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Santander

Mi ‘hermano’ Pat Symonds

Williams ha acertado en la mayor parte de sus decisiones de los últimos tiempos. La más importante, para mí, ha sido contratar a Pat Symonds, mi 'hermano', como director técnico

Massa, de Williams, tras el percance que sufrió su coche en Melboourne. Ampliar foto
Massa, de Williams, tras el percance que sufrió su coche en Melboourne. EFE

Uno de las mejores noticias que nos ha dado este primer gran premio de la temporada ha sido la constatación del renacimiento de Williams, una de las grandes escuderías de siempre que, sin embargo, en los últimos años las había pasado canutas por varias razones. Frank, su fundador y cabeza más visible, ya no estaba en condiciones de liderar el proyecto y prestarle al equipo la atención que requiere, y Claire, su hija y relevo natural, aún debe acumular mucha experiencia. En una coyuntura tan delicada como la actual, en la que la mayoría de estructuras están sufriendo más que nunca para encontrar dinero, Williams ha acertado en la mayor parte de las decisiones que ha tomado en los últimos tiempos. La más importante, para mí, ha sido la contratación de Pat Symonds, mi hermano,como director técnico.

Pat ha aportado aire fresco, ha contratado nuevo personal y ha recolocado a algunas personas en los puestos que él considera que rendirán mejor. En cuanto a su influencia en la toma de decisiones, podríamos decir que Williams posee a uno de los mejores, con un bagaje que pocos poseen en el paddock. Estamos hablando de una persona que ha sido capital en los triunfos de tres monstruos como Ayrton Senna (Toleman), Michael Schumacher (Benetton) y Fernando Alonso (Renault). Pat posee esa percepción global que desde mi punto de vista es tan importante. Es un gran estratega, un gran matemático y sabe leer muy bien qué esperar de los neumáticos, y en su hoja de servicio hay elementos tan relevantes como el diseño de la suspensión activa de Benetton de principios de los noventa.

Pat ha aportado aire fresco, ha contratado nuevo personal y ha recolocado a algunas personas en los puestos que él considera que rendirán mejor

Lo reconozco, tengo devoción por él, y cuando me enteré de que Williams lo iba a recuperar me dio un subidón tremendo porque creo que se merece que le den esta oportunidad después de pasar por una de las peores etapas de su carrera, consecuencia de aquel lamentable episodio bautizado como Singapur Gate, de 2008 —Nelson Piquet reconoció haberse estrellado a propósito contra el muro para beneficiar a Fernando Alonso, su compañero en Renault, que ganó aquella prueba—. Pongo la mano en el fuego por Pat, que tuvo que dimitir, y sé que él no ideó el plan y que se limitó a cumplir las órdenes que le dieron desde más arriba. Todo aquello le dejó muy tocado, y su forma de ser provocó que, estando alejado de todo esto, su autoestima se viera bastante mermada, algo comprensible cuando a uno le acusan de tramposo.

Afortunadamente, en la F-1 actual aún hay personas que son capaces de valorar todo aquello que uno ha hecho en el pasado. Marussia lo recuperó como consultor externo en 2011 y le dio la opción de volver a meterse en el círculo, y está claro que Williams le contrató porque en él identificó el potencial que todos los que hemos tenido la suerte de coincidir con él durante algún tiempo sabemos que tiene. Sus conocimientos le irán de perlas a Felipe Massa, que llega liberado y con ganas de demostrar que puede ser mucho más rápido de lo que ha sido en Ferrari, y si tenemos en consideración que el coche de este año cuenta con la mejor unidad de potencia del mercado (Mercedes), me atrevería a decir que no tardaremos nada en volver a ver a un piloto de Williams en el podio.

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