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Una enfermedad libera a Merino Batres de la Operación Puerto

La acusación pierde a su último testigo directo para el juicio que empieza el lunes con cinco imputados

Eufemiano Fuentes; el exdirector deportivo del ONCE y del Liberty; Manolo Saiz; José Ignacio Labarta Barrera, uno de los directores deportivos del equipo Comunitat Valenciana; y Vicente Belda, exdirector del Kelme, Ampliar foto
Eufemiano Fuentes; el exdirector deportivo del ONCE y del Liberty; Manolo Saiz; José Ignacio Labarta Barrera, uno de los directores deportivos del equipo Comunitat Valenciana; y Vicente Belda, exdirector del Kelme, EFE

Desarmar la defensa de Eufemiano Fuentes en el juicio de la Operación Puerto, que comienza el lunes, solo podían hacerlo dos personas, los dos colaboradores más próximos, los dos que podrían corroborar la verdad de lo sospechado por la Guardia Civil en sus escuchas, que el proceso de extracciones, congelado, descongelado y reinfusiones de sangre de deportistas no se hacía tan acorde al arte médico como proclama el acusado canario. Ninguna de las dos, sin embargo, hablará. Una de ellas, el ayudante Alberto León, se suicidó hace dos años, después de haber sido imputado, como el propio Fuentes, en la Operación Galgo; a la otra, al médico hematólogo José Luis Merino Batres, de 71 años, la juez del juzgado 21 de lo penal, ha decretado el "sobreseimiento parcial y consiguiente archivo parcial" de la causa por padecer, según el informe del médico forense, "la enfermedad de Alzheimer en grado leve-moderado".

En un auto del día 22 de enero, la juez Julia Patricia Santamaría señala que el archivo de la causa solo es provisional, "hasta que recobre la salud", dado que el hecho de no poder declarar por su enfermedad, que se manifiesta en pérdida de memoria, le producirá indefensión. El archivo definitivo lo decretará la juez cuando considere que el mal es "irreversible". Para ello, Merino Batres, quien según la Guardia Civil diseñó con Fuentes el sistema de dopaje sanguíneo que atendía en Madrid a las necesidades de decenas de deportistas de todo el mundo, deberá someterse cada seis meses al examen de un médico forense. En algunas ocasiones, según figura en el sumario, Merino Batres se aprovechaba de su cargo como Jefe de Hematología del hospital de La Princesa, en Madrid, para solicitar de algunos servicios de transfusiones y del Laboratorio Central de la Defensa, algunos elementos necesarios para el congelado y el descongelado de la sangre.

Según relata en su libro de confesiones el exciclista norteamericano Tyler Hamilton (código 4142 en la lista de Fuentes), en sus tiempos de cliente (de 2002 a 2004) se había percatado de la tendencia al despiste de Merino Batres, quien a veces confundía fechas, nombres y datos.

El archivo provisional de la causa contra Merino Batres, que podrá ser recurrido aunque no paralizará el proceso, deja en cinco el número de acusados finales por un delito contra la salud pública (en el momento de la operación policial, mayo de 2006, el dopaje no era aún delito en España) para quienes el fiscal y las siete acusaciones particulares solicitan dos años de prisión. El primer día de juicio, el lunes 28, declarará el primero de ellos, Eufemiano Fuentes, y si hay tiempo el segundo, Ignacio Labarta, y el tercero, Vicente Belda. Los dos restantes son Yolanda Fuentes y Manolo Saiz.

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