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Un vacilante Barça se asfixia en Rusia

Randolph y Delaney materializan la remontada del Lokomotiv Kuban (66-61), inferior en los rebotes y los triples, pero mejor estratégicamente

Voronov, con el balón, ante Dorsey. Ampliar foto
Voronov, con el balón, ante Dorsey. EFE

El Barcelona perdió un partido que dominó la mayor parte del tiempo y en el que no supo aprovechar su enorme superioridad en el rebote. A medida que el Lokomotiv apretó las tuercas en defensa, se diluyó el Barcelona. Los pequeños detalles arruinaron su primer envite en Krasnodar. Un par de tapones, un par de balones que les quitaron literalmente de las manos a Tomic y la lesión de Dorsey en la última jugada antes del descanso fueron marcando los pequeños puntos de inflexión que desembocaron en un último cuarto demoledor.

LOKOMOTIV KUBAN, 66; BARCELONA, 61

Lokomotiv Kuban: Delaney (11), Voronov (0), Broekhoff (8), Claver (7), Randolph (17) —quinteto inicial—; Draper (7), Singleton (9), Janning (5) y Bykov (2).

Barcelona Lassa: Satoransky (2), Navarro (2), Abrines (10), Doellman (13), Dorsey (1) —quinteto inicial—; Arroyo (3), Pau Ribas (13), Oleson (0), Perperoglou (2), Vezenkov (2), Samuels (5) y Tomic (8).

Parciales: 17-19, 10-14, 20-23 y 16-8.

Árbitros: Lamonica (Italia), Belosevic (Serbia) y Lottermoser (Alemania). Sin eliminados.

Basket Hall de Krasnodar: 7.235 espectadores. Primer partido de la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga. El segundo se disputa el viernes, de nuevo en Krasnodar (19.00, Canal + Deportes y E3).

El Barcelona, en ese último periodo se quedó en ocho puntos, la mitad que el Lokomotiv, que explotó a fondo sus virtudes. En contra de lo que sugiere la abreviatura de su nombre en castellano, Loko, la escuadra que dirige el griego Georgios Bartzokas puede incurrir en errores y tiene defectos como cualquier otro, pero si algo evita es perder los papeles.

Estuvo a punto de obcecarse con los triples, precisamente una de sus virtudes. Pero sus cañoneros no estaban inspirados. Fallaron 12 de los 15 que intentaron en el primer tiempo. Corrigieron en la segunda parte, en la que lanzaron la mitad. Bartzokas prefirió que las jugadas concluyeran con penetraciones del base Delaney o que Anthony Randolph, el pívot que estuvo seis años en la NBA, continuara buscándose sus tiros a cuatro o cinco metros.

Entre ambos martirizaron la defensa blaugrana. Doellman empezó siendo el amo y señor, con la facilidad que le otorgó la defensa del Loko. Claver era su marcador, pero no le presionaba en exceso mientras el balón circulaba lejos del aro o incluso delegaba en las ayudas de otros compañeros. El Barcelona, sin alardes en ataque, cuidando el rebote, más abundante de lo habitual debido a los fallos de los artilleros del Loko, llegó a dominar con relativa comodidad (19-28 antes del descanso y 35-42 poco después).

Draper, el base que tuvo una corta etapa en el Madrid, se entonó. El Loko optó por mover el balón de tal manera que penalizó los errores defensivos del Barcelona con un carrusel de tiros libres. El equipo ruso obtuvo 17 puntos desde la línea de castigo; el Barcelona solo cuatro. El partido se igualó. Pau Ribas y Abrines dieron señales de vida en ataque. Pero el Barcelona no acabó de encontrar situaciones francas para sus pívots. Ni Samuels ni Tomic fueron suficientemente efectivos en el interior de la zona, ni se zafaron como era de esperar cuando los cambios defensivos del Loko les emparejaron con jugadores notablemente más bajos.

El final fue a cara y cruz. Draper adelantó al Loko a falta de un minuto y medio (62-61) tras una acción en que el banquillo azulgrana pidió falta de ataque sobre Arroyo. Acto seguido, todas las escaramuzas acabaron de mala manera para el Barcelona. Pau Ribas perdió un balón porque cuando lo recibió estaba pisando la línea de banda, Delaney anotó en una entrada a canasta que derritió la defensa blaugrana como si fuera mantequilla (64-61), Abrines falló un triple. Y en el último ataque Doellman estuvo a punto de robar el balón, pero la acción no hizo otra cosa que acabar en manos de un jugador del Loko, Broekhoff, que cerró el primer debate. El Barcelona tendrá que esperar que Dorsey se recupere de su lesión y jugar con mucha más convicción para ganar mañana en Krasnodar.

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