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La Fiorentina hace tiritar al Barcelona

El equipo azulgrana, bien con el balón y mal sin él, cae de nuevo en esta pretemporada

Jordi Quixano
Bernardeschi mete el segundo gol ante cinco rivales.
Bernardeschi mete el segundo gol ante cinco rivales.TIZIANA FABI (AFP)

No acaba de cogerle el punto a su fútbol el Barcelona, sobre todo en el ejercicio defensivo porque se descompone con demasiada facilidad. Una tara expresiva porque acumula goles en contra —sale a dos por partido en la pretemporada—, resultados negativos —sólo ha ganado un partido de cuatro y fue ante un rival menor— y, de paso, preocupaciones. La Fiorentina, abrigada en su casa y definida por la contra, lo celebró.

El Barça chirría atrás porque le cuesta sacar la pelota jugada, carece de intensidad en el área, las líneas se separan con exceso, Vermaelen parece hablar otro lenguaje que el resto de la zaga y sobre todo se da una dejadez pasmosa. Así lo explicaron los dos primeros goles del Fiorentina, todo un descosido. Primero fue Borja Valero con un caño a Busquets, que se lo miró como también hicieron los demás. Centro al punto de penalti y remate picado de Bernardeschi al palo largo y a gol. Repitió Joaquín picaresca con un baile de balón que Alba aplaudió y un centro raso para el mismo Bernardeschi —rodeado de lejos por Sergi Roberto, Vermaelen y Piqué—, que volvió a festejar.

FIORENTINA, 2 – BARCELONA, 1

Fiorentina: Tatarusanu; Roncaglia (Rebic, m. 78), Gonzalo Rodríguez, Tomovic, Pasqual (Bagadur, m. 74); Badelj (Rossi, m. 46), Borja Valero; Joaquín (Marcos Alonso, m. 63), Ilicic (Vecino, m. 64), Bernardeschi; y Babacar (Mario Suárez, m. 46). No utilizados: Sepe; Basanta y Matías Fernández.

Barcelona: Ter Stegen (Masip, 77); Sergi Roberto, Piqué, Vermaelen, Jordi Alba; Rakitic (Bartra, m. 63), Busquets, Iniesta (Munir, m. 46); Rafinha (Gumbau, m. 77), Luis Suárez (Sandro, m. 63) y Pedro. No utilizados: Halilovic y Samper.

Goles: 1-0. M. 3. Bernardeschi, de cabeza tras pase de Borja Valero. 2-0. M. 11. Bernardeschi define con la zurda tras un pase de Joaquín. 2-1. M. 16. Luis Suárez remata cruzado tras una asistencia de Rakitic.

Árbitro: Massimo Irrati (Italia).

Estadio Artemio Franchi. Unos 21.000 espectadores.

Asumido el descalabro inicial, el Barça pidió la pelota y jugó a lo que sabe, con fútbol de posición y posesión, una partitura conocida pero para muchos indescifrable, por más que, como hiciera la Fiorentina [buen ensayo para afrontar a equipos defensivos], situara dos líneas de cinco bien apretujadas al borde del área. Así, se sucedieron las ocasiones del Barça, que jugaba al abordaje como explicó ese centro de Sergi Roberto y el remate fallido de Jordi Alba, juego de laterales. El protagonismo recayó en Rakitic: bien con el chut (uno se le fue torcido y en el otro fue demasiado ingenuo); bien en el pase, de primeras y por arriba, para que Luis Suárez definiera a la red y se reafirmara como el goleador de la pretemporada con tres tantos. También pidió la vez Pedro, pero jugó con las botas del revés porque hizo todo bien menos el final, como en un eslalon a lo Messi que descontó a tres rivales para luego llegar sin fuerzas al disparo.

Luis Enrique dio carrete después a jugadores del filial, donde Munir recuperó esa versión irreverente de inicios del año pasado. Retoques que no impidieron que el Barça prosiguiera con su discurso desafinado sin el balón —Rossi malogró dos ocasiones claras— pero afilado con ella. La tuvieron Rakitic, Sandro y Munir, pero el portero sacó las manoplas a tiempo. Y casi la embocó Luis Suárez en un mano a mano. Errores que evocaron a Messi y Neymar, que quizá ya están el próximo miércoles en el Gamper. Pero lo grave, la tiritona, está atrás.

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