Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La solución Sosa

Simeone presionó mucho para que el Atlético le fichara a un jugador que aumenta los recursos ofensivos y no necesita adaptarse ni a su libreto ni a sus métodos porque ya los conoce

Sosa golpea el balón durante un Atlético-Valencia de Copa. Ampliar foto
Sosa golpea el balón durante un Atlético-Valencia de Copa. GETTY IMAGES

Es el jugador que necesitamos para ya”, sentenció Diego Pablo Simeone cuando se consumó la llegada de José Sosa al Atlético. Ese contundente “ya” significaba que la exigencia a la que estaba sometido el equipo, metido de lleno en la pelea por tres competiciones, no le daba para esperar a jugadores como Óliver o Baptista, que en su cabeza son más proyectos de futuro que realidades solventes en un escenario tan competitivo.

Muy consolidada la estructura defensiva, Simeone quería contar con un futbolista ya hecho para aumentar los recursos ofensivos del equipo. El bache de juego del curso pasado tuvo que ver más con el ataque que con la defensa. En su peor versión, el Atlético puede ser un equipo previsible cuando ataca, pero pocas veces vulnerable por esa manera de jugar tan intensa en la defensa de los espacios. Es la capacidad del equipo para superar planteamientos cerrados como el del Málaga o el Sevilla lo que preocupa al técnico. Y ahí, el golpeo con la pierna derecha para el pase entrelineas, para armar contras e incluso acompañarlas, o para las jugadas a balón parado le convierten en esa solución que anhelaba Simeone. En el club aseguran que el entrenador argentino presionó “de manera increíble” para traer a un jugador que solo necesitaría adquirir la condición física necesaria para integrarse y ofrecer un rendimiento inmediato.

Con El Cholo , primero es ocupar bien la posición, después se trata de ser vertical y  acompañar a los delanteros".

José Sosa

Sosa tiene muy metido en la cabeza el libreto ofensivo de Simeone de los tiempos en los que este le dirigió en Estudiantes de la Plata. Tampoco le es extraña la exigencia de los entrenamientos del profesor Ortega ni la intensidad del juego que demanda el técnico argentino. Su vertiginosa introducción en la dinámica del equipo responde a ese conocimiento mutuo y recíproco. “El equipo necesita algo inmediato. Con el Cholo lo primero es ocupar bien la posición y después se trata de ser vertical, y de acompañar a Diego Costa, a Villa o a Raúl García para que no estén tan solos arriba”, corrobora el propio jugador, que tenía un acuerdo con el Málaga cuando su agente, Ezequiel Manera, se enteró de que las puertas del Atlético se le abrían por la marcha de Baptistao. Él fue una de las primeras peticiones de Simeone nada más llegar al cargo. De todos los fichajes que han llegado bajo su dirección, solo Villa ha contado con tanta confianza desde el primer momento. Sosa ya ha sido titular en dos partidos, en Copa ante el Valencia, en el Calderón, y el domingo en Vallecas, donde su actuación dejó muy satisfecho al técnico. “Su decisión en el pase de gol fue extraordinaria”, celebró El Cholo, después de que Sosa, en el segundo gol del Atlético, prefiriera ceder la pelota a Arda, que ya no tendría oposición para marcar, antes que jugársela él ante Rubén. Un desplazamiento de 40 metros a Villa y el saque de falta que dio origen al tercer tanto respaldaron en Vallecas esa confianza ilimitada de Simeone.

Cedido por el Metalist ucranio, con opción de compra al final de temporada, Sosa buscó una salida en el mercado de invierno para tratar de convencer al seleccionador argentino Ernesto Sabella, que también le dirigió en Estudiantes, de ser uno de los jugadores que solucione uno de los grandes problemas con los que se ha encontrado Argentina en los últimos tiempos. Contar con futbolistas de buen pie que pueda alimentar a esa excelsa nómina de goleadores que integran Messi, Agüero e Higuaín.

 

 

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información