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El Deportivo y su camino perdido

El equipo gallego se cayó tras mostrar varias pistas para desactivar al Barcelona, al que recibe en Riazor

Luis Alberto y Mosquera, durante el partido contra Las Palmas.
Luis Alberto y Mosquera, durante el partido contra Las Palmas. EFE

El 12 de diciembre pasado el Deportivo empató (2-2) en el Camp Nou después de que el Barcelona ganara en su feudo sus diez primeros partidos entre competición doméstica y europea. Mostró un camino aquella tarde con un plan que dispuso dos laterales en cada banda siempre atentos a las ayudas y dos delanteros que incomodasen la salida de balón blaugrana y los apoyos con Busquets. La disposición incluía dejar descolgados a tres hombres para buscar contras inmediatas en cuanto se recuperase el balón, respuestas sumamente verticales. Los cambios que introdujo durante el partido Víctor Sánchez del Amo matizaron al equipo y, por una vez, lo mejoraron (el único gol esta temporada de un futbolista del Dépor salido del banquillo lo anotó el pasado domingo Oriol Riera en Sevilla). “Tenemos que aprender de lo ocurrido. El planteamiento me sorprendió y les salió muy bien con el riesgo de defender solo con siete jugadores”, reconoció al final del partido Luis Enrique.

Aquel empate reivindicó a un equipo que meses antes había esquivado el descenso al rescatar idéntico resultado en el mismo escenario y también tras igualar una desventaja de dos goles. Entonces se apuntó que el Barcelona no había querido hacer sangre ya campeón, con la fiesta subsiguiente y el homenaje a Xavi preparado tan pronto pitase el final el árbitro. A mayores los goles en ese último empate los firmaron dos coruñeses, Lucas Pérez y Álex Bergantiños, protagonistas de una icónica fotografía cuyos derechos no tardó en comprar el club para lanzar a la venta una camiseta con una leyenda que aludía al orgullo de ser coruñés.

El Camp Nou despidió a un Deportivo mayúsculo, en puestos europeos y que tras quince partidos había perdido apenas dos partidos, tantos como Barcelona y Atlético, uno menos que el Real Madrid. La semana siguiente los coruñeses recibieron al Eibar, ganaron y se fueron al parón navideño a disfrutar de unas felices fiestas. Pero tras la Navidad llegó el ayuno de una adelantada y eterna cuaresma. El equipo, que sumó 26 puntos en las primeras 16 jornadas, hizo once en las 17 últimas, un tiempo en el que ha exhibido sus debilidades. Sigue sin permitir excesivos remates, una media de diez por partido solo mejorada por Athletic, Barcelona y Atlético, pero es más vulnerable y le llegan con mayor claridad, huérfano por lesión durante un tiempo de su mejor central, Sidnei. Ya recuperado el brasileño faltan ahora Arribas y Lopo, que cumplirán sanción contra los culés, y se añora más peso en la portería, con el tercer meta, Manu Fernández, en la palestra tras las lesiones de Fabricio y Lux.

Con balón, el Deportivo evidencia sus problemas en la circulación y su querencia al pelotazo en busca del decisivo Lucas Pérez que hasta esta jornada le da al equipo 17 goles y 9 asistencias. La estadística muestra que si se enfoca a las cinco principales ligas europeas el Deportivo es el equipo que en términos absolutos más pases en largo ejecuta (851, dos más que el Leicester), justo la otra cara del espejo del Barcelona, que junto a Bayern y PSG apenas salta líneas en poco más del 1% de sus combinaciones.

El Deportivo se ha caído y estira la goma para que los réditos de su primera vuelta le lleven a la meta de la salvación. Tras aquel triunfo ante el Eibar, cuando en España aún no había un gobierno en funciones, tan solo llegó otro contra el colista Levante hace cuatro jornadas. “Estamos en deuda con la afición”, reconoce Sánchez del Amo. El equipo ya suma 17 empates e iguala una plusmarca histórica a la que tan solo llegó el Espanyol desde que la liga concede tres puntos por victoria. Fue en 1998. Antes, en 1972 el Málaga empató la mitad de los partidos que disputó en una liga de 34 jornadas. Contra el Barcelona buscará recobrar su mejor versión. “Vienen en situación de máxima necesidad y sorprende porque estaban a un nivel altísimo, vistoso y efectivo, pero ni siquiera los grandes se escapan a tener rachas de resultados negativos”, concluye el entrenador del Deportivo.

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