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En el principio fue Hermida

El ‘biker’ español termina cuarto en Londres, como en Sidney hace 12 años

Jose Antonio Hermida, durante la final de mountain bike.
Jose Antonio Hermida, durante la final de mountain bike. EFE

“Si no fuera por el corte tras la caída de Absalon, si hubiera estado delante, si no fuera porque se me salió la cadena, si, si…”, dice José Antonio Hermida. “Pero no se puede andar así”. Si no hubiera tenido ningún problema, seguramente, Hermida, el ‘biker’ español por antonomasia (gallego de 33 años, pero catalán de vida, como su chica, Sandra, y su hija), habría terminado tercero la carrera en sus cuartos Juegos Olímpicos, en lugar de cuarto, a un suspiro del tercero. Y, seguramente, si no se le hubiera roto el sillín en la última vuelta al italiano Marco Aurelio Fontana, este no habría penado tanto para defender el bronce del acoso de Hermida, que le supo a gloria.

Carlos Coloma terminó sexto y completó el mejor resultado en unos Juegos

En el circuito artificial de Hadleigh Farm, una colina en Essex, a las afueras de Londres, que antes de los Juegos solo era terreno de pasto para las ovejas, Hermida regresó a sus orígenes, al cuarto puesto que le hizo ya grande en Sidney, hace 12 años, cuando era un chavalito nacido para comerse el mundo. Aún es ambicioso y no descarta participar en Rio 16 (“total, ya hablo gallego”, bromeó el ciclista que corre sobre una Merida, con ruedas grandes, de 29 pulgadas. “Problemas con el idioma no tendré en Brasil"), donde buscaría repetir, al menos, su gran éxito olímpico, la plata que consiguió en Atenas 2004.

Tendrá entonces Hermida, uno de los ciclistas más populares del circuito de la Copa del Mundo, y campeón mundial en 2010, 37 años, y los jóvenes de su especialidad seguirán creciendo y mejorando para amargarle la vida. Jóvenes como Jaroslav Kulhavy, de 27 años ahora, y nuevo campeón olímpico. Es un checo al que todo el mundo teme, un ogro dicen, que lo gana todo: campeón del mundo, campeón de Europa, campeón olímpico. Muy amigo del checo del Astana, Roman Kreuziger, figura del ciclismo de carretera, de las ruedas finas, como dicen los puristas del mountain bike, muy rápido y potente, una especie de Sagan, Kuhlavy entrena con este habitualmente en invierno en sus concentraciones en Canarias. Segundo fue otro de los grandes del momento, el suizo Nino Schurter. Sexto fue el español Carlos Coloma, con quien el mountain bike redondea el mejor resultado del ciclismo español en Londres.