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“El diablo en la oreja”

Purito considera que ha dado “un paso de gigante” para el triunfo final, aunque sabe que va a ser una Vuelta “agónica”

El sueco Fredrik Kessiakoff, ganador de la contrarreloj. Ampliar foto
El sueco Fredrik Kessiakoff, ganador de la contrarreloj. EFE

A Joaquim Rodríguez no le cabía la alegría en su pequeño cuerpo. Su crono le permitió reducir las malas expectativas y salir líder de Pontevedra, el primer test en el que temía hincar la rodilla sin necesidad de irse al suelo. “Aunque tener a un segundo en la general a Alberto Contador es como tener al diablo en la oreja”, dijo, a sabiendas de que todo está por resolverse y de que quedan más dificultades que paseos hasta llegar a Madrid, “que es realmente donde se gana la Vuelta”.

Purito se deshizo en elogios a su equipo: “Me ha aconsejado siempre, me ha frenado cuando me lanzaba y me animaba cuando podía relajarme. Realmente han evitado en todo momento que me saliera de punto. ‘Tranquilo Purito’, me decían cuando me revolucionaba”.

Especialmente tuvo palabras de elogio para Sebastian Weber, unos de los miembros del Katusha, “porque es un fiera”. “Ya desde la mañana te enseña el plano, te dice dónde tienes que regular, dónde tienes que empujar la bicicleta, dónde resistir, a qué vatios tienes que ir. Es un fenómeno. Yo me he limitado a hacerles caso y este ha sido el resultado”, reconoció el líder de la Vuelta a España.

“La carrera comienza hoy”, comentó Contador, casi líder y casi vencedor

La mejoría de Purito en la contrarreloj, su punto débil, ahí donde se le escapó el Giro de Italia, ha sido manifiesta en este año. “Esta ha sido una gran crono, pero también lo fue la del Giro”, reflexionó el ciclista. “Lástima que me topé con especialistas que me impidieron ganar la ronda italiana”. “Dimos un salto de gigante para seguir con nuestra pretensión de ganar la Vuelta”, opinó sobre lo que significa para sus aspiraciones el resultado. “A eso vinimos, como dije antes de comenzar, y en eso estamos. Pero va a ser una Vuelta agónica, sobre todo si se sigue corriendo con estos ritmos que son para morirse”.

Alejandro Valverde tenía una media sonrisa. “Era una crono que no me venía mal, pero hay especialistas a los que es muy difícil batir”, dijo el ciclista murciano, que no podía olvidar los 54 segundos perdidos tras la caída de Valdezcaray. “Sin ellos estaría ahora estaría muy cerca del líder”. Pero prefirió mirar al futuro más que al pasado: “Lo importante es que si he hecho una buena crono es que las piernas van bien”.

Valverde tuvo dos buenas referencias con la contrarreloj efectuada por dos de sus compañeros, Intxausti y Castroviejo. “Era importante para mí, porque ellos son buenos contrarrelojistas en este tipo de trazados”, admitió.

Valverde fue cuarto en la etapa, pero sus dos compañeros fueron quinto y décimo respectivamente. Tres corredores del mismo equipo entre los 10 primeros permiten darse una alegría.

Alberto Contador, casi líder y casi vencedor de etapa, analizó qué significaba que los cuatro candidatos —Purito, Froome, Valverde y él— se hubieran reagrupado en menos de un minuto: “La Vuelta comienza hoy”, dijo con gesto firme.

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