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Óscar huye del conflicto de Gaza

El exjugador del Barcelona abandona su puesto como entrenador del Maccabi de Tel-Aviv.

Óscar García, junto al escudo del Maccabi en 2012. AFP

Óscar García Junyent (Sabadell, 1973) renunció este martes al cargo de entrenador del Maccabi, club al que entrenó hace dos temporadas y al que regresó este verano, “por razones personales que hay que respetar, no es momento de entrar en detalles”, según explicó ayer Jordi Cruyff, director deportivo del conjunto de Tel Aviv. Óscar, que ya ejerció como técnico del equipo israelí durante la temporada 2012-2013, curso en el que le llevó a la consecución de su primer título de Liga en los últimos 10 años, ya renunció hace dos años al banquillo del equipo amarillo, cuando tenía contrato en vigor, por los problemas derivados del conflicto israelo-palestino. La historia se ha vuelto a repetir, esta vez antes de empezar el ejercicio: el técnico ha roto el contrato que había firmado hace apenas un mes por dos temporadas. Óscar será sustituido por Paco Ayestarán, otro técnico español, que fue ayudante de Rafa Benítez en el Valencia y el Liverpool.

La excelente temporada que protagonizó hace dos años en el Maccabi permitió a Óscar fichar el curso pasado por el Brighton, de la Championship (Segunda División inglesa), equipo al que calificó para la promoción de ascenso a la Premier League. El técnico descartó continuar en el equipo inglés tras discutir sobre la política de fichajes y regresó al club israelí después de atender de nuevo a la llamada de Jordi Cruyff. A los pocos días de su regreso, Óscar y su familia no han podido soportar la presión de vivir en una zona de conflicto bélico y han optado por regresar a Barcelona.

“Quiero agradecerle lo que hizo por nosotros”, le despidió el propietario del club israelí

“Hay que mirar adelante y afrontar el futuro con optimismo”, aseguró Jordi Cruyff al dejar constancia del relevo en el banquillo de un equipo que mañana se mide en partido de la primera fase de la Liga Europa al Asteras de Grecia, ante el que debe remontar un 0-2 —el partido se jugará en Larnaca (Chipre)—. Junto a Óscar, también abandonaron el Maccabi sus ayudantes Rubén Martínez y Fran Sánchez. Hace dos años, Gerard Autet, entonces asistente de Óscar, decidió dejar el club a media temporada por razones parecidas a las que ahora argumenta el exfutbolista del Barcelona.

“Quiero agradecer a Óscar todo lo que hizo por nosotros. Lleva el club en el corazón, pero las circunstancias le llevaron a un cambio en los planes. Este tipo de cosas suceden en la vida”, admitió con resignación Mitch Goldhar, propietario del club israelí que dijo comprender la posición del catalán y le deseó “toda la suerte del mundo en el futuro”.

Óscar, que se formó como futbolista en las divisiones inferiores del Barça, club con el que debutó en Primera División a las órdenes de Johan Cruyff, jugó también en el Albacete, el Valencia, el Espanyol y el Lleida antes de entrar a formar parte del cuerpo técnico del fútbol base del Barcelona. Siendo entrenador del juvenil, entendió que no tenía futuro en las divisiones inferiores del Barça cuando Eusebio fue designado técnico del filial y aceptó la oferta de Jordi Cruyff, secretario técnico del Maccabi.

No le fue nada mal en Tel Aviv: arrasó en la Liga y metió al equipo en la Champions. El conflicto bélico, sin embargo, provocó su salida. El técnico contó que sonaban las sirenas durante los entrenamientos, cuando salía a pasear con su esposa y en el momento en que iban al cine o a cenar, de manera que decidió abandonar Israel después de una inolvidable celebración del título de Liga que sacó a 40.000 seguidores del Maccabi a las calles de Tel Aviv.

A su regreso, este verano, la situación se complicó y la prensa israelí llegó a publicar que en la decisión de Óscar pesó la opinión de su familia, que abandonó Israel después de que la caída de cohetes procedentes de la Franja se intensificara últimamente en las áreas cercanas a Tel Aviv y se produjera un incidente cuando la esposa del técnico iba en coche con su hija.

 

Odisea para salir de Irak

El PAÍS

Óscar García no es el único español dedicado al fútbol que estos días ha dejado su trabajo por un conflicto. La semana pasada, el futbolista Jorge Gotor y el preparador físico Alberto Martínez, del Erbil Spor Club de Irak, vivieron una odisea para salir de la ciudad de Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí, donde el ataque de los yihadistas del Estado Islámico ha sembrado el terror. El comienzo de los bombardeos en las proximidades de la ciudad hizo que pidieran a su club salir del país. La directiva, que tenía sus pasaportes, no se lo permitió, por lo que se vieron obligados a recurrir a la ayuda de la embajada española y a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). El club cedió finalmente y, después de una tensa espera, su equipo pagó sus pasajes y pudieron viajar a la ciudad turca de Estambul.

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