Un errático Barça sufre ante un bravo pero limitado Joventut

Sàbat y Bogdanovic evidencian las carencias y dudas del equipo de Bartzokas

Rice intenta frenar a Dimitrijevic.
Rice intenta frenar a Dimitrijevic. MARTA PÉREZ (EFE)

El Barcelona de Bartzokas sufrió lo indecible para superar la brava respuesta del Divina Joventut (79-77). El equipo de Diego Ocampo no pareció el mismo que está sumido en una grave crisis, penúltimo puesto de la tabla, y acarició el triunfo en el Palau hasta el último instante. La escuadra azulgrana certificó que continúa lejos del nivel que se le demanda y que no es ninguna casualidad que haya perdido sus seis últimos partidos fuera de casa. No jugó bien, se vio superada en muchas fases por un Joventut que se plantó bien en defensa, entorpeció los ya de por sí confusos ataques azulgrana y maximizó las prestaciones de sus mejores hombres, Sàbat, Bogdanovic y Abalde.

BARCELONA, 79; JOVENTUT, 77

Barcelona Lassa: Rice (13), Koponen (4), Claver (5), Vezenkov (18), Dorsey (2) –equipo inicial-; Doellman (10), Navarro (4), Eriksson (3), Oleson (0), Renfroe (5) y Tomic (15).

Divina Joventut: Sàbat (17), Vidal (3), Abalde (10), Bogdanovic (15), Jordan (10) –equipo inicial-; Ventura (2), Gielo (5), Lapornik (5), Stutz (7) y Dimitrijevic (3).

Parciales: 18-18, 13-21, 30-19 y 18-19.

Árbitros: Conde, Sánchez Montserrat y A. Fernández. Claver fue eliminado por faltas personales (m.36)

Palau Blaugrana. Unos 4.000 espectadores. 13ª jornada de la Liga Endesa.

Bartzokas tiró de un quinteto inicial atípico, sin Tomic, Doellman, Oleson o Navarro. El Barcelona acumuló lastre porque Rice y Koponen estuvieron muy desacertados en el tiro y Dorsey apenas dio señales de vida. El Joventut tomó carrerilla y dominó a un Barça que empezó sobreviviendo única y exclusivamente a base de triples. Los verdinegros llegaron a dominar por ocho puntos (33-41).

El Barcelona reaccionó con la primera canasta de Rice y los puntos de un Vezenkov más inspirado y desequilibrante que nunca. El parcial de 19-4 que puso el marcador en un 52-45 parecía enviar el partido a un plácido final para el Barcelona. Pero el Joventut volvió a a la carga. Diego Ocampo hizo debutar al base macedonio de 18 años, Nenad Dimitrijevic, que no se arrugó ante Rice o Renfroe y anotó un triple y demostró buen manejo y descaro, pero también inexperiencia, con algunas inocentes pérdidas de balón. Abalde penalizó los continuos errores y el desconcierto en las combinaciones ofensivas del Barcelona, Sàbat anotó un triple lejanísimo tras dar en el tablero y el Joventut llegó a los compases finales con posibilidades.

A menos de tres minutos para el final todavía dominaba, pero un triple de Vezenkov igualó a 70. El Barcelona siguió cometiendo algunos errores de bulto, como agotar la posesión cuando faltaba poco más de un minuto. Pero el Joventut falló hasta tres ocasiones para volver a ponerse por delante. Rice decidió desde la línea de tiros libres. Perdió el Joventut, aunque se marchó del Palau con una buena dosis de moral por la consistencia de su juego. En cambio, el Barcelona ganó, pero su actuación fue desdibujada. Bartzokas no logra que su equipo muestre una buena dinámica de juego y muchos de sus jugadores, en este caso Oleson, Navarro, Claver, eliminado por faltas mucho antes del final, Dorsey o Doellman, se diluyen sin brindar el nivel que se les demanda.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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