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Con Agassi empezó todo

El Mutua Madrid Open, impulsado en 2002 con el cebo de la figura estadounidense, celebra su XV aniversario como un torneo consolidado. "Juego en casa y eso siempre lo hace diferente", dice Nadal

Agassi saluda a Ferrero tras un partido en 2002, en Madrid.
Agassi saluda a Ferrero tras un partido en 2002, en Madrid.

Todo nació a partir de una deducción sencilla: “Si Londres, París o Nueva York albergan grandes torneos, ¿por qué no puede hacerlo una ciudad como Madrid?”. Recién entrado el nuevo siglo, Manolo Santana, leyenda del tenis español, comenzó a idear lo que hoy día se ha convertido en un certamen seductor, que localiza a la capital española en el mapa del tenis mundial y agita el barrio de San Fermín durante 10 días. El evento arrancó en 2002 y desde entonces ha mutado por completo, con un lavado de cara que incluye desde la mudanza a la Caja Mágica hasta el cambio de la superficie sobre la que se juega.

Santana, director del Madrid Open, fue quien ideó el torneo, pero el despegue no hubiera sido posible sin el auspicio económico del multimillonario Ion Tiriac. El rumano (76 años), en su día jugador olímpico de hockey sobre hielo y más tarde tenista profesional –ganó el dobles de Roland Garros junto a Ilie Nastase–, es quien impulsó financieramente un Masters 1.000 que comenzó celebrándose en octubre y se trasladó a mayo, que arrancó sobre una moqueta sintética y ahora ofrece unas pistas "con la mejor tierra batida", según Rafael Nadal, y que además de Santana y Tiriac tiene un tercer pilar fundamental en su nacimiento: Andre Agassi.

“Yo tuve la oportunidad de jugar contra él y fue impresionante”, recuerda Feliciano Lopez. “Él fue la clave, con él empezó todo”, indica Santana; “le habíamos dado forma al torneo, pero necesitábamos un gran reclamo para convertirlo en algo atractivo, más allá de la logística y los aspectos organizativos. Teníamos el continente y nos faltaba el contenido. Y entonces vino Agassi, uno de los más grandes. Cuando él aceptó jugar en Madrid se produjo un efecto dominó y poco a poco fueron enganchándose otras figuras. Vino él y a partir de entonces han pasado por aquí los y las mejores: Rafa, Roger [Federer], Novak [Djokovic], Serena, Sharapova…”.

El estadounidense, que protagonizó una rivalidad antológica con Pete Sampras en los noventa, fue el primer vencedor de una lista a la que fueron sumándose nombres como los de Juan Carlos Ferrero, Marat Safin, David Nalbandian, Federer o Andy Murray. También Nadal, que en 2004 (con 17 años) recibió su primera invitación y desde entonces ha levantado cuatro títulos en Madrid (2005, 2010, 2013 y 2014). “Es un torneo especial para mí porque es en casa y eso siempre lo hace diferente. Los tenistas no tenemos demasiadas oportunidades de estar en casa y por eso trato de disfrutarlo al máximo”, explica el balear.

Celebra este año el Madrid Open su XV aniversario con un cartel de lujo en el cuadro masculino, pero descafeinado el femenino por las ausencias de Serena y Sharapova. Hoy día conviven ellos y ellas, pero la historia del torneo refleja que hasta 2009 fue estrictamente masculino; no pudo ser mixto hasta que los estamentos (ATP y WTA) le concedieron la licencia, que coincidió con el traslado del Rockódromo (actual Madrid Arena) al fastuoso complejo de la Caja Mágica, diseñado por el arquitecto francés Dominique Perrault. “Cuando vengo aquí siempre me pongo un poco más nerviosa, la verdad”, afirma Garbiñe Muguruza, ya una referencia entre las chicas.

Atrás quedan otros capítulos, ninguno tan polémico como la apuesta por la tierra azul, en 2012. Muchos jugadores criticaron el estado de las pistas y se enfrentaron a Tiriac, al entender que tan solo se trataba de una estrategia mercadotécnica que penalizaba el confort de los jugadores. Subsanado el error, el tono rojizo volvió a tapizar la central y el resto de las pistas, de primer nivel. Y en ellas se batirán la próxima semana los tótems del circuito. Por el sorteo efectuado este sábado, Nadal y Djokovic no se verían las caras hasta una hipotética final. El balear debutará el miércoles ante Viktor Troicki o Andrey Kuznetsov, y en su horizonte se adivinan Federer (cuartos) y Murray (semifinales).

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