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La ‘crono’ más plana abre un Tour con siete finales en alto

Nairo Quintana será uno de los primeros del equipo en salir en la contrarreloj en previsión de una tormenta vespertina

Quintana, del equipo Movistar, en un entrenamiento en Utrecht.
Quintana, del equipo Movistar, en un entrenamiento en Utrecht. EFE

Buscando acabar cuanto antes la faena, para tener más tiempo para descansar, y ante el peligro de una tormenta vespertina, Quintana ha elegido ser uno de los primeros del equipo para salir en la contrarreloj. Lo hará a las 15.00, más de dos horas antes que los otros tres grandes favoritos: Contador (17.13), Froome (17.14) y Nibali (17.17), que son tres que, a diferencia de él, ya han ganado el Tour.

Será cuando terminen (no se esperan entre ellos diferencias superiores a 40s) cuando tengan otros números que analizar y no solo el del dorsal que les ha tocado, el 51 de Quintana que hicieron grande Merckx, Ocaña, Hinault y Thévenet; el 1 de Nibali que tanto lucieron los más grandes como ganadores; el 31 de Froome que no gana el Tour desde que en 1938 lo hiciera Gino Bartali, y el 41 de Contador, justo el de Nibali en 2014. Otro nivel de preocupación tienen especialistas como Tony Martin, Tom Dumoulin, Rohan Dennis y Fabian Cancellara, que se juegan el Tour prácticamente el primer día entre ellos y con otros como Adriano Malori o Alex Dowsett, que después trabajarán para Quintana.

Será el recorrido urbano por la planísima Utrecht, sus 13,8 kilómetros y sus 22 curvas (34 grados de temperatura previstos), la única contrarreloj individual que se afronte este año, un récord de décadas, una escasez que alegra a casi todos, pero más que a ninguno a Purito Rodríguez, a quien le encanta el papel de emboscado. “Hay siete llegadas en alto, más que ningún año, y en dos de ellas, en Mende y en el muro de Huy ya he ganado”, dice el escalador catalán, tercero en 2013, y que aspira a no perder mucho tiempo en Utrecht para que una victoria en Huy el lunes le pudiera regalar un maillot amarillo. “Pero lo que más me gusta, lo que más esperanzas me da, es la poca contrarreloj que hay”.

Ni Froome ni Contador ni Nibali ni Quintana parecen muy afectados por el número de kilómetros contrarreloj, aunque el británico es el más especialista. Este, sin embargo, prefiere pensar a la larga y desde lejos. “Empecé a preparar este Tour cuando me caí en 2014”, dijo el ganador de 2013. “Será el más igualado de los últimos tiempos, pero tengo curiosidad por ver cómo resiste Contador la tercera semana, que suele hacérsele muy larga a los que llegan del Giro”.

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