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Cae el récord ‘imposible’ de los 1.500 metros femeninos

La etíope Genzebe Dibaba corre en 3m 50,07s, mejorando en 39 centésimas la marca de la china Yunxia Qu hace 22 años

Genzebe Dibaba tras batir el récord de 1.500.
Genzebe Dibaba tras batir el récord de 1.500. AFP

Cuando la china Yunxia Qu batió en 1993 el récord de 1.500 metros mejorando en 2s una marca que se creía imposible, la que logró la soviética Tatiana Kazankina en 1980, el mundo del atletismo registró uno de los brotes de escepticismo más agudo que se recuerdan. Se dudó de la marca, de la atleta, de su entrenador, el muy caricaturizado Ma Junren, que esclavizaba a sus atletas, las sometía a castigos físicos, las alimentaba con sangre de tortuga y las hacía correr increíblemente rápido, pues aparte de Qu, otras tres atletas suyas bajaron de 3m 52s en los 1.500m. La calurosa noche del viernes en Mónaco, aquella marca imposible hija de otro registro imposible fue batida por una etíope de 24 años llamada Genzebe Dibaba, que corrió los 1.500 metros en la pista construida por Rainiero en 3m 50,07s, 39 centésimas más rápida que Qu. Como siempre que se asiste a una acción espectacular en atletismo, la marca fue acogida con una mezcla de duda y de gozo. Y aparte de hablar de la atleta, la hermana pequeña de la triple campeona olímpica en 5.000 y 10.000m, Tirunesh Dibaba, también se habló de su entrenador, el somalí Jama Aden, una figura casi tan controvertida como ma Junren, aunque no tan sádico ni folclórico.

La carrera fue imperfecta, lo que, para los especialistas, significa que Dibaba tiene un gran margen de mejora. La liebre, la campeona del mundo de 800m en pista cubierta, Chanelle Price, pasó los 400m en 1m 0,31s, y los 800m en 2m 4,52s. Sola ya Dibaba, aunque seguida por la holandesa Sifan Hassan, pasó por la campana en 2m 50,3s. Parecía imposible entonces que una persona que había hecho os primeros 400m en un minuto pudiera repetir el cronómetro en los últimos. Sin embargo, la etíope de elegante zancada lo consiguió, y o mejoró: unos últimos 400m en 59,77s obraron el milagro.

Es el primer récord mundial que se bate en la actual temporada al aire libre

Considerada más una especialista en pista cubierta que al aire libre (sus dos títulos mundiales en 1.500m y 3.000m los ha logrado bajo techo, y posee la plusmarca mundial indoor de 1.500, 3.000 y 5.000m), Genzebe Dibaba había comenzado la temporada de verano intentando inútilmente batir el récord del mundo de 5.000m, los 14m 11,15s de su hermana Tirunesh. Como todos los veranos, el grupo de Aden se ha afincado en la pista de Sabadell, lo que permitió a la atleta tomar parte el 8 de julio en los 1.500m del campeonato de Cataluña, donde corrió en 3m 54,11s, la novena mejor marca la historia, la más rápida de los últimos 18 años. Ese registró movió a Aden a organizar en una semana el asalto al récord que consiguió en Mónaco 12 días después.

Batido el récord imposible de 1.500m, aún quedan en la tabla mundial femenina plusmarcas de hace décadas que se considera que nunca se podrán superar y sobre las que pesa la marca de la sospecha del uso de sustancias dopantes: los 100m y los 200m de Florence Grifito, los 400m de Marita Koch, los 800m de Jarmila Kratochvilova, los 100m vallas de Yordanka Donkova, la altura de Stefka Kostadinova, la longitud de Galina Chistyakova o el heptatlón de Jackie Joyner.

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