La Liga recupera un sabor ciclista

Los tres grandes han pasado por el liderato y lo han soltado según les llegaron las pájaras El Atlético apela al realismo, el Barça desprende confianza y el Madrid lucha contra las dudas

Los jugadores del Atlético celebran el triunfo ante el Granada.
Los jugadores del Atlético celebran el triunfo ante el Granada.P. ARMESTRE (AFP)

Rezuma esta Liga de tres ciertos tics de una gran ronda ciclista. Una carrera de fondo con tres aspirantes, Atlético, Barcelona y Real Madrid, que han pasado por el liderato y lo han ido soltando según les han ido llegando las pájaras en cuantía y en duración en el tiempo. El resultado es una incierta y atractiva recta final de campeonato, que a estas alturas no se veía desde la temporada 2006-07, cuando el Barcelona, con 59 puntos, Sevilla (55), Real Madrid (54) y Valencia (53) peleaban por un título que acabó conquistando ese Madrid de Fabio Capello. Aquella fue una remontada cimentada tras salir del Camp Nou, a principios de la segunda vuelta, con un empate (3-3) que le hizo creer en sí mismo, pese a la primera gran exhibición de Messi y nueve puntos de diferencia en la tabla. La puntuación por entonces no tiene nada que ver con la que se ha establecido en los años de duopolio, que ahora ha roto el Atlético, líder con 73 puntos. Y ello unido a que los tres aspirantes al título combaten también por la corona de la Champions.

Esa hegemonía bipolar no ha decrecido, sino que ha sido el equipo de Simeone, desde una inferioridad de recursos, el que ha tomado la velocidad de los dos trenes. Entre otras cosas porque del trío siempre ha sido el que más claro ha tenido a qué jugaba. Y cuando lo intentó cambiar, metiendo a Diego ante posibles planteamientos que le exigieran una mayor claridad y precisión con la pelota, se resintió.

Invito a los que sueñan a despertarse y vivir el presente” Simeone

El Atlético pone en juego su liderato en San Mamés (20.00, C+) después de cinco jornadas sin perder: un empate en el derbi (2-2) y cuatro victorias consecutivas (Celta, Espanyol, Betis y Granada). Desde la derrota de Pamplona (3-0), el grupo de Simeone ha concretado sus triunfos en los segundos tiempos. Ha sufrido, pero ha sabido vencer en partidos trabados para realimentarse con aquello del “ganar trae ganar” que dice El Cholo. El equipo está convencido de que puede pelear el título sin mirar el calendario, metido en la filosofía del partido a partido. “Yo no miro, me centro solo en lo que hay que hacer. Si pensamos en tantas cosas no llegamos a nada, hay que afrontar cada partido como si fuese una final. Quiero llevarlo al ámbito realista, donde estamos más cómodos, el partido a partido. No nos podemos alejar de eso. Miro solo lo que tenemos que hacer: ponerse el chándal, entrenar, comer, etc.”, advierte Simeone, que incidió en ese mensaje apuntando a hinchas y a jugadores: “Invitaría a los que sueñan a despertarse y vivir el presente”.

Al renacido Barcelona le aguarda una visita al Espanyol (16.00, C+Liga y GolT), precisamente el rival que alejó a los azulgrana del título en 2007 con un gol de Tamudo en el Camp Nou. Esta vez esperan los de Aguirre con Sergio García, formado en La Masia, con ansias de revancha. “No podemos renunciar a la victoria. No podemos jugar con miedo. Debemos tener un equilibrio emocional brutal y esperamos que el cóctel que se genere nos ayude”, indica el mexicano. Tienen, también, argumentos futbolísticos, según opina Gerardo Martino: “Lo veo con virtudes similares a las que tiene el Atlético, un equipo muy sólido, que corre mucho, que te hace muy difícil cada partido”.

Cree el técnico argentino que el choque se parecerá mucho al del mes de noviembre, en el que el Barcelona sudó para marcar un solitario tanto. Prevé “mucha fricción y pocos espacios” de un grupo de jugadores que presiona y aprieta. “Quedan ocho finales, pero este partido lo es más, por ser un derbi tiene mucha trascendencia”, añade Martino. Su equipo llega a la cita con más confianza que dudas, por mucho que la lesión de Valdés dejara hundido al vestuario el miércoles. Sin Puyol, sí están en la lista de convocados Xavi (que descansó en la última jornada) e Iniesta (que dejó el partido en la media parte por molestias musculares). Claro que no se sabe a ciencia cierta si el manchego, de cuyas corazonadas y de las de Messi vive el Barça en las últimas semanas, jugará contra el Espanyol. La duda radica en qué nombres y qué dibujo presentará en el campo, si los cuatro medios con Messi y Neymar o la inclusión de Pedro y Alexis. Lo único que Martino tiene claro es que el triunfo en Madrid les ayudó a espabilar: “Nos dio una inyección anímica necesaria. Nos ha vuelto a poner en la Liga”.

Ancelotti defiende a Diego López y responde a las críticas de Mourinho

El Madrid, que recibe al Rayo (22.00, C+Liga y GolT), aún digiere que en una semana haya sido descabalgado por dos derrotas tan duras después de superar un comienzo dubitativo por el que tuvo que remontar hasta siete puntos con el Barça. Le aflora el ruido tras caer en el clásico y en el Sánchez Pizjuán. Le pitan los oídos a Diego López, al que la sombra de Iker Casillas acecha porque no ha estado tan solvente ahora que los títulos se ganan o se pierden. Sobrevuela sobre gran parte del madridismo la historia de su capitán, decisivo en las grandes conquistas y también que, cuando ha jugado, ha convencido pese a la extraña situación que vive y que será prolongada ante el Rayo. “Diego López está bien; juega mañana [hoy]”, anunció Ancelotti, que también tiene el foco puesto en su jugador más de terminante, Cristiano, con molestias, y en el más caro, Bale, el otro gran cuestionado por su intrascendencia en el clásico, su empeño ante el Sevilla por armar el disparo y por ausentarse del campo para cambiarse una bota mientras Rakitic gestaba el 2-1 con solo Pepe como oponente. “Tenía un problema. Decir si era el momento o no, no lo sé. La condición de la bota no era la adecuada y necesitaba cambiar”, regateó el técnico italiano cuando fue cuestionado por esa acción, y al que también se le cuestiona si el pegamento que es Di María para dar equilibrio junto Modric, duda por un proceso febril, y Xabi Alonso, que parece acusar fatiga, sirve para imponerse en los grandes duelos.

Los problemas para atacar sin espacios, algo que ya sucedió con Mourinho, aprietan. Carletto, por cierto, respondió a Mou, después de que este dijera que esperaba ver al Madrid más arriba: “Estamos luchando por la Liga, cosa que el año pasado no fue capaz”.

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