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Julen Lopetegui, entre águilas y leones

El entrenador español dirige la revolución del Oporto para ganar la Liga que comienza el viernes tras un año sin títulos

Lopetegui, en un partido del Oporto. Ampliar foto
Lopetegui, en un partido del Oporto. EFE

Pinto da Costa no está acostumbrado a perder, y la pasada temporada lo perdió todo. Jorge Pinto da Costa es el presidente del Oporto desde hace 32 años. Su mandato es sinónimo de victoria: 20 ligas en ese tiempo por solo 9 de su máximo rival, el Benfica de Lisboa. En los últimos años el dominio del Oporto aún ha sido mayor, con 14 ligas sobre tres del Benfica. Este viernes, comienza la liga portuguesa sin que haya un favorito claro para el título.

La racha triunfal del Oporto se rompió la pasada temporada donde las águilas benfiquistas se hicieron con tres títulos, entre ellos la Liga; hasta los leones del Sporting les superaron. Hay que remontarse diez años atrás para encontrar una temporada sin títulos del Oporto.

Así que para esta temporada, Pinto da Costa no ha hecho cambios, ha llevado a cabo una revolución. Cambia al entrenador, cambia media plantilla y también cambia la filosofía del club. El fichaje del exseleccionador español sub21, Julen Lopetegui, poco tiene que ver con la cultura futbolística que implantó José Mourinho hace más de una década, cuando el Oporto vivió su edad dorada. Desde entonces ha mantenido el estilo de fútbol recio, fuerte atrás para jugar a la contra. Con Lopetegui, la cultura del pase se clava en el corazón mourinhista.

El fichaje de Lopetegui poco tiene que ver con la cultura futbolística que implantó  Mourinho en el club hace más de una década

El vasco se plantó en Oporto con su equipo de ayudantes, mandó levantar una torreta de grabación en el campo de entrenamiento y empezó a trabajar nuevos métodos con jugadores de otra época. Se auguraba lo peor para el español, pero el presidente se ha portado bien. Poco a poco le ha llenado el vestuario con dragones de tinte ofensivo, y de su gusto.

Primero fue el centrocampista del atlético Oliver, luego Adrián y el barcelonista Tello, después el centrocampista del Madrid Casemiro y el delantero del Granada Brahimi. Tanto jugador ofensivo que hasta Lopetegui se ha asustó un poco: "Los equipos se suelen construir de atrás hacia adelante, pero las cosas vienen como vienen". Efectivamente, hace unas semanas llegaron el portero Fernández (Osasuna) y el defensa José Ángel (Real Sociedad). A los cinco españoles hay que sumar un plantel de nueve brasileños, pues esta liga de duopolio tiene el atractivo de ver a los futuros cracks del fútbol mundial, de Cristiano Ronaldo a Falcao, muchos de ellos suramericanos, antes de salir hacia clubes económicamente más fuertes.

De momento, el Oporto tiene diez altas y cinco bajas; y como es habitual en Pinto da Costa, con superavit. Los diez nuevos le han costado 35 millones y con dos ventas ha conseguido 55 millones. El presidente de Oporto es el rey de comprar barato y vender caro; para muestras recientes, Hulk, Falcao y James Rodriguez, que coincidieron en la temporada 2011.

Entre las muchas despedidas del Benfica y las muchas novedades del Porto, el Sporting, subcampeón de la pasada liga, parte con ventaja

Pese al contratiempo de cambiar todo en dos meses, Lopetegui puede tener suerte. El actual campeón, el Benfica, se ha dado un tiro en el pie, desprendiéndose de seis titulares del equipo que ganó tres títulos la pasada temporada. Cosas de agentes y también de los problemas que le llegan de la debacle del Banco Espírito Santo. El entrenador Jorge Jesús pidió tiempo para acoplar a los nuevos, pero estos no parecen mejores que los que se fueron. Tras cinco derrotas en ocho partidos ya ha amenazado con irse si no hay refuerzos. Los directivos no se sienten amenazados. Su ficha de cuatro millones es un lujo en estos lares.

Entre las muchas despedidas del Benfica y las muchas novedades del Oporto, los leones del Sporting, subcampeones en la pasada liga, parten con ventaja. El equipo ha mantenido el plantel, por lo cual ha hecho la mejor pretemporada de los tres candidatos al título, pero faltan semanas para el cierre de fichajes y parece difícil que puedan mantener a dos de sus puntales, William Carvalho y el lateral argentino Rojo.

Entre estos leones y aquellas águilas, los dragones de Lopetegui deben recuperar la senda del triunfo. Pinto da Costa le ha dado casi todo al español y ambos parecen encantados de haberse conocido. "Estoy satisfecho con el grupo formado", ha dicho el presidente tras ver los entrenamientos del equipo en Londres. "Hay una gran conexión entre el cuerpo técnico y los jugadores". Ahora le queda a Lopetegui agradar al público, entrar en la Champions, reconquistar la Liga y, por descontado, que sus jugadores valgan mañana mucho más que hoy.

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