Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

20 años sin Larry Legend en la cancha

El mítico Bird se retiró hace ahora dos decenios tras ganar el oro en Barcelona 92

Larry Bird, en un partido de baloncesto entre los Boston Celtics y Real Madrid. Ampliar foto
Larry Bird, en un partido de baloncesto entre los Boston Celtics y Real Madrid.

Para volver a ver un enfrentamiento entre Larry Bird y Magic Johnson hay que recurrir al DVD o a los videojuegos. Hace 20 años, en la temporada 1991-92, los dos iconos del baloncesto se retiraron del deporte que habían encumbrado y que, gracias a ellos, pasó a ser un fenómeno de masas.

El 18 de agosto de 1992 Larry Bird, el para muchos mejor blanco de la historia del baloncesto, dejó el deporte profesional. Se retiró en la cumbre, pocos días después de haber ganado el oro con el Dream Team en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Su último partido como profesional fue la final contra Croacia (117-85). Bird no tuvo su día. No jugó la primera parte y no anotó ninguna canasta en los 12 minutos que estuvo sobre la cancha en la segunda mitad. En los otros siete partidos de la competición metió un total de 67 puntos, cogió 30 rebotes y dio 7 asistencias. “Es una buena sensación retirarse como vencedor”, dijo después.

La culpa de que el mítico 33 de los Celtics dejara el baloncesto la tuvieron los dolores de espalda que arrastraba desde dos años antes y que le hicieron pasar de jugar 77 partidos al año a solo 45 en su última temporada. “El sufrimiento va desde la cabeza hasta los pies, cada vez de una manera más intensa”, contó el alero.

“Voy a echar de menos estos 17 años como jugador [13 en Boston] y el no poder enfrentarme más a Magic”, dijo en su despedida. Bird y Magic. Magic y Bird. La rivalidad que los dos jugadores, uno de los Celtics y otro de los Lakers, mantenían sobre el parquet se convertía en amistad una vez que el balón dejaba de botar. Johnson, maestro de ceremonias en el homenaje de despedida que hicieron los Celtics a Larry Legend, dijo de él: “Era el único jugador al que he temido en una cancha. Siempre me ha encantado enfrentarme a él porque era un hombre muy inteligente. He visto siempre sus partidos para aprender más y más”. La única forma en que esa rivalidad por ser el mejor ha trascendido de los pabellones ha sido en forma de anuncios publicitarios y de obras de teatro (Magic/Bird, 2012).

Bird nació en Indiana en 1956. En 1979 fichó por los Celtics, donde estuvo 13 años y se convirtió en el jugador franquicia. Bird jugaba de alero y su visión de juego era casi inmejorable. Además, era preciso en el pase y eficaz en el rebote y la anotación. Todo un especialista en meter canastas ganadoras sobre la bocina.

También era un experto en el trash talking, es decir, en sacar de sus casillas al rival a base de frases a la vez duras e ingeniosas. Un buen ejemplo de esta actitud fue el concurso de triples de 1988, cuando levantó el dedo índice en señal de victoria antes de que su lanzamiento entrara. Y entró.

Los promedios de toda su carrera son 10 rebotes por partido, 6,3 asistencias y 24,3 puntos. Fue en tres ocasiones MVP de la NBA (1984, 1985 y 1986), logró tres anillos de campeón (1981, 1984 y 1986), participó 11 veces en el All Star y ganó en tres ocasiones el concurso de triples de la NBA (en toda su carrera promedió un 37,6% de acierto más allá de la línea de tres).