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Hay fútbol, pero no paz

La Audiencia Nacional suspende la huelga y la Federación reanuda las

competiciones, pero la patronal pide la dimisión de Villar y de Luis Rubiales

Luis Rubiales, presidente de la AFE, tras conocer la suspensión de la huelga. Ampliar foto
Luis Rubiales, presidente de la AFE, tras conocer la suspensión de la huelga.

El fútbol no parará este fin de semana. Un encadenamiento de decisiones en una mañana frenética desbloqueó primero la huelga convocada por el sindicato de futbolistas (AFE) como protesta al real decreto que regula la venta centralizada de los derechos de retransmisión y después el paro indefinido decretado por la Federación Española de Fútbol (FEF). Al filo del mediodía, la Audiencia Nacional concedió las medidas cautelares solicitadas por la Liga de Fútbol Profesional (LFP), que consideraba el paro sindical ilegal. Al poco, la Federación emitía un comunicado en el que levantaba la suspensión de las competiciones. Mañana, a las cuatro de la tarde, Leganés y Sabadell abrirán el turno de la Segunda División y el domingo a las siete de la tarde se disputará la jornada de Primera al completo, con el Atlético-Barcelona acaparando los focos por la posibilidad de que los azulgrana pueden alzarse con el título si se imponen al vigente campeón.

 La huelga habría causado un caos competitivo y organizativo por la trascendencia en juego de las últimas jornadas y la dificulta de encajar más adelante los partidos afectados por el paro. Así lo reflejó el presidente del a Sala de lo Social en el auto que dictó: “La huelga impediría concluir el campeonato de Primera y Segunda División B, lo que provocaría un grave desorden organizativo, cuya resolución es muy difícil de resolver por los compromisos internacionales de España y de los propios clubes”.

Además, el juez también señaló en su escrito indicios suficientes para conceder las medidas cautelares: “La simple lectura de los objetivos de la huelga permite adelantar un juicio provisional favorable a que algunos de sus objetivos podrían tener por finalidad la modificación del convenio colectivo vigente”. La rapidez de ejecución de la secuencia (auto de la audiencia-decisión de la federación de levantar la suspensión de la competición) propició que el presidente de la patronal, Javier Tebas, reforzara su teoría de que tanto la AFE como la FEF habían diseñado la huelga de la mano: “Se ha notado el compadreo entre la AFE y la Federación”.

Sobra el presidente de la Federacón y si yo fuera Luis Rubiales, dimitiría

Tebas, presidente de la LFP

Que el fútbol vuelva a su normalidad competitiva no quiere decir que la paz lo presida. El enfrentamiento de estos últimos días con la patronal y Consejo Superior de Deportes a un lado y el sindicato y la Federación al otro ha ensanchado aún más las grietas existentes. Tebas, sintiéndose ganador, inflamó más el conflicto latente con sus declaraciones: “El presidente de la Federación sobra. Sigue en su castillo feudal. En las próximas elecciones se buscará a alguien que intente ganar para que ese castillo sea el de la transparencia y la libertad y no el del chantaje y la coacción al fútbol profesional”. “Si yo fuera Rubiales dimitiría”, añadió. A Tebas no le importó lanzar estas andanadas cuando aun siguen las negociaciones con el sindicato para incluir en el marco del convenio colectivo algunas de sus demandas. “Han puesto el fútbol en el precipicio. Quiero que se celebre el juicio del 17 de junio para que haya un precedente jurídico”, abundó el presidente de la Liga.

Desde la Federación admiten que, una vez que el juez había concedido las medidas cautelares que suspendían la huelga, no tenía sentido mantener la huelga y que el sindicato era conocedor del guión. En los despachos federativos aplazan la pelea contra la Liga a la espera de que la FIFA, el máximo organismo del fútbol mundial, decida entrar en acción contra posibles injerencias gubernamentales.

La Federación guarda la carta de la FIFA sobre la posible injerencia gubernamental

El pasado martes se desplazaron a Las Rozas tres emisarios de la FIFA y uno de la UEFA para recoger documentación. Su presencia en España fue previa al envío de una carta a la Federación en la que advertía que podía sancionar al fútbol español. Los representantes de FIFA y UEFA se llevaron bajo el brazo el decreto ley y las acciones emprendidas por la LFP para que no entre en vigor la prohibición de los fondos de inversión.

En el caso del real decreto, la FIFA mirará con lupa el artículo 2 en su primer punto, que dice: “La titularidad de los derechos audiovisuales incluidos en el ámbito de aplicación de esta ley corresponde a los clubes”. El artículo 78 de la FIFA reza que los derechos pertenecen a la Federación. Respecto a los fondos de inversión, fueron prohibidos el 1 de mayo, pero la LFP ha solicitado al Consejo Superior de Deportes (CSD) medidas cautelares que adoptará si el informe de la Comisión de Competencia dice que es contrario a derecho.

 

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