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“Esto es un no parar”

Laia Sanz, tras lograr su segundo título de Enduro. Ampliar foto
Laia Sanz, tras lograr su segundo título de Enduro.

No hubo descanso ni siquiera después de ganarlo todo. Llegó a las cuatro de la madrugada del pasado lunes a su casa desde Francia. Lo hizo al volante de una furgoneta. Y al día siguiente tuvo que madrugar para atender a los medios. Laia Sanz (Corbera, Barcelona; 27 años) se proclamó campeona del mundo de Trial por 13ª vez, en La Chatre, un viernes. Y dos días después ganaba, en Saint-Flour, a unos 300 kilómetros de distancia, su segundo título de Enduro. En los deportes de motor solo Giacomo Agostini, en velocidad, había alcanzado los 15 campeonatos del mundo. Ella, una todoterreno, ha igualado sus números compitiendo en disciplinas totalmente diferentes. Este año, además, después de su tercer Dakar, se ha colgado tres medallas de oro en los X-Games.

Pregunta. ¿Cuántas horas tienen sus días?

Respuesta. La verdad es que he hecho muchas cosas este año... (ríe). La lástima ha sido que me hayan coincidido carreras en el mismo fin de semana. Competir en modalidades distintas lo ha hecho más difícil: tuve que perderme una prueba del Mundial de Enduro para ir a los X-Games de Barcelona y este último fin de semana tuve trial y enduro.

P. ¿Cómo fue conducir desde La Chatre a Saint-Flour?

R. Estaba muy contenta porque había ganado el Mundial de Trial, pero al mismo tiempo estaba un poco inquieta porque quería llegar bien a la prueba de enduro y aquella misma noche ya tenía el súper test. Fue llegar, cambiarme y salir. Me encontré con la especial de repente. Fue un poco complicado. No me dio tiempo a disfrutar del título de trial, lo estoy haciendo estos días.

P. ¿Ha asimilado ya lo que ha conseguido?

R. Sí... A ver, cuando me dicen que he igualado a Agostini me quedo un poco parada. Si hace 15 años alguien me hubiera dicho lo que he logrado, no me lo creería. Pero, como ha sido progresivo, y he ido haciendo poco a poco, forma parte de mi día a día. Además, al tener siempre cosas que hacer... Ahora, acabo el Dakar y ya estoy pensando en la temporada, y acabo la temporada y ya pienso en el Dakar. Siempre tengo metas por delante. Esto es un no parar.

P. A principio del año se planteó dejar el trial.

R. Era la idea, porque pensaba que el calendario no me permitiría hacer la temporada. Me coincidían las carreras, de hecho me salté las dos primeras pruebas porque tenía enduro ese fin de semana en Rumanía. Pero después de aquello dije, en broma, que podría presentarme en la siguiente prueba de trial. Y lo hice. Empezamos de broma y al final lo hemos conseguido.

P. ¿Qué ha sido lo más complicado?

R. Los dos últimos años han sido muy duros al combinar el trial, el enduro y el Dakar; es bastante difícil llevar motos tan diferentes. Además, competir en dos disciplinas distintas en un mismo fin de semana, bajarte de la moto de trial y subirte en una de enduro, es muy difícil. He tenido que hacer cambios muy bestias. Ha sido muy duro mentalmente, he tenido mucho desgaste psicológico.

Este año me he encargado de todo. De todos los gastos, de organizar los viajes, de muchas cosas que cuando estás en un equipo no tienes que hacer, en teoría"

P. Insiste en que cada vez es más difícil ganar, ¿por qué?

R. Porque al trial, por ejemplo, ya no me dedico como antes, cuando le daba el 100% de mi tiempo. Los dos últimos años me he centrado más en el Dakar y el Enduro. Además, yo también me voy haciendo mayor: el trial es la disciplina que más te exige físicamente. Y las nuevas generaciones tienen todavía mucho margen de mejora. Entre lo que ellas aprietan y que yo ya no soy la de antes...

P. ¿Vuelve a plantearse renunciar al trial, que siempre fue su especialidad?

R. No lo sé, dependerá de muchas cosas, entre otras del equipo en el que esté, y también del calendario. De momento, voy a disfrutar este título.

P. Rompió con Gas Gas a punto de empezar la temporada, ¿qué ocurrió?

R. Ahora es mejor no hablar más. Se dijo que me marché para firmar por otra marca y, como se ha visto, no ha sido así. No soy esa clase de piloto. He estado muchos años en Montesa, no soy así. Simplemente, decidí hacer la temporada por mi cuenta. Ha costado, porque tienes que preocuparte de muchas más cosas además de ir en moto. Pero estoy muy contenta porque he trabajado con gente muy maja que me ha ayudado mucho. En los momentos así te das cuenta de la gente que te quiere. Estoy más orgullosa que nunca; he hecho un gran trabajo.

P. ¿Con cuántas motos diferentes ha corrido?

R. En Enduro he competido con tres marcas distintas: las primeras carreras las corrí con la moto de un amigo; luego alquilé una y ahora, al final, me compré la tercera. La de trial era la moto que tenía guardada en el garaje, la última Montesa que tuve. Le quité el polvo, me fui a entrenarme y me encontré genial.

P. ¿De qué ha tenido que encargarse a parte de competir?

R. De todo. De todos los gastos, de organizar los viajes, de muchas cosas que cuando estás en un equipo no tienes que hacer, en teoría. Este año ha tocado hacerlo así y de situaciones como esta uno aprende mucho. Esperemos que el año que viene no se repita y pueda estar en un gran equipo, en uno profesional.

He tenido que hacer cambios muy bestias. Ha sido muy duro mentalmente, he tenido mucho desgaste psicológico"

P. Después de un año así, ¿le han salido muchos novios?

R. Sí. Estoy mirando, intentando cerrar cosas, y muy animada, porque después de vivir un año tan duro psicológicamente, me alegra poder agarrarme al Dakar y pensar que las cosas saldrán bien. Tengo ofertas muy interesantes.

P. ¿Y ahora, qué? Se ha ganado unas vacaciones.

R. Sí. Tenía previsto irme de vacaciones en agosto, pero me quedé en Estados Unidos para entrenarme. Así que ahora me tomaré quince días para descansar, que después vienen tres meses a fondo para llegar bien al Dakar.

P. ¿Cómo cambiarán sus rutinas en esta segunda parte del año?

R. Mucho. El Dakar es una carrera muy diferente y muy larga, y la preparación física tiene que cambiar mucho. También el trabajo con la moto. Además, quiero entrenar más la navegación y la lectura de los road books (libros de ruta), porque estoy muy verde: no he hecho nada parecido desde la última etapa del Dakar.

P. ¿Le quedan ganas?

R. Sí, más que nunca. Y si al final sale todo como creo tendré una muy buena moto. Así que tendré que prepararme muy bien para intentar hacerlo mejor todavía.

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