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Rins toma el mando

El pupilo de Alzamora no da opciones y logra su tercera victoria en una carrera que alumbra el primer podio de Álex Márquez

Alex Rins rueda en el circuito de Indianápolis. Ampliar foto
Alex Rins rueda en el circuito de Indianápolis.

Va por la vida con aire de despistado, pero es listo, perspicaz. Y cuando un circuito se le da bien, no hay manera de llevarle la contraria: rueda a ritmo de vuelta rápida, una y otra vez, como hizo el sábado a mediodía para llevarse la primera posición de la parrilla de salida y lograrlo, además, con un récord: suya es ya la mejor pole firmada en este circuito de Indianápolis. Alex Rins, frío, calculador, ni siquiera se alteró por una mala salida. Se salió de la pista al asomar por esas curvas encadenadas que suceden a la recta de meta; y cuando volvió a la pista lo hizo en séptima posición. Al completar aquella primera vuelta ya era quinto; cuarto tras dos giros; uno más, y tercero; segundo al cabo de cinco vueltas; y líder de esa suerte de serpiente veloz a los seis giros.

Entonces supo que nadie podría con él. Del mismo modo que nadie había sido incapaz de discutirle la pole un día antes. Vale, Maverick Viñales, en su intento por darle caza, se llevó la vuelta rápida en carrera. Vale, su compañero Márquez, quiso también, como el de Roses, discutirle el liderato, e incluso logró colocarse en primera posición a falta de una sola vuelta para el final de la carrera. Pero Rins tenía el control. Y se lo hizo saber a su colega, compañero de risas en el equipo dirigido por Emilio Alzamora, en la última vuelta. Al final de la recta principal, en frenada, tomó esa larga curva, a la izquierda, en primera posición. Y se supo ganador cuando, al llegar a la contrarecta, nadie asomó por el interior en aquella sucesión de curvas a modo de ese.

Tiene 17 años y lucha por primera vez por el título de Moto3, en su segundo año en el Mundial. Se creyó un peldaño por debajo de los dos favoritos, Luis Salom, el líder, y Maverick Viñales, el eterno aspirante tras dos años magníficos. Pero con paciencia ha ido reduciendo la distancia que le separaba de aquellos tras el error cometido en Jerez, donde no puntuó. Ahora, superado ya el ecuador del campeonato, solo 17 puntos separan a estos tres magníficos pilotos. Y todo está por decidir.

Para añadir picante a la lucha, se coló este domingo en el podio Àlex Márquez, hermano pequeño de Marc, tan osado como él. Con 17 años recién cumplidos ha logrado su primer podio, su primer segundo puesto, después de intentarlo insistentemente en los últimos grandes premios. Agradeció el de Cervera la ausencia de Salom en los puestos de cabeza. El líder del Mundial corrió malherido tras una caída el sábado que le dejó el pie izquierdo muy dolorido e inflamado. Corrió algo más suelto que por la mañana, gracias a una inyección de calmantes. Resistió a la espalda de su compañero de equipo, Arthur Sissis, y le adelantó a falta de dos vueltas para ser finalmente quinto, por detrás de Folger, y salvar una carrera que un día antes veía demasiado negra.

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