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Desmarque de Rosell en el ‘caso Neymar’

El expresidente del Barça defiende ante el juez que el fichaje costó 57 millones y no 86 como le imputan. Confiesa que no leía la letra pequeña de los contratos, aunque cree que “se hizo bien”.

Rosell, a su llegada esta mañana a la Audiencia Nacional Ampliar foto
Rosell, a su llegada esta mañana a la Audiencia Nacional EFE

El caso Neymar persigue al Barça, el club que fichó al jugador brasileño el verano pasado por 57 millones de euros. O por 86. La diferencia entre la cantidad menor y la mayor (29 millones), no declarada a Hacienda, se la ahorró el Barça. Por eso el fiscal atribuye al club un fraude de 9,1 millones de euros que tendría que haber abonado en concepto de pago de impuestos por la operación.

Sandro Rosell, que fichó al jugador brasileño cuando presidía el club, acudió ayer a la Audiencia Nacional para declarar como imputado por un delito de apropiación indebida en grado de distracción (gestión desleal de un patrimonio cometida por el administrador cuando perjudica patrimonialmente a una sociedad) relacionado con los 11 contratos que firmó para que Neymar Da Silva Santos Jr. jugara en su equipo.

Rosell abandonó la presidencia del club en enero pasado, cuando el cerco judicial a la operación Neymar, tras la apertura de la causa en la Audiencia Nacional, se le hizo insoportable. El club, también imputado por delito fiscal, intentó cerrar la herida pagando a Hacienda 13,5 millones en concepto de los impuestos que no abonó en su día por la operación. Pese a ese reconocimiento implícito de culpa, Rosell mantuvo ayer la versión de que el precio real del fichaje fue 57 millones, que “nunca leyó la letra pequeña del contrato”, pero que se “hizo todo bien”, según explicó a la salida del interrogatorio la única persona que quiso hablar, el abogado Felipe Izquierdo, que representa como acusación particular a Jordi Cases, el socio del Barça que denunció los hechos.

Sobre el resto del gasto hasta llegar a la cantidad de 86 millones —la diferencia no declarada a Hacienda que le atribuye la investigación judicial por la que está imputado el club y el expresidente— corresponde a contratos ajenos al traspaso del jugador, según Rosell.

El Barça desglosó ese resto controvertido entre una “prima de fichaje” (10 millones de euros); la comisión del agente (2,5 millones); un contrato de captación de publicidad (4 millones); un acuerdo con una fundación para fines sociales (2,5 millones); un pacto de colaboración con el Santos, club de origen de Neymar, sobre tres jugadores (7,9 millones) más otros dos millones para la agencia del padre del jugador, y otros gastos. En total, estos conceptos ajenos al fichaje, según Rosell, sumaban 29 millones, la diferencia entre los 57 millones oficiales que declara el club y los 86 millones que le imputa la investigación judicial.

Los dos imputados del Barça desvinculan de la operación al presidente Bartomeu

Cuando preguntaron a Rosell y al director general del club, Antoni Rossich, por las razones que llevaron al Barça a pagar 13,5 millones a Hacienda (como si se tratara de una declaración complementaria por impuestos no satisfechos) si consideraban que la operación era legal, ambos aludieron a un principio de prudencia para hacer ese desembolso con el que se pretendía dar carpetazo al proceso judicial, según explicó el abogado del querellante.

El juez Pablo Ruz decidirá en los próximos días si imputa a más personas en relación con este caso, entre ellos el padre de Neymar y el actual presidente del Barça, Josep María Bartomeu, que firmó como vicepresidente siete de los 11 contratos que hicieron posible el fichaje de Neymar. Tanto Rosell como el director general del Barcelona intentaron desvincular a Bartomeu del contrato de Neymar. “Ni el vicepresidente deportivo ni el vicepresidente económico intervinieron ni en el desarrollo de la negociación del fichaje ni en la fijación de las condiciones contractuales”, señalaron ambos según el comunicado enviado por el club.

 

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