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San Lorenzo, el club del Papa y Pizzi, campeón argentino

El empate a cero en la visita a Vélez y el 2-2 entre Newell’s y Lanús otorga a El Santo su decimosegunda liga en el Torneo Inicial

Correa pugna con Lucas Romero Ampliar foto
Correa pugna con Lucas Romero AFP

Quien quiera ver el mejor fútbol argentino debe mirar el europeo. Allí están los mejores jugadores. Así lo ha sido sobre todo desde los años 90 y el proceso no ha hecho más que consolidarse. Por eso la liga argentina ofrece un nivel tan flojo como el partido que este domingo consagró campeón a San Lorenzo, el club del papa Francisco que dirige el hispanoargentino Juan Antonio Pizzi.

El Santo o el Cuervo, como llaman a este equipo de Buenos Aires por el color negro de la sotana de su fundador, el cura Lorenzo Massa, empató cero a cero de visitante ante uno de sus tres escoltas hasta la penúltima jornada, Vélez Sarsfield, y Newell’s y Lanús terminaron 2-2. En un encuentro en el que la primera jugada con riesgo de gol ocurrió a los 40 minutos, cuando una escapada del joven atacante Ángel Correa, de 18 años, acabó en las manos de Sebastián Sosa. En el estadio del barrio porteño de Liniers, que el público de Vélez no pudo llenar pese a la importancia de la cita, y sin el público de San Lorenzo porque este año se ha prohibido el ingreso de hinchas visitantes para evitar la habitual violencia en los campos, los de Pizzi le dieron la decimosegunda liga a su club en el Torneo Inicial de la temporada 2013/2014. Por un acuerdo entre los dirigentes de Vélez y San Lorenzo, cuyas hinchadas son rivales cada vez más acérrimas, los jugadores del club que tanto quiere el Papa no dieron la vuelta olímpica en el campo de juego del Fortín frente a las narices de sus simpatizantes. Se temía que si así lo hubiesen hecho, los velezanos habrían reaccionado con desmanes. Parte del folclore más nefasto del fútbol argentino.

Vuelve a cubrirse de gloria San Lorenzo, uno de los cinco clubes con más fieles de Argentina

El partido fue intenso, con faltas, con mucho esfuerzo, pero con poca precisión y buen juego. A los 45 minutos del primer tiempo Leandro Romagnoli, un histórico de San Lorenzo, probó desde fuera del área, pero otra vez Sosa estuvo atento. La emoción real comenzó en la segunda etapa, pero cuando ocurrió un gol en otro campo. Es que en simultáneo los otros dos escoltas del Cuervo, Newell’s Old Boys y Lanús, se enfrentaban entre sí en Rosario y, al igual que San Lorenzo y Vélez, habían llegado a la última jornada del torneo con posibilidades de consagrarse campeón. El Santo tenía 32 puntos y sus tres seguidores, 30. Con el empate en ambos partidos, San Lorenzo se consagraba campeón, pero a los siete minutos del segundo tiempo el centrocampista Pablo Pérez marcó para Newell’s y con la victoria del equipo donde surgió Lionel Messi pasaba a empatar en puntos con el Santo y, por tanto, la liga debía pasar a definirse en un partido desempate entre ambos el miércoles próximo en campo neutral. Pero dos minutos después empató el defensa Paolo Goltz para Lanús, que este miércoles había ganado la más comercial que valiosa Copa Sudamericana.

Pizzi celebra el título junto a Piatti ampliar foto
Pizzi celebra el título junto a Piatti AFP

Vélez entonces se contagió de la emoción que llegaba de Rosario y los dirigidos por Ricardo Gareca comenzaron a dominar por primera vez el encuentro contra San Lorenzo. Agustín Allione, centrocampista fortinero de solo 19 años, remató un disparo en el palo de Sebastián Torrico a los 20 minutos. Pero fue otra vez en Rosario al minuto siguiente cuando la red se movió. El Newell’s de Gabriel Heinze, Maxi Rodríguez y David Trezeguet se puso 2-1 con un gol en contra del defensa granate Carlos Izquierdoz. Otra vez pasaban a disputar el desempate final el Cuervo y la Lepra. Pero a los 28 del segundo tiempo Lanús empató otra vez, 2-2, con gol de Jorge Pereyra Díaz, el atacante que llegó este año desde Ferro Carril Oeste.

Finalmente, San Lorenzo empató sin goles con Vélez y Newell’s-Lanús acabó 2-2. De los cuatro aspirantes a la liga, se consagró el equipo de Pizzi, el exatacante argentino que jugó para la selección española, el Tenerife y el Barcelona y que ahora suma su segundo título como entrenador. El primero fue en 2010 en Chile con la Universidad Católica. Festejan entonces los cuervos con jugadores destacados como Torrico, sus defensores Santiago Gentiletti y Julio Buffarini, que demostró ser polivalente, sus centrocampistas Juan Mercier, el argentino-paraguayo Néstor Ortigoza, Correa y Romagnoli y con su goleador Ignacio Piatti. Vuelve a cubrirse de gloria San Lorenzo, uno de los cinco clubes con más fieles de Argentina y que en su altar ha puesto en el pasado a José Sanfilippo, Jorge Olguín, Oscar Ruggeri, Héctor Scotta, Alberto Acosta o el español Isidro Lángara en los años 30 y 40.

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