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La diagonal de Messi

Leo manda, maravilla y da su pase de gol número 21 en una jugada cada vez más habitual en el Camp Nou

Messi supera a Fernandinho. Ampliar foto
Messi supera a Fernandinho. Getty Images

En el caos, cuando más sufría el Barcelona, apareció Messi, siempre Messi. Cuando la pelota fue del Barcelona, templó, tiró caños y provocó el gol. En medio del caótico orden de un equipo que juega con red, porque juega con Messi, la Pulga no marcó pero dio más pases que nadie, —66, el 81% bien dados— y resultó decisivo porque ya no necesita ni meterla para decidir los partidos. Cuando no atina ante puerta, o se cruza Hart como ayer, asiste: lleva 21 pases de gol este curso. El que brindó a Rakitic, muy característico, remite a viejas ideas, al pase a la espalda que tantas veces le dio Xavi a Alves, ese que le permitió al Barcelona doblar la esquina y habilitar a Abidal en Bilbao o en el Bernabéu, cuando Guardiola no se sentaba en la grada del Camp Nou, como hizo ayer, sino en el banquillo.

En una primera parte espectacular, Leo apareció en todas, en especial con una de sus suertes naturales: el pase en diagonal. Robó la pelota Alba en la frontal del área del Barcelona y se la acercó a Messi. El 10 se fue de Kolarov enfilando el área, con la pelota enganchada a sus pies, buscó la llegada de Alba, por la izquierda, un recurso habitual que se repite con frecuencia. Y cuando no es la de Alba, puede ser la de Neymar o la de Pedro. En la vorágine de las transiciones vertiginosas que tanto le gustan a Luis Enrique, en ese desorden sorprendente que fomenta el técnico, el que apareció fue Rakitic. El interior derecho llegó por el extremo izquierdo para controlar con el pecho el pase de la Pulga y machacar al City. Fue el sexto gol del croata, eficaz en todas las competiciones, y la asistencia de Leo número 21. Messi se asoció como pocas veces con sus compañeros, convertido en líder absoluto de un equipo enchufado camino del clásico, al que le faltó acierto para rematar el duelo.

Cuando Messi agarra la pelota hace un desequilibrio absoluto. Por su facilidad para el gol y los espacios que genera”

Manuel Pellegrini, técnico del Manchester City

“Hart lo tapó todo, hizo un partidazo. Queda solo felicitarlo”, resumió Leo al micrófono de Canal Plus. “Me encuentro bien y estoy disfrutando como está disfrutando todo el equipo del momento, del juego y de los resultados, pero queda mucho camino”, añadió el 10. Reconoció que el equipo arrancó la temporada con ilusión, con buenos resultados pero tuvo “altibajos”. “Ha vuelto a alcanzar un gran nivel. Hay que estirarlo y aprovecharlo al máximo”, pidió el líder de un equipo que le sigue como a un gurú. “Solo podemos rendirnos ante Leo”, reconoció Josep Maria Bartomeu, el presidente, hablando del sentimiento que contagia en la afición.

“Me van a decir que soy un poco pesado, pero es impresionante, increíble lo que está haciendo. Hasta los jugadores del City han disfrutado viéndole jugar. Queremos seguir disfrutando de él, que siga así, que no pare nunca”, aseguró Rakitic. “No hay debate: Si sabes de fútbol, por mucha salsa que le queráis echar, no hay debate: es el mejor”, terció Jordi Alba, antes de que Iniesta apareciera para añadir: “Muchas veces, uno mira lo que hace Leo en el campo… Como aficionado me daría igual que marcase o no, porque vienes y disfrutas del espectáculo”.

Reconoció Pellegrini, rendido: “Cuando Messi agarra la pelota hace un desequilibrio absoluto. No solo por su facilidad para llegar al gol sino por los espacios que les genera a sus compañeros”. El entrenador chileno, al ser invitado a comparar al Barcelona y al Bayern, aseguró: “El Barça siempre tendrá un plus por tener a Messi en sus filas”. Luis Enrique convino: “Es una evidencia y estamos encantados. Es una suerte que tenemos. Estamos mal acostumbrados. No es normal un jugador de su nivel”.

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