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Arranca la Serie Mundial 2016 de béisbol entre los Chicago Cubs y los Cleveland Indians

Ambos equipos han ganado el trofeo nacional en dos ocasiones

La gran cita del mundo del béisbol arranca este martes por la noche en Cleveland (Ohio). La Serie Mundial, la final de la liga de béisbol estadounidense (MLB, por sus siglas en inglés) que enfrenta al ganador de la National League y la American League, las dos conferencias del país. Este año, los Chicago Cubs se medirán con los Cleveland Indians en la disputa por el título.

World Series 2016
Ben Zobrist, uno de los jugadores de los Cubs se entrena. AFP

La final, celebrada desde 1903, consiste en una serie de siete partidos en la que se impone el primer equipo en ganar cuatro encuentros. Aunque el nombre se refiere a un campeonato estadounidense, no hay consenso sobre porqué hace referencia a un campeonato mundial, lo que ayuda a impregnar la cita con un aire de patriotismo y máxima relevancia.

De un total de 30 equipos, todos ellos estadounidenses excepto los Blue Jays de Toronto, el que más veces ha ganado el campeonato son los New York Yankees con un total de 27 victorias nacionales. Los Cubs y los Indians no suelen ser favoritos y, aunque en las últimas temporadas ambos conjuntos han conseguido buenos resultados en sus respectivas conferencias, sólo han ganado el trofeo nacional en dos ocasiones.

Los Cubs, que no juegan las finales desde 1945, llegan a la cita tras una disputada batalla contra los Dodgers de Los Ángeles en la final de la National League, que ganaron este sábado en el sexto partido de la serie. Tras 108 años sin títulos, la euforia de Chicago no sólo es notable en su mítico estadio, Wrigley Field, sino que la ciudad entera abraza a su equipo e incluso las estatuas del Instituto de Arte de Chicago han sido vestidas con las gorras azules de los Cubs.

Los Indians de Cleveland vienen de una final de conferencia más asequible. Con pocas dificultades, derrotaron a los Blue Jays de Toronto por cuatro partidos a uno. El equipo de béisbol, cuyo último triunfo nacional fue hace casi 70 años, busca sumarse a la fiesta deportiva de la ciudad tras la victoria de los Cleveland Cavaliers en la final de la NBA en junio de este año.

En Cleveland se habla estos días de la historia de una seguidora de 101 años, que salió a las calle para celebrar el pase de los Indians a la final. Ya siguió el último título nacional de su equipo en la Serie Mundial de 1948 y, casi siete décadas después, su energía y su pasión se mantienen intactas: “Sigo a los Indians por encima de cualquier otra cosa en televisión. Para el primer partido de la Serie Mundial me pondré la camiseta que me regalaron en uno de mis cumpleaños”, dijo a una periodista de la publicación Cleveland.com.

En Chicago, según explica en la revista New Yorker David Axelrod, uno de los artífices de la campaña presidencial de Barack Obama en 2008, entre la parada de tren y el estadio de los Cubs se venden camisetas “Bryant/Rizzo 2016”, un guiño electoral con los nombres de dos de los mejores jugadores del equipo, Kris Bryant y Anthony Rizzo. “Make Chicago Great Again” es otro lema, utilizando el eslogan político de Donald Trump, candidato republicano en las elecciones del 8 de noviembre.

La afición por el deporte es mucho más que un hobby en Estados Unidos. Para ambas ciudades, lograr llegar a la final significa mucho más que un logro deportivo. Como en muchos países, en EE UU, el equipo al que uno apoya es parte de su identidad, y fuente de orgullo y sufrimiento.

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