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“Le gané a él y a mí”

El serbio elogia el tenis de su rival, festeja su capacidad de concentración y dedica el título a sus futuros mujer y bebé

Novak Djokovic besa el trofeo del torneo de Wimbledon, este domingo. Ampliar foto
Novak Djokovic besa el trofeo del torneo de Wimbledon, este domingo. Getty Images

Los dos ejes sobre los que se basa la vida de Novak Djokovic están presentes en su celebración, porque enseguida habla el ganador de sus Jelenas.El campeón no ha abandonado todavía la pista cuando se acuerda de Jelena Gencic, que le enseñó los rudimentos del tenis en Kopaonik y vivió lo suficiente como para que le llevara hasta casa el título de Wimbledon nada más ganarlo por primera vez, en 2011. Con su segundo trofeo todavía bajo el brazo, el serbio también menciona a Jelena Ristic, su prometida, con la que se casará esta misma semana y con la que tendrá un hijo próximamente.

 “Pude haber perdido la concentración en el quinto set y entregarle la victoria”, reconoce el ganador sobre el tenso final del encuentro, al que llega con la inseguridad generada por las ocasiones perdidas en la cuarta manga. “No lo hice y por eso esta victoria tiene un significado mental especial para mi, porque no solo gané a mi oponente sino que me gané a mí encontrando la fuerza interior necesaria”, sigue antes de explicar sus sentidos gestos en la celebración. “Me sobrepasaron las emociones positivas. Intenté disfrutar el momento. Pensar en todo lo que había pasado durante el partido. Sinceramente, ha sido la mejor final en la que he participado a nivel de calidad, desde el principio al final”, añade. “Federer demostró por qué es un campeón, su compostura en los momentos importantes, su capacidad de lucha. Gané creyendo, manteniéndome mentalmente fuerte, sin permitir que mis emociones se borraran, como pasó en Roland Garros. Gracias por dejarme ganar, Roger”, bromea para deleite del público.

Gracias por dejarme ganar, Roger, bromea el vencedor

No fue una victoria cualquiera para Nole, el tenista que dominó con mano de hierro el mundo del tenis en 2011, pero que había perdido las tres últimas finales de la máxima categoría que había disputado. El triunfo permite al campeón serbio mirar a los ojos de algunos nombres míticos: John McEnroe, Mats Wilander, John Newcombe... tienen siete grandes como él. En toda la historia del juego, solo 13 competidores celebraron más títulos del Grand Slam que el serbio. Nole, además, reconquistó el número uno mundial y se aseguró mantenerlo durante todo el verano.

Así, cuando comience la gira de cemento estadounidense, en agosto, Rafael Nadal, el rey desplazado del trono, no tendrá posibilidad alguna de sumar puntos para su ránking. De los 4.000 que reparten los tres grandes torneos de aquí a septiembre (dos Masters 1.000 y el Abierto de Estados Unidos), el mallorquín no puede optar a ninguno porque levantó los brazos en las tres citas ahora hace un año. En Londres, el inicio de otro reinado de Nole.

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