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Los profesionales del fútbol están peor informados que los alevines

El caso Cheryshev revela el retraso de las grandes Ligas en la gestión de datos frente al desarrollo tecnológico más avanzado de las competiciones de aficionados

Denis Cheryshev, sentado en el banquillo del Madrid en el Bernabéu, durante la visita del Getafe. Ampliar foto
Denis Cheryshev, sentado en el banquillo del Madrid en el Bernabéu, durante la visita del Getafe. REUTERS

La alineación indebida de Denis Cheryshev implicó al Real Madrid, el club más rico del mundo, en un caso de incompetencia en la gestión de la información. Fue una anomalía que asombró al mundo del fútbol. Principalmente, a los desarrolladores informáticos que ofrecen las herramientas para la gestión de datos en las competiciones de fútbol base y aficionado, en donde la presencia de menores de edad y el aumento geométrico de clubes y futbolistas añaden un grado de complejidad inexistente en el restringido circuito profesional. La paradoja es la misma en casi todos los países: el fútbol profesional gestiona la información peor que el fútbol aficionado.

El mexicano Luis Gutiérrez Fridman es uno de los pioneros en el desarrollo de tecnología aplicada a la gestión de datos del fútbol. Desde su empresa, Referee Pro, en 2012 impulsó una aplicación móvil para que los árbitros reemplazaran las cartulinas, el lápiz y el papel, por terminales digitales conectadas a archivos que suministrasen las últimas incidencias a los clubes, los jugadores, las familias de los jugadores y los aficionados que se conectaban al programa en tiempo real. Vía internet.

"Nosotros encontramos cabida en la Liga Mexicana de Fútbol Indoor”, recuerda Gutiérrez Fridman. Estos partidos eran televisados y las decisiones que el árbitro ingresaba en la tableta aparecían en la televisión: 'amarilla por juego peligroso'. Ahora trabajamos con el fútbol aficionado gestionando los datos de 1.000 partidos semanales en los que participan unos 20.000 futbolistas. Llevamos cuatro años probando el modelo con bastante éxito. Hay sistemas que pueden operar con decenas de millones de jugadores. Lo ofrecimos a la federación mexicana, donde yo trabajé, pero fueron reticentes porque entendieron que vulneraba la política de protección de datos de la FIFA. También estuvimos en conversación con Telefónica Movistar y Novanet, que es el sistema que desde hace varios años emplea la federación española para gestionar la información de las competiciones de sus territoriales”.

“Estados Unidos”, prosigue el empresario mexicano, “es el país más avanzado en materia de desarrollo tecnológico para manejar la información del fútbol, pero más en categorías infantiles que a nivel profesional. Si hay un país que lo está haciendo de un modo avanzado es España, pero el caso Cherychev demuestra que todavía se están quedando cortos en la implementación”.

Jesús Paradas es informático en Novanet, la empresa que, en sintonía con la federación española, programa la distribución de datos en el fútbol aficionado en España. “Nosotros gestionamos la información de 548.000 partidos por temporada en casi todas las federaciones territoriales”, advierte Paradas, “en todas las categorías desde prebenjamines a Tercera División. Tramitamos 670.000 licencias de jugadores, más de 20.000 designaciones arbitrales, y más de dos millones de imágenes escaneadas de documentación al año, que en el caso de los menores adquiere una gran complejidad porque la FIFA exige permisos paternos y papeles en regla para los extranjeros. Nuestro modelo funciona. Cosas como la de Cheryshev son incomprensibles”.

“Los árbitros del fútbol base en España están obligados a publicar las actas en la web”, prosigue Paradas, “con sus aplicaciones para tabletas o smartphones. Las actas se actualizan en tiempo real y se ingresan en la intranet de los clubes, con detalles que van desde las amonestaciones y los lesionados hasta la situación de los campos en el GPS para que los padres puedan localizarlos en el mapa. Porque, a diferencia de las Ligas de Primera o Segunda, en las demás categorías muchas veces los campos no son fácilmente localizables. En materia de gestión de datos el fútbol amateur en España está mucho más avanzado que el profesional. Esto se debe a la eficacia conque han trabajado directivos como Francisco García, de la Federación de Fútbol de Madrid; Andreu Subies, presidente de la Federación Catalana, o José Antonio Pernía, de la Andaluza”.

Ante la alegación del Madrid, que argumentó que la sanción de Cheryshev nunca se informó “personalmente” al futbolista cuando jugaba en el Villarreal, y que por tanto el castigo es nulo una vez que regresa al club de origen, el experto de Novanet replica que en ninguna competición la comunicación se realiza individualmente al jugador. “Si los delegados de los clubes quieren conocer el expediente no tienen que tener ningún problema”, dice Paradas. “Cuando en el fútbol base un niño cambia de territorio los datos le acompañan porque las federaciones territoriales están conectadas a través de Internet. Claro que si un equipo hace trampas y, por ejemplo, alinea a un futbolista que no está en su plantilla, puede colar. Las trampas no se combaten afionando la gestión de datos sino mediante los tribunales de la federación”.

Luis Gutiérrez Fridman quiso dar un paso más allá en la administración de datos y conectar al árbitro a la red mientras pitaba el partido. “Referee Pro nace para evitar errores como el del Madrid”, explica. “Pero también quisimos reemplazar el papel y el bolígrafo por un dispositivo móvil arbitral donde los colegiados cargasen cada decisión y su argumento. Nos pareció inconcebible que cuerpos arbitrales permitieran que en ocasiones se hicieran cuatro sustituciones durante un partido por parte de un equipo. Eso se sigue viendo y no solo en el fútbol base. Como que un árbitro muestre tres amarillas a un jugador antes de mostrarle la roja, tal y como sucedió en un Mundial, en 2006, en un Australia-Croacia. Disfunciones como esas ocurren todos los días en el mundo. Las Ligas profesionales son una minoría”.

"Este sistema nació para evitar errores como el que vimos en el Mundial de 2006, donde un árbitro sancionó con tres amarillas a un jugador"

Respecto a la comunicación de los expedientes y las actas directamente al futbolista, Gutiérrez Fridman explica que la tecnología lo permite pero la FIFA y sus organizaciones no son tan receptivas: “Hemos desarrollado un sistema completo que no solo abarca lo que sucede dentro del partido”, dice el empresario. “Nuestra herramienta sirve para la generación de actas arbitrales y lleva un historial de cada jugador. Nosotros cada vez que registramos un jugador, un equipo, una Liga, un referee, o un funcionario de una organización, generamos un número único de identidad. Cuando el jugador cambia de club o de Liga el rastreo continúa. Periódicamente se le envían resúmenes de información".

"Lo hacemos en Ligas a nivel amateur", continúa el mexicano, "por la resistencia que nos encontramos en el fútbol de máxima categoría. Ellos ponderan la cuestión de la protección de los datos privados, que no debería ser un problema cuando hablamos de información que precisa ser transparente para beneficio de los propios interesados. Las empresas implicadas solo deben comprometerse a una política de privacidad. Lo más sencillo sería crear una aplicación móvil”.

En materia tecnológica el fútbol siempre fue a la retaguardia del resto de los deportes. La máxima expresión de este anacronismo es la opacidad en la que se mueven sus dirigentes y los desajustes que exhiben las instituciones a la hora de utilizar o intercambiar datos. El caso Cheryshev refleja una realidad extraña: los futbolistas profesionales no están mejor informados que los alevines.

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