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Un doble desafío para la posteridad

Concentrado en su 200m, donde quiere dejar la huella más fuerte bajando de los 19 segundos, Bolt reta a Van Niekerk a un 300m

Bolt enseña su pulgar al saberse ganador por delante de Gatlin (derecha, plata), De Grasse (izquierda, bronce) y Vicaut (7º).

Desde que era un niño que jugaba al críquet en un gueto de Kingston, Usain Bolt se ha sentido un corredor de 200, una prueba de connoisseurscasi fetichistas, con su curva y su recta. Solo cuando, mediada su carrera, batió casi sin esperárselo el récord de los 100m descubrió Bolt que nada podría hacerle más grande en la imaginación del mundo que la prueba de la recta simple y pura, la carrera que designa al humano más rápido sobre la tierra. Pese a ello, su corazón solo se pierde por el 200m, la carrera en la que, en Río, en su despedida olímpica, quiere dejar el recuerdo más fuerte de su vida. Su huella única. Bajar de los 19s. Una frontera solo para él.

“El jueves quizás os llevéis una sorpresa”, advirtió Bolt a los periodistas después de convertirse en el primer atleta que gana sus terceros 100m olímpicos consecutivos. Abundando en el asunto, Bolt llegó a decir que en el 100m, en el fondo, solo había empleado la energía suficiente para ganar a Gatlin, sin preocuparse de la marca. Añadió que estaba pensando en los 200m, en bajar de 19s, una hazaña que siempre, recordó, había estado entre sus objetivos. Para conseguirla, solo necesitaría rebajar en dos décimas su récord desde hace siete años, 19,19s.

Cuando llegó a los 100m, en mayo de 2008, la barrera de los 10s ya había sido franqueada 40 años antes. Dejó el récord mundial en una tiempo imposible para el resto de los velocistas durante al menos unas décadas, 9,58s, pero al tiempo le faltaba sex appeal, como si su carácter intermedio entre los nueve y los 10s le restara brillo. Si bajara de los 19s en la carrera de la curva de salida nadie le olvidaría nunca, como no se olvida al primer hombre que pisó la Luna, como no se olvida al primer atleta que bajó de 10s el 20 de junio de 1968 la noche de la velocidad en los campeonatos de Estados Unidos. Tres velocistas, Jim Hines, que luego sería campeón olímpico en México 68, Ronnie Smith y Charlie Greene la rompieron en diferentes semifinales. El primero que lo hizo fue Hines, el nombre que no se olvida.

El jamaicano quiere dos oros más

200 metros. Bolt se estrena hoy en el doble hectómetro en las series a las 16.50. Las semifinales serán la madrugada del jueves (3.00) y la final, en la del viernes (3.30).

4x100. La final será la madrugada del sábado a las 3.35.

Wayde van Niekerk se ganó al estadio durante al menos media hora, hasta que Bolt puso su pie en la pista para la final de los 100m. El récord de los 400m del surafricano desató la imaginación de los aficionados y de Michael Johnson, el anterior poseedor de la plusmarca de la vuelta a la pista, que le anunció como sucesor de Bolt. “OK”, dijo el jamaicano, que se había parado antes en la zona mixta televisiva para abrazar efusivo al pequeño esprinter de Ciudad del Cabo, a quien había invitado unos meses antes a entrenarse con él en Kingston. “Tengo la satisfacción de que ya entonces se lo dije a Glen Mills, mi entrenador. Le dije, 'Glen, si alguien puede batir el récord de Johnson es este chaval'. Y así se lo dije también a Wayde. Pero una cosa es eso y otra pensar que me puede ganar en un 200m. Eso, nunca. Pero un 300m, esa distancia ya sería más igualada. ¡Esa sería una buena carrera!”.

La carrera soñada

La carrera con la que todo el mundo sueña, y que, seguramente, Puma y Adidas, los patrocinadores de ambos, ya han empezado a imaginar, pudo haberse celebrado en primavera, en Jamaica, mucho más anónimamente. De hecho, coincidiendo con la estancia de Van Niekerk hubo un 300m, que ganó el sudafricano. “Pero yo no pude participar, no estaba en forma aún”, dijo Bolt. “Me habría gustado y ya desde aquí desafío a Wayde. Si él está en forma el año que viene, la correremos”.

Van Niekerk es el único atleta que en la historia ha bajado de 10s en los 100m (9,98s), de 20s en los 200m (19,94s) y de 44s en los 400m. En los 300m, una distancia que se corre en mítines en muy pocas ocasiones, sin embargo, no ha podido con la barrera de los 31s. A principios de junio, en Kingston, logró su mejor marca, 31,03s, en una carrera en la que derrotó, como el último domingo en Río, a LaShawn Merrit (21m23s).

La de Van Niekerk es la tercera mejor marca de la distancia, aunque, en medición no oficial, pasó los 300m durante su 400m de récord, en 31,00s, tres centésimas menos. Los dos mejores son, claro, Michael Johnson, que, el 24 de marzo de 2000, en la altura sudafricana de Pretoria, los corrió en 30,85s, y Usain Bolt (30,97s, en mayo de 2010 en Ostrava). “Pero que quede claro”, terminó Bolt para recuperar el centro del escenario, “si hubiera hecho caso a mi entrenador y me hubiera sacrificado entrenándolo, yo habría corrido el 400m, y probablemente el récord sería mío”.

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