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Los ligues y los ‘playoffs’

Muchos desparecen, pero las series son una ocasión para dejarse ver como han hecho los Hornets o los Blazers

Lillard, ante Iguodala. Ampliar foto
Lillard, ante Iguodala. EFE

Siempre que llegamos a los 'playoffs' pasa algo raro. O mejor dicho, pasan un montón de cosas raras. Los jugadores se lesionan, los equipos se olvidan de lo que les ha llevado hasta allí, alguna súper estrella pega un bajón y algunos equipos llegan más allá de lo que deberían –alargando sus series a siete partidos aunque deberían haber sido eliminados en cinco, o incluso llegando a la segunda ronda cuando deberían haber caído en la primera.

Lo que quiero decir es que son impredecibles. Un poco como ligar en 2016.

Hace unos meses, cierta hermosa mujer plantó sus “me gusta” en algunas de mis fotos de Instagram. Empezamos a hablar y descubrí que acababa de salir de una relación y que no tenía mucho interés en tener nada conmigo. Pero después de un par de meses en contacto, consideré que ya había pasado tiempo suficiente y le volví a preguntar.

Me dijo que lo sentía, “cariño”, pero que no estaba por la labor (añadió ese “cariño” como si estuviésemos en los años 30). Y así podía haber acabado todo si no hubiese tomado una decisión importante: me adaptaría. Le propuse que nos convirtiésemos en compinches y que nos ayudásemos a buscar citas. Le envié fotos de mis amigos y la invité a salir con un grupo de tíos con los que juego al voleibol. Y vino. Y aquí viene la parte graciosa: al final de la noche se vino a mi casa.

No sé exactamente porqué tomó esa decisión. No sé qué habría pasado si hubiese bajado los brazos, si hubiese decidido que lo mejor era llevarme el balón y salir de la cancha, que es lo que año tras año hacen muchos equipos de la NBA, dejándose vencer porque no tienen a una súper estrella, olvidando que podrían ser los próximos Charlotte Hornets (eliminados después de una esforzada eliminatoria de primera ronda) o los próximos Portland Trailblazers (sorprendentemente clasificados para la segunda ronda) o incluso los siguientes San Antonio Spurs (un equipo sobrio, eficaz y potencial ganador del anillo).

Pasan un montón de cosas raras, lesiones, los equipos se olvidan de lo que les ha llevado hasta allí, alguna estrella pega un bajón y algunos llegan más allá de lo que deberían

Porque en los ‘playoffs’, como en el terreno del amor, lo importante es estar ahí.

Por supuesto que persistir no garantiza el éxito. Llegar a los ‘playoffs’ no significa que ganarás el campeonato. Como que una chica se viniese a mi casa no significa que pasase, ejem, nada. De hecho, se quedó a dormir y ya. Y después de una semana quedando con ella, me di cuenta de que nuestras conversaciones eran tan apasionadas como la crónica de una partida de ajedrez en el periódico.

Pero es un buen ejemplo de problema cualitativo. Como tener que reubicar un concierto de rock porque coincide con un partido de ‘playoff’. O como dejar pasar la oportunidad de tener una mejor opción en el 'draft' porque eres demasiado bueno.

El tipo de problemas, en definitiva, al que se enfrentan los equipos que entienden que los 'playoffs' son como ligar (y como la vida): a veces, lo único que tienes que hacer es dejarte ver.

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