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Conte contra todos

Croacia adelanta a Italia en la clasificación para la Eurocopa tras el empate en Bulgaria

El seleccionador italiano, en medio de un sinfín de polémicas, no ha conseguido transmitir su espíritu guerrero a la Nazionale

Conte, durante el Bulgaria-Italia. Ampliar foto
Conte, durante el Bulgaria-Italia.

“Mínimo resultado con el máximo esfuerzo”, dijo anoche Antonio Conte en Sofía después de que el debutante Eder arrancara un empate (2-2) en los minutos finales del partido. Con el empate ante Bulgaria, Italia ha perdido la primera plaza del Grupo H: ahora es Croacia (con 13 puntos, por los 11 de los azzurri) la que manda. Y, aún así, quizás sea lo menos tormentoso que está viviendo el seleccionador italiano.

El extécnico de la Juve está enfadado con el mundo. Molesto, según desvelaron a la prensa italiana algunos jugadores nada más aterrizar en Bulgaria. Desde que tomó las riendas de la selección italiana después del Mundial, Conte ha vivido en medio de un sinfín de polémicas. Más de una vez, de hecho, se ha rumoreado que abandonaría el cargo por falta de apoyos y colaboración.

La última polémica estalló el viernes. Claudio Marchisio se lesionó en el calentamiento y fue sometido a una resonancia. Los médicos de la Federación hablaron de rotura del ligamento cruzado: entre 6 y 8 meses de baja. Estallaron las redes sociales (contra Antonio Conte). Y estalló John Elkann, presidente de la FIAT (y primo del presidente de la Juve, Andrea Agnelli, al que él mismo nombró). “Habrá que averiguar por qué en la selección les hacen trabajar tanto”, dijo. “Cuando estaba en la Juve nunca me hacía este tipo de preguntas”, le contestó Conte. En este clima preparó el seleccionador el partido ante Bulgaria. El sábado interrumpió la entrevista con la RAI (la tele que emitía el partido) molesto por una pregunta sobre Marchisio.

Me gustaría que se me dejara trabajar en paz"

ANTONIO CONTE

“Me gustaría que se me dejara trabajar. Sólo pido que me dejen hacer lo que siempre he hecho: trabajar duro. Pido que se me deje en paz. Estoy aquí para trabajar, que me dejen hacerlo con serenidad. Luego ya se verá si llegan los resultados”, comentó Conte en la rueda de prensa posterior al partido. Buffon, Chiellini y los demás pesos pesados, están con él.

“Hemos tenido una víspera demasiado tormentosa. El seleccionador y el equipo no se merecen esto. La Nazionale tiene que ser tutelada y apoyada para que pueda crecer. Hace falta un clima más positivo a su alrededor. Nosotros estamos con Conte: consiguió cambiar la historia de la Juve después de dos temporadas complicadas, puede hacerlo también en la selección”, le defendió Chiellini.

Después de la eliminación de Italia a las primeras de cambio del Mundial de Brasil y la marcha de Cesare Prandelli, la Federación buscó un técnico de perfil completamente diferente. Más duro, luchador, con más carácter. Conte, que se había desvinculado de la Juve dando un portazo, fue el elegido. Pero, de momento, no ha conseguido transmitir su espíritu guerrero a una selección sin demasiada calidad técnica y con una crisis de delanteros.

El seleccionador se siente abandonado y poco arropado. Él, que en su época de entrenador en la Juve miraba con recelo los compromisos internacionales, hizo de todo para mostrar su lado más conciliador. Fue a visitar a todos los técnicos nada más empezar el campeonato. Pensó que eso sería suficiente para que primaran los intereses de la selección. “Todos dicen que hay que cambiar las cosas, pero la selección italiana es considerada un fastidio, una molestia”, se quejó en noviembre.

En diciembre organizó una reunión con todos los entrenadores de Primera. Les pidió un trabajo más duro en los clubes para que los internacionales llegaran en buenas condiciones a las citas con los partidos de clasificación. También les planteó la idea de organizar una miniconcentración entre semana en febrero. Quería convocar a 30-40 jugadores y trabajar con ellos un par de días. Tuvo que renunciar. “Ante las respuestas recibidas, hemos decidido abandonar la idea de la mini concentración ya que parecía que se iba a convertir en algo poco útil para los clubes y para la selección”.

Fue la última vez que se habló de una posible dimisión de Antonio Conte. El sábado, en Sofía, mostró por enésima vez su malestar. ¿Está más ofendido o decepcionado después de las últimas 24 horas?, le preguntaron. “Sacad vosotros vuestras conclusiones”, contestó. El martes, por si fuera poco, vuelve a su exestadio. En Turín, Italia jugará un amistoso contra Inglaterra.

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