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Gala León, contra viento y marea

Pese a la dimisión de Escañuela al frente de la Federación Española de Tenis, la capitana del equipo de la Copa Davis estará en la eliminatoria contra Rusia (17 al 19 de julio)

Nadal saluda a Camila, la duquesa de Cornualles, ayer en Wimbledon. Ampliar foto
Nadal saluda a Camila, la duquesa de Cornualles, ayer en Wimbledon. AFP

Londres, y ese fastuoso escenario que es el All England Club, no se libran del eco procedente de los despachos españoles. Por mucho que el menú ofreciera a Rafael Nadal, Roger Federer (6-4, 6-2 y 6-2 a Sam Querrey) o Andy Murray (6-1, 6-1 y 6-4 a Robin Haase), tres de los platos más suculentos del circuito, el torbellino que arremolina al tenis español tiene un efecto succionador que engulle también al torneo. ¿Y ahora, qué? Era la pregunta que flotaba ayer en el ambiente de la capital inglesa, menos caluroso que el día anterior, pero lo suficiente como para que los smoothies y las bermudas siguieran predominando entre los feligreses londinenses.

¿Ahora? Otro giro. ¿Definitivo, tal vez? Ateniéndose a cronología circense de la película, probablemente no. La dimisión del presidente de la Real Federación Española de Tenis (RFET), José Luis Escañuela, pilló a muchos a contrapié. En una información publicada por el diario Marca, recogida en formato de acta notarial, el dirigente anunciaba su salida, a la que le ponía fecha: “Esta decisión la formalizará y será efectiva el próximo 19 de julio”. Es decir, cuando concluya la eliminatoria de la Copa Davis frente a Rusia, que arranca dos días antes y en la que España se juega su ascenso al Grupo Mundial o su caída al infierno de la Tercera División del tenis.

“Ya hora de que pasara lo que tenía que pasar”, comentaba el valenciano Roberto Bautista, en un discurso que recoge el sentir de los jugadores; “es una buena noticia para el tenis español; ahora, confiamos en que entre una persona que sea del mundo del tenis, que sepa lo que quiere el tenis, la Federación y las Territoriales. Es lo que queremos todos”, reconocía el número 22, al que habitualmente no es fácil arrancarle las palabras. “A ver qué ocurre estos días. Esperemos que todo vuelva a la normalidad. Seguro que si ha dimitido es porque piensa que así irán mejor las cosas”, indicaba Feliciano López (abatido 7-5, 3-6, 6-3, 2-6 y 6-4 por Nikoloz Basilashvili).

Ya hora de que pasara lo que tenía que pasar. Es una buena noticia”

Roberto Bautista, tenista

Tras el revuelo generado por la marcha anticipada de Escañuela, la situación queda sujeta con alfileres. La renuncia del presidente resulta, cuando menos, paradójica, puesto que se produce cuando el Tribunal Administrativo Deportivo (TAD) ya le ha impuesto una suspensión indefinida de sus funciones. Pocos se atreven a decir, pues, qué va a pasar. Incluso, jugadores que presumiblemente van a viajar a Vladivostok preguntaban a algún periodista por cómo queda ahora el puzle. Un escenario que a corto plazo no ofrece visos de cambiar en exceso y en el que, contra viento y marea, se mantiene una pieza inamovible. Es la capitana del equipo.

“Pido a todos los jugadores que den un paso al frente”, arenga Escañuela en su nota (¿de despedida?); “y se pongan a disposición de Gala León para defender en Rusia los colores de España y retornar al lugar que el tenis se merece”. El grueso de los tenistas, sin embargo, no va a variar un ápice la postura que expresaron en la misiva conjunta del pasado domingo, secundada por las jugadoras, varios técnicos y leyendas como Manolo Santana. Mientras la madrileña sea la seleccionadora y siga al frente, no acudirán a la llamada.

La continuidad hasta la serie contra Rusia es el triunfo que se lleva Escañuela. Su bastión, en pie

Inhabilitada también Olvido Aguilera, presidenta en funciones hasta la resolución definitiva del TAD, el turno es para el que hasta ahora ejercía de vicepresidente primero, Fernando Fernández-Lareda. Él asumirá el liderazgo en una situación de máxima zozobra, a solo dos semanas para el compromiso de la Davis. Allí, salvo volantazo, estará Gala León, de la que no hay rastro. Estuvo menos de 24 horas en Londres –nadie le vio, pero al menos eso es lo que transmitió la Federación– y regresó a Madrid. Este periódico ha tratado de ponerse en contacto con ella en numerosas ocasiones, sin respuesta.

Su continuidad, pese a todos los vaivenes, pese al rechazo de los jugadores y la injerencia del Consejo Superior de Deportes (CSD), es el pequeño gran triunfo que se llevará Escañuela. Este, si cumple su palabra, se marchará después de seis años al frente del órgano federativo y lo hará con su gran bastión en pie. Otra cosa es lo que ocurra después. Llegará la paz o, quien sabe, crecerá el incendio. Pero, mientras tanto y hasta entonces, Gala León seguirá ahí. Pese a todo.

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