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El papel del hijo de Villar en la FIFA

“Han dimitido pocos”, afirma el presidente de la Liga española

Gorka Villar
Gorka Villar, hijo del presidente de la RFEF.

El 5 de diciembre de 2014, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) anunció oficialmente la designación de Gorka Villar (Bilbao, 42 años) como director general. Con anterioridad, el hijo del presidente de la Federación Española de Fútbol había ejercido como director legal y había asesorado a algunas de las asociaciones del fútbol sudamericano. La amistad de Villar padre con el fallecido expresidente del fútbol argentino Julio Grondona favoreció la ascensión de su vástago hasta la alta dirección de la Conmebol, ocupada durante años por algunos de los encausados en el escándalo de la FIFA.

El paraguayo Nicolás Leoz, y el uruguayo Ernesto Figueredo, ambos expresidentes de la Conmebol, contaron con la asesoría de Gorka Villar en diversos asuntos. Su capacidad de influencia fue reseñada recientemente por el hijo de Grondona con motivo de los incidentes ocurridos en el Boca Juniors-River Plate en el que varios seguidores del equipo local arrojaron gas pimienta a los futbolistas visitantes. “Hablé con la persona indicada”, reveló el hijo de Grondona en Radio América, “con el señor Gorka Villar, que está en la Confederación por mi padre y hoy es el gerente general y un excelente abogado, que nos ayuda en la FIFA. A mí me preguntaron si podía hacer una gauchada, levanté el teléfono y le expliqué a Villar lo que era Boca”. La sanción al Boca Juniors generó polémica por poco severa. Fue descalificado de la competición, pero solo se cerró su estadio cuatro partidos. Se esperaba una sanción mucho más dura que supusiera una suspensión de las competiciones internacionales durante al menos una temporada.

Gorka Villar también intercedió en un arduo conflicto de los clubes uruguayos, Peñarol y Nacional de Montevideo, que reclamaban más dinero por los derechos de retransmisión de la Copa Libertadores. El español se puso del lado de la Conmebol, y la decisión final se tomó en Buenos Aires, donde Grondona padre amenazó a los clubes uruguayos con expulsarlos, a través de la FIFA, de las competiciones internacionales. Los derechos audiovisuales de la Copa Libertadores pertenecían en Argentina a la empresa T y T, que a su vez estaba dirgida por Alejandro Buzarco, uno de los directivos encausados en la investigación del FBI.

La presencia de Gorka Villar en el fútbol sudamericano también le ha llevado a organizar congresos sobre derecho deportivo, algo que también hacía en España en cursos promovidos por la Federación que dirige su padre. En España también está radicado el despacho Sports Advisers, en el que figura como administrador único.

Las relaciones de Ángel María Villar con algunos de los principales encausados aún no ha tenido consecuencias, aunque hay quien las espera. Javier Tebas, presidente de la Liga, habló ayer en Bolivia sobre el Fifagate: “Me tomo con alegría la dimisión de Blatter. Llega tarde y aún son pocos para los que tendrían que dimitir. Era vox populi: o eran muy torpes o eran muy listos. Creo en la Federación Española, pero no en sus dirigentes y en cómo gestionan”.

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