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“En el área se trata de ser el más listo de la clase”

Paco Alcácer (21 años) es el delantero de moda. Sus goles le han llevado a la titularidad en Mestalla y a la selección, donde ha debutado y ha marcado

Paco Alcácer, durante un entrenamiento de la selección. Ampliar foto
Paco Alcácer, durante un entrenamiento de la selección. EFE

A Paco Alcácer (21 años) no se le recuerda de niño en Torrente, donde nació, sin un balón en los pies. Bien joven entró en la escuela del Valencia, donde siempre despuntó a base de goles. Los que le han llevado a la titularidad en Mestalla y a la selección con Del Bosque, donde ya ha debutado y, claro, ya ha marcado. El día de su debut con el Valencia se quedó huérfano de padre al salir del campo. Tiene un hermano tres años menor que juega de central. Lleva menos de 90 minutos con la selección absoluta y ya ha anotado un gol.

Pregunta. Viene del campo, su padre recogía naranjas. ¿Nunca se le pasó por la cabeza?

Respuesta. No, no es que me guste levantarme tarde, pero no me veía a las siete de la mañana en la huerta. Y siempre se me dio bien el gol, así que tiré por este camino.

P. ¿Siempre jugó de delantero?

R. Sí, siempre me ha gustado meter goles. Siempre me ha parecido que no hay nada más bonito que el momento de celebrarlo con los compañeros, porque el gol es un trabajo de todos y la alegría es compartida, no solo mía. Los que están a tu espalda son los compañeros, los que te ayudan a conseguirlo, y más en mi caso, que suelo rematar de primera. Por tanto, que te den pases y te lo hagan fácil... Lo normal es celebrarlo con ellos. El gol es lo más importante y lo que más me gusta.

P. Dicen que es usted muy consciente de sus cualidades y las exprime.

R. Tengo claro cuáles son mis cosas buenas y mis cosas malas y trato de aprovecharlas. Sé cuál es mi estilo. Soy un delantero de área, ése es mi lugar de trabajo.

P. Pues decían que trabajar, trabajaba poco, que era bastante vago...

R. Y es probable que lo fuera, que pudiera trabajar más. En eso he mejorado porque me han enseñado mucho. Si no, no estaría aquí. No he nacido enseñado. Siempre he sabido que tenía esa facilidad, pero que a mi lado había un equipo que curraba igual o probablemente más que yo. Además, defensivamente, en el Valencia el primero que curra es el punta.

P. ¿En quién se fijaba de crío?

R. En Ronaldo. Y en Villa, que lo tenía más cerca. Coincidí con El Guaje en un entrenamiento, precisamente el último que hizo con el Valencia.

P. Y esa facilidad para picar a los espacios, ¿es aprendida?, ¿también se fijó en El Guaje?

R. Está claro que me fijé en él y también en Soldado, con el que tuve la suerte de coincidir en el campo y del que aprendí muchísimo. Es un grande.

P. Tuvo a Pizzi de entrenador, que fue delantero. ¿Le ayudó?

R. Siempre me dijo que hiciera lo que supiera hacer, que no me complicara, que sintiera las cosas. Tiene razón, un delantero debe ser muy natural, muy intuitivo. Verla venir, no esperarla, ir a por ella, estar más listo que los centrales. Y eso no se aprende.

P. Dice Del Bosque que usted "tiene algo". ¿Qué tiene?

R. Un buen remate supongo. Me sale muy intuitivamente, lo que hablamos antes. La movilidad en el área… y tampoco creo que combine mal. No tengo mucha envergadura, mucho físico, pero tengo la habilidad de robarle la cartera a los centrales, de llegar antes. A veces, en el área se trata de eso, de ser el más listo de la clase.

P. ¿Suele visualizar mucho los partidos que va a jugar?

La vida me golpeó. No pude ni despedirme de mi padre. Pero me dio fuerza para pelear”

R. No, no me gusta comerme mucho la cabeza, no me gusta meterme mucha presión, prefiero estar tranquilo y despejado. Atiendo mucho la explicación del entrenador y poco más.

P. ¿Sueña goles?

R. Bueno, a veces sí. Imagino remates, eso sí, y en los entrenamientos practico, me quedo al final a veces. Es bueno rematar de primera porque no das tiempo al portero. Y en el área no se piensa, todo va demasiado rápido. Yo no miro al portero, de hecho, yo miro siempre a la portería y remato.

P. ¿Qué le relaja?

R. No tengo muchos rituales. Cuando salgo al campo me santiguo tres veces y me motiva mucho llegar a Mestalla y ver a la gente esperando al autocar. Podrían estar en su casa o en el cine y están esperando al equipo. Al final, sabes que juegas por ellos, eso me gusta. Yo soy muy del Valencia, iba al campo con mi padre y ya ve, ahora estoy ahí. Hace cuatro años ni lo imaginaba.

P. ¿Qué tiene este Valencia?

R. Juventud y ambición, y un objetivo claro: luchar por cada partido.

P. Si hace cuatro años no se imaginaba jugar en el Valencia, lo de la selección española, ¿ya se lo cree?

R. Vamos, empiezo a creérmelo. Para mí estar aquí es como si me hubiera tocado la lotería. Estar aquí es increíble. Pero lo más increíble es descubrir cómo es esta gente que ha ganado un Mundial. Mis amigos no se lo creen, que sean tan normales como se lo cuento. Cuesta explicarles que son gente normal porque es difícil de creer. Pero a menudo la gente tiene un concepto equivocado de ellos. No imaginas lo fácil que te lo ponen cuando llegas la primera vez aquí.

P. ¿Cuál es la mejor parada que le ha hecho un portero?

R. No sé, ayer de Gea me sacó una mano espectacular.

P. ¿Y su mejor gol?

R. Los de más repercusión, los tres al Basilea. El del Milan, desde medio campo, fue bonito. Pero el que marqué con la selección, en casa, ante mi gente… fue un sueño. La verdad es que el mérito solo fue acompañar la jugada, pero había que estar. Le debo una comida a Juanfran por el pase, ya lo sabe.

P. ¿Qué le pide a la vida?

R. Disfrutar. Me golpeó duro y de golpe a los 18 años. No pude ni despedirme de mi padre, fue demasiado duro. Pero me dio fuerza para pelear y me ha hecho ver las cosas de otra manera.

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