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Luis Enrique no quiere fotos

El técnico del Barcelona rechazó el habitual encuentro con el entrenador del Espanyol por “motivos personales”

Luis Enrique, en el banquillo de Osasuna. Ampliar foto
Luis Enrique, en el banquillo de Osasuna. Getty Images

Hace casi dos meses, se encontraron en el túnel de vestuarios del estadio del Nàstic. Se jugaban el título de la Copa Catalunya y, como dos amigos forjados entre aroma de linimento y betún porque coincidieron en el Madrid de 1994 a 1996, se fundieron en un abrazo que duró varios misisipis. Luis Enrique y Quique Sánchez Flores, entrenadores del Barça y el Espanyol respectivamente, se alegraron del reencuentro. O, al menos, eso es lo que asemejó porque ya no está tan claro que se lleven bien, toda vez que ayer no se realizó la tradicional fotografía entre los técnicos, postal típica antes del derbi que expresa cordialidad dentro de la competitividad.

Resulta que Luis Enrique negó el acto y Quique Sánchez Flores le devolvió el desplante con los micros delante. Se sabe que ambos se llevaban de maravilla en el Madrid porque era normal que compartieran horas frente al ordenador para jugar al PC Fútbol. Pero con la pocha, otro juego, este de cartas, se torció el asunto. “Nos sorprendió que Valdano nos apartara a Míchel, a Laudrup y a mí”, explicó Luis Enrique a Mundo Deportivo en 2007; “después nos enteramos que un jugador cercano a él, le comentó que fomentábamos el mal ambiente en las partidas de pocha”. El otro, el que también jugaba y no quedó apartado, parece Sánchez Flores.

La tradicional fotografía entre técnicos comenzó en 2001, con Louis Van Gaal y Paco Flores, como respuesta a la multitud de peticiones de entrevistas e invitaciones de los periodistas alrededor de un mantel. Una foto que se ha repetido por el tiempo y que rara vez se saltó, más allá de Antic y Clemente —no podían verse— y Aguirre y Vilanova por motivos de salud del segundo. También se obvió en el curso anterior porque jugaban el dos de enero y se consideró que el primer día del año era para estar con la familia. Aunque luego, con el ambiente caldeado por los duelos coperos, se retomó con Luis Enrique y Galca. Ahora se ha dado un nuevo capítulo.

Todo se precipitó en la tarde del viernes, cuando el jefe de prensa del Barça llamó a su homólogo blanquiazul. “Luis Enrique no podrá hacer la foto porque tiene compromisos personales y profesionales, y por temas de agenda no podrá ser”, le explicó. “Me llevo bien con todos, pero siempre estoy con los que quieren estar conmigo. Me considero muy maduro a mi edad, y no estoy para cosas menores”, convino ayer Sánchez Flores. “No entiendo qué importancia puede tener esto con el partido. Lo que creo que es importante es que se vea buen rollo dentro del campo”, replicó Luis Enrique, sin querer entrar en la discusión. Y no hubo foto.

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