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Nicolás Sánchez, una apuesta por la precisión

El apertura argentino es el segundo ‘Puma’ que se ha convertido en el máximo realizador en un Mundial

Nicolás Sánchez en el partido ante Sudáfrica.
Nicolás Sánchez en el partido ante Sudáfrica. REUTERS

En agosto, tras la victoria de Argentina en Durban, la primera de los Pumas en casa de Sudáfrica, muchos pidieron al seleccionador Daniel Hourcade que durante el Mundial el apertura titular fuera Juan Martín Hernández, héroe del equipo que ganó el bronce en el Mundial 2007. El técnico no hizo caso y mantuvo su confianza en Nicolás Sánchez (Tucumán; 1988), titular desde 2013.

El pateador no ha defraudado y durante el torneo fue el líder de la línea de tres cuartos que más ha sorprendido en el torneo y disfrutó de su primera capitanía en el último duelo contra Sudáfrica. Pese a que un error suyo causó el primer ensayo en la semifinal contra Australia, Sánchez se repuso y mantuvo su precisión con el pie para anotar los 15 puntos de su equipo y contra Sudáfrica, pese al mal partido de los albicelestes, consiguió anotar ocho más para cerrar la cuenta en 97.

Después de que el australiano Bernard Foley y el neozelandés Dan Carter, terminaran el torneo con 82 tantos, siendo incapaces de superarlo en la final, y el sudafricano Andre Pollard se quedara en 93 para aupar a Sudáfrica al bronce, Sánchez se ha convertido en el segundo argentino en terminar un torneo con más tantos que nadie, como ya hizo Gonzalo Quesada en 1999 (102).

Mucha práctica

Sánchez se ha ganado el puesto gracias a su precisión con el pie, su juego ofensivo y su cada vez mayor liderazgo dentro del campo. Pese a que ya jugó el Mundial de Nueva Zelanda, en esa ocasión era el más joven del equipo y se fue sin anotar. Por aquel entonces no era un pateador tan fiable. El 10 adquirió la precisión con el pie con los años, con mucha práctica y juntándose con los mejores.

En 2011, tras el Mundial, se marchó al Burdeos donde estuvo hasta 2014 y fue allí donde cambió su forma de patear. Comentaba un periodista tucumano que, cuando volvía a Argentina de vacaciones, iba a ver a sus excompañeros de Tucumán Lawn Tennis y en el descanso Sánchez saltaba al césped y se ponía a patear hasta que los equipos salieran del vestuario. En Burdeos, sus antiguos entrenadores destacan la madurez y evolución de un jugador que ahora está entre los mejores del mundo en su posición y que ha mejorado enormemente su juego con el pie, su gran asignatura pendiente en sus primeros años de profesional.

Unos días antes de la semifinal, le preguntaban qué había aprendido del inglés Jonny Wilkinson en la temporada 2014/15, cuando vistió los colores de Toulon y donde se quedó el gran apertura inglés tras retirarse para colaborar con el cuerpo técnico. El 10 argentino no dudó un momento a la hora de responder: “Wilkinson es para mí el mejor jugador de la historia. Es un perfeccionista no solo en la manera de patear, por supuesto nos corregía la manera de golpear, la posición del cuerpo y cosas así, pero sobre todo me enseñó que la clave para un pateador es la mentalidad”. “En Burdeos le costó entrar en la dinámica del grupo, porque la mitad de la temporada se la pasaba con los Pumas. En Toulon le pasó un poco lo mismo. Pero en Argentina tiene confianza, liderazgo y ahora es muy preciso con el pie”, explica Regis Sonnes, uno de sus técnicos en su primer club en Francia.

Tras consumarse el cuarto puesto el viernes, Sánchez no quiso valorar si terminaría como máximo anotador: “Nunca le he dado muchas vueltas. Como todos en este equipo, primero pienso en el colectivo. Es lo que nos ha hecho llegar hasta aquí”.

 

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