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Dos enemigos fieles

Drobga y Sneijder representan el prototipo de futbolistas entregados a la personalidad y al fútbol de Mou

Fueron piezas clave en los éxitos del luso en el Chelsea y el Inter

Sneijder y Drogba celebran un gol del Galatasaray. Ampliar foto
Sneijder y Drogba celebran un gol del Galatasaray. AFP

Didier Drogba y Wesley Sneijder responden al prototipo de jugadores que se han convertido en fieles a José Mourinho. Futbolistas eternamente agradecidos de que el entrenador portugués se cruzara en sus carreras. Ambos se consagraron bajo su dirección en el Chelsea y en el Inter de Milán, respectivamente.

Los dos se entregaron a ciegas a los usos de clan con los que el entrenador portugués acostumbra a manejarse en los vestuarios que dirige. Una forma de relacionarse, que, según Mourinho interpretó ayer, crea lazos incorruptibles, verdaderos, sin margen para el halago impostado y forzado. “¿Conocéis algún tipo de cultura donde hacer la pelota es arte? Esa no es ni mi cultura ni la cultura de esos jugadores. Nuestra cultura es de sentimientos verdaderos y no tener problemas en esconderlos”, sentenció Mourinho cuando le preguntaron por la tormenta de elogios que ambos jugadores has descargado sobre su figura en los últimos días.

Drogba no fue solo su delantero de cabecera en el Chelsea, sino también el que terminó por definir su obra en Stamford Bridge

“Didier Drogba y Wesley Sneijder son dos jugadores muy importantes en mi carrera, me han dado mucho”, abundó Mourinho sobre sus dos expupilos, dos jugadores que le explican como entrenador.

Drogba no fue solo su delantero de cabecera en el Chelsea, sino también el que terminó por definir su obra en Stamford Bridge. El costamarfileño marcó el estilo directo de aquel Chelsea que arrasó en la Premier y se quedó un par de veces a las puertas de jugar la final de la Liga de Campeones. Aquel equipo jugaba tanto para Drogba que terminó por hacer desaparecer la primera tendencia de Mourinho de jugar con extremos como Robben, Gronkjaer o Duff en sus primeros pasos en Inglaterra. Mourinho siempre ha añorado en el Madrid contar con un delantero con las características de Drogba, poderoso en el juego aéreo, capaz de jugar de espaldas y de aguantar el balón para la llegada de la segunda línea. El fichaje de Adebayor en su primera temporada, una vez que el club le tiró por tierra la llegada de Hugo Almeida, respondió a esa necesidad.

“Didier era un jugador muy bueno, un gran amigo. Es alguien que se quedará en mi vida para siempre y creo que él dice lo mismo de mí porque establecimos los mismos vínculos”, asegura Mourinho. Cuando este se despidió de los jugadores del Chelsea, hubo dos que no pudieron contener las lágrimas. Uno fue Frank Lampard; el otro, Drogba. Nadie lamentó más que el delantero centro que Roman Abramóvich despidiera al entrenador luso.

Drogba ha aterrizado en el Galatasaray después de una mala experiencia en el fútbol chino. Firmó por el Shanghai Senshua, donde le prometieron un salario de 12 millones de euros. No había pasado un par de meses en China cuando sus abogados empezaron a buscarle una salida alegando impagos. Después de que la FIFA mediara a su favor, logró un transfer internacional provisional que le permitió a Fatih Terim alinearle por primera vez el 14 de febrero ante el Akhisarspor (1-2). Drogba marcó de cabeza el único tanto que hasta ahora ha logrado con su nuevo equipo. Terim le hace jugar unos metros por detrás de Burak Yilmaz, el otro tanque de la delantera del Galatasaray, al que el técnico turco ha obligado a modificar su juego para que Drogba, que lleva cuatro asistencias con su nuevo club, se sienta cómodo.

Mou es increíble y me ilusiona jugar contra él, pero hay que dejar el tema. Mañana [hoy] seremos enemigos y no amigos"

Sneijder

Con Sneijder, Mourinho también cerró el dibujo con el que el Inter conquistó en un año la Liga de Campeones, el scudetto y la Copa de Italia. Lo situó por detrás de Diego Milito sin ser un diez clásico. Le permitía verticalizar el juego, tener llegada desde la segunda línea y un futbolista cerca del área contraria acreditado en la recuperación de la pelota. No tuvo dudas en ir a por él en cuanto se enteró de que el Madrid necesitaba prescindir del holandés para poder pagar los desembolsos hechos por Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y Xabi Alonso. Su desordenado último año en Madrid no tuvo nada que ver con el jugador que emergió bajo la dirección de Mourinho en el Inter. Su discurso en la gala del Balón de Oro de 2010 emocionó al técnico luso momentos antes de ser elegido mejor entrenador del mundo.

“Mou es increíble y me ilusiona jugar contra él, pero hay que dejar el tema. Mañana [hoy] seremos enemigos y no amigos”, dijo ayer el holandés, al que Terim le ha dado la titularidad pese a no encontrarse aún en plenitud de condiciones físicas. Le hace jugar caído a la izquierda porque Felipe Melo e Inan ocupan el centro del campo.

Sneijder ha recalado en el Galatasaray tras ser relegado al ostracismo en el Inter de Milán por Adrea Stramaccioni. “Él tuvo que seguir las órdenes de Moratti. No podía haber hecho cosas en contra de los deseos del presidente. Me lo explicó todo a mí después de que dejase el club. Obviamente, esto no hubiese pasado con Mourinho en el cargo”, dijo para explicar su salida del club interista.

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