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El partido invisible

La intensa niebla marcó el surrealista partido entre el Córdoba y el Granada, con pase para este último equipo, que se enfrentará al Sevilla

Eddy disputa un balón aéreo con López Garai. Ampliar foto
Eddy disputa un balón aéreo con López Garai.

Son las cosas de este fútbol español. El colegiado Álvarez Izquierdo ordenó la celebración del Córdoba-Granada bajo una impresionante niebla, que impedía la visión del partido de los espectadores asistentes al Arcángel, la de los medios desplazados al estadio y todos los aficionados que pretendían ver el encuentro por la televisión. Un partido invisible, que se jugó de manera surrealista y que no tuvo en cuenta al operador televisivo, que mantiene con sus millones a la propia competición. La toma de televisión solo permitía ver, de forma borrosa, la banda más cercana a los banquillos.

En ese escenario surrealista, los dos entrenadores, Djukic y Caparrós, tiraron de suplentes para demostrar lo poco que les importa la Copa. Los dos equipos andaluces tienen su vista puesta en la Liga, donde pelean por la permanencia. La Copa, desgraciadamente, es un estorbo para ambos. Y más en las circunstancias de ayer, con la niebla y la impresionante humedad presidiendo el choque. El murmullo de los aficionados alertó del primer gol del partido, que llegó a los cuatro minutos de partido gracias a una acción del delantero rumano Florin, que ha contado con pocas oportunidades en lo que va de temporada. El tanto igualaba la eliminatoria y abría el encuentro.

CÓRDOBA, 1-GRANADA, 1

Córdoba: Saizar; Gunino, Pantic, Crespo, Fede Vico; López Garai (Borja García, m. 79), Rossi, Abel Gómez; López Silva (Ghilas, m. 67), Florin (Xisco, m. 80) y Fidel. No utilizados: Juan Carlos; Luso, Deivid y Pinillos.

Granada: Oier; Nyom, Mainz, Nounkeu (Babin, m. 46), Martins; Yuste, Javi Márquez; Larsson, Eddy Silvestre, Sissoko (Córdoba, m. 27); y Success (Juan Carlos, m. 83). No utilizados: Roberto; Nico, Clifford y Riki.

Goles: 1-0. M. 4. Florin. 1-1. M. 60. Mainz.

Árbitro: Álvarez Izquierdo. Expulsó con roja directa a Javi Márquez (m. 66). Amonestó a Eddy, Nyom, Yuste, Crespo, Success, Pantic y Larsson.

El Arcángel. Unos 6.000 espectadores.

La niebla fue despejándose muy poco a poco con el paso del encuentro. El Córdoba también fue despejando sus ideas, siempre mucho más intenso que un Granada muy pobre. Oier salvó a su equipo con dos buenas paradas tras disparos de López Silva y Fidel. Mientras, el equipo de Caparrós ni apretaba. Y eso que el técnico había movido rápido el banquillo con la entrada de Córdoba por Sissoko a los 27 minutos.

La niebla volvió a espesarse en la segunda mitad. En medio de la nada, Mainz acertó a peinar, se supone, un balón al área del Córdoba. Un gol que llegó con polémica, muy protestado por los jugadores del Córdoba. Al parecer, el juez de línea levantó la bandera, pero el colegiado dio gol. Con tan poco empató el Granada, que se limitó a parte de ese momento a defender el empate. En especial, después de que Javi Márquez fuera expulsado de manera directa por una dura entrada a Gunino.

Djukic lo intentó con la entrada de Ghilas, uno de los pocos jugadores en su plantilla con gol. Un intento infructuoso, triste colofón a un triste partido, que no debió jugarse por más que el calendario esté muy apretado.

El Córdoba se centrará ahora en su partido de Liga ante el Barcelona, que tiene muy complicado, mientras que el Granada jugará la próxima eliminatoria ante el Sevilla. Su entrenador, Unai Emery, estuvo en Córdoba viendo el encuentro. Caparrós se encontró, al menos, con algún dato positivo, como el buen nivel mostrado por el meta Oier o el oficio de Mainz, su veterano capitán, que cumplió a la perfección y anotó, además, un gol decisivo en el desarrollo de la eliminatoria.

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