin embargo, la investigación ha puesto de manifiesto que esta venta nunca fue efectiva y Rosell siguió controlando esa mercantil.

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