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River vuelve a levantar una copa internacional tras 17 años de sequía

El club de Buenos Aires obtiene la Copa Sudamericana al vencer 2-0 a Atlético Nacional, de Medellín

Jugadores del River Plate con la Copa Sudamericana
Jugadores del River Plate con la Copa Sudamericana REUTERS

Atrás quedaron los tiempos aciagos para los hinchas quizás más presumidos de Argentina, los de River Plate. El club de Buenos Aires que más ligas locales ha ganado (35) y que dos veces alzó la Copa Libertadores de América (1986 y 1996), el trofeo más importante del continente, está olvidando aquella bajada a Segunda en 2011. Este año ganó el torneo argentino después de seis años sin obtenerlo, bajo la conducción técnica de Ramón Díaz, nuevo seleccionador de Paraguay, y este miércoles venció 2-0 en el estadio Monumental al Atlético Nacional, de Medellín, en la final de la Copa Sudamericana, de la mano del entrenador que le devolvió el juego lujoso a los ‘millonarios’, Marcelo Gallardo, y con goles de Gabriel Mercado y Germán Pezzella. La importancia en sí de la Sudamericana no es tan grande, lejos está de compararse con la Libertadores, y se ha sostenido por intereses comerciales que buscan posicionarse como una versión regional de la Europa League, pero para River supone una victoria reconfortante porque eliminó en semifinales a su archirrival Boca Juniors y porque es el primer trofeo internacional que levanta en los últimos 17 años.

La anterior vez que River había ganado un certamen internacional había sido la última edición de la Supercopa. Aquel torneo fue el primer intento de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) por crear una segunda copa regional a la par de la Libertadores. La jugaron entre 1988 y 1997 los campeones de la ‘Champions League latinoamericana’. Otro invento fue la Copa Conmebol, que jugaron clubes que no clasificaban a la Llibertadores entre 1992 y 1999. Entre 1999 y 1991, Sudamérica se dividió en dos, entre los que disputaban la Copa Mercosur y los de la Merconorte. Finalmente, la Conmebol creó la Sudamericana en 2002, cuando la alzó San Lorenzo tras vencer en la final precisamente a Atlético Nacional. De sus 13 ediciones, los equipos argentinos la han ganado siete veces tras esta primera consagración de River. Solo hay un club que la ha ganado dos veces: Boca. Con el tiempo esta copa, a la que se clasifica por criterios que define cada país, ha ido ganando algo de interés. Se juega en la segunda mitad de año, después de que en la primera se disputa la Libertadores.

River arrancó esta Sudamericana y el campeonato de Primera de Argentina con nuevo entrenador tras la victoria y despedida de Díaz. Gallardo, que como vistoso centrocampista de la Banda Roja había ganado la Libertadores de 1996 y la Supercopa de 1997, venía de ganar una liga con Nacional, de Montevideo, en 2012. Fue él quien llevó a que River volviera a jugar un fútbol dinámico y ofensivo que hizo honor a su historia y que elevó el nivel del certamen local y contagió a otros. El ‘millo’ avanzó rampante en la liga y la Sudamericana hasta que el entrenador optó por privilegiar por esta última, por ser una copa internacional, con mayores premios económicos, y por el derby de las semifinales. Así es que quizás el próximo domingo se le escurra el torneo de Primera frente a Racing, de Avellaneda. Pero quién le quita la alegría al hincha del barrio porteño de Núñez después de haber vencido a los de La Boca y de haberse coronado campeones este miércoles.

River bajó a Segunda hace tres años, pero en 2014 volvió a ganar la liga y a jugar buen fútbol

Invicto, con seis victorias y dos empates, River dejó también en el camino al paraguayo Libertad y al argentino Estudiantes. Después de empatar 1-1 la primera final en Medellín, el club porteño dominó desde el comienzo la revancha en Buenos Aires. El uruguayo Carlos Sánchez, Leonardo Ponzio y Leandro Pisculichi se hacían dueños de la mitad de campo para que el también uruguayo Rodrigo Mora desequilibrara con centros para el colombiano Teófilo Gutiérrez. Teo buscaba coronar todos los veloces ataques de sus compañeros, pero la buena actuación del portero Franco Armani, el argentino surgido de Ferro Carril Oeste y candidato a la selección colombiana, le abortó cinco claros remates de gol en los primeros 45 minutos. La defensa ‘verdolaga’ no podía controlar a Teo, que se fue al descanso tras el primer tiempo ante la ovación del Monumental. Habrá que ver si el atacante que jugó en su país en Barranquilla y Junior y que fue titular en la selección colombiana en Brasil 2014 se marcha finalmente de River con rumbo a Europa.

Solo en los últimos minutos de la primera etapa los dirigidos por Juan Carlos Osorio, que los condujo a ganar las últimas tres ligas colombianas, lograron combinar sus primeros ataques sobre todo por la habilidad de David Ruiz. Entonces fue cuando brilló el guardameta de River, Marcelo Barovero, y una defensa en la que Pezzella mostró su firmeza.

Lo que quizá nadie imaginaba era que los zagueros ‘millonarios’ se convertirían en los baluartes de la victoria. A los 9 y 13 minutos del segundo tiempo, dos tiros de esquina por izquierda disparó Pisculichi primero sobre la cabeza de Gabriel Mercado y después sobre la de Pezzella. En ambas ocasiones ambos saltaron sin demasiados obstáculos y cabecearon el balón a la red de Armani. Fiel a su estilo como jugador y entrenador, Gallardo seguía impulsando a los suyos al ataque, a buscar el tercero. No llegó el 3-0, pero no importa. Lo que interesa es que River vuelve a ser el que era tras su etapa más oscura: campeón argentino, campeón de la Sudamericana y a soñar ahora con la tercera Libertadores en 2015.

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