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Un viejo dolor de cabeza

Con Piqué lesionado, Martino jugará con Mascherano y Puyol como centrales. El curso pasado jugaron juntos un solo partido

Busquets observa a Puyol en el entrenamiento del Barcelona.
Busquets observa a Puyol en el entrenamiento del Barcelona. fc barcelona

El primer dolor de cabeza de Martino tuvo que ver con la nómina de centrales que encontró al aterrizar en Barcelona. El club buscaba uno en el mercado y no lo encontraba, estaba lesionado Puyol, Piqué se mantenía en pie, se ofrecía Bartra, ninguneado la pasada temporada, y de Mascherano, ese invento de Guardiola que tanto le ha dado al Barça no se dudaba. Se decidió esperar a Puyol antes que tirarse al mercado como quien se lanza a una piscina sin agua, tratando de evitar errores caros de pagar. Desde entonces, hablar de los centrales no ha dejado de generar jaquecas por mucho que Puyol, conforme a lo previsto, volviera a los campos el pasado sábado.

Primero porque se lesionó Mascherano cuando el capitán no había vuelto —Bartra sacó las castañas del fuego— y ahora que el Madrid asoma, cuando se intuía que la extraña pareja que tan bien mezcla, Piqué y Puyol, llamaba a la puerta de la titularidad para encarar a Cristiano Ronaldo, Piqué salió el jueves de la ciudad deportiva convencido de que no llega al cásico. Los médicos se esconden en comunicados que no aportan nada más que miedo y misterio y el Barça, formalmente, niega la mayor: Piqué se entrenará el viernes. En los pasillos de la ciudad deportiva la sensación es otra, se da por imposible la presencia del jugador, que solo se ha perdido uno de los últimos 20 clásicos. De esos 20 encuentros, en 12 formó pareja con Puyol.

Aunque es el equipo menos goleado, sigue sufriendo en las faltas y saques de esquina

Mascherano sabe que no nació para jugar de central, así que cada vez se le hace más cuesta arriba el rol, porque juega con el compromiso de quien le va la vida en ello. “Hay fallos que marcan un partido y se recuerdan toda la vida”, reconoció hace dos años, tras un fallo en el Bernabéu que terminó en gol de Higuaín. En Milán, donde reapareció tras una lesión que le apartó tres semanas, falló un despeje, un solo despeje, y volvió a flagelarse, harto de salirle caro al equipo. Otro ya se hubiera negado a seguir de central, pero él aguanta porque no queda otra. Ahí seguirá contra el Madrid, se supone, que de pareja de Puyol.

Bartra, que se reivindicó en ausencia del argentino, formó pareja con Puyol, por vez primera en su carrera, el sábado en Pamplona. El caso es que, otra vez, a Martino le toca echarle mano a la zaga y no por gusto ni mirando la libreta de Paulorosso, sencillamente porque nadie da un duro por la recuperación de Piqué. Otra lesión, otra solución. Así se escribe la historia reciente del eje de la defensa del Barça, por donde ha pasado medio vestuario, de Adriano a Busquets, en una ecuación por resolver que sigue abierta, con Zubi rastreando el mercado en busca de una viga que la apuntale.

Dos Santos, seis meses de baja

Jonathan Dos Santos.
Jonathan Dos Santos.

El centrocampista Jonathan Dos Santos permanecerá de baja durante un período aproximado de seis meses, después de sufrir una lesión en el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha durante el entrenamiento del miércoles, según confirmó el club.

El mexicano, que iniciaba su segunda campaña como miembro del primer equipo y había participado hasta el momento en tres partidos de la Liga esta temporada, será sometido a una artroscopia el próximo 5 de noviembre para tratar la lesión.

Las sensaciones desde que comenzó el curso señalan la fragilidad de la defensa, pero resulta que los datos demuestran que el Barcelona ha cerrado bien. Valdés, el portero de Primera con mejor porcentaje de paradas (81%), ha salido imbatido de cinco partidos —desde el 5-0, en la temporada 2010, siempre ha encajado al menos un gol contra el Madrid— y es el equipo que menos remates recibe de toda la Primera División (76, 33 a portería), pese a los riesgos que teóricamente asume y al estado de forma de sus jugadores, criticados tras el empate en Milán.

Seis goles en nueve jornadas le convierten en el equipo de la Liga que menos goles ha encajado, aunque resulta evidente que, pese a cambiar las marcas —ya no defiende a balón parado al hombre, lo hace con una zona mixta, según explican en el cuerpo técnico—, sigue sufriendo en las faltas o saques de esquina en contra: de seis, (tres en la primera parte y tres en la segunda) la mitad han llegado en acciones de estrategia (contra Valencia, Sevilla y Valladolid) y todos desde dentro del área. Martino lo tiene presente: “No es un problema de cómo defiendes, es un problema de envergadura”. Y añade: “Es una preocupación, porque sabemos que es un problema que vamos a seguir sufriéndolo”. “Podemos defender en zona, en mixta o al hombre, pero los centímetros son los que son”, tercia Busquets.

El Barcelona, que acumula cinco partidos consecutivos contra el Madrid sin ganar, ha recibido 13 goles de su gran rival en las últimas seis visitas, debe improvisar: si Piqué no está, el dolor de cabeza crece, porque Gerard es principio y final: nadie construye como él —da mas pases que nadie en campo propio— y nadie ha robado más que él (47 intercepciones este curso). Piqué y Puyol se miran en la barra de un bar y saben que están pensando; Mascherano y Puyol solo formaron como pareja una vez en toda la pasada temporada. Y nunca han jugado juntos contra el Madrid.

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