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Ciobanu, de retirada a heroína en los penaltis

La portera volvió al balonmano profesional hace un año con el sueño de una medalla

Mihaela Ciobanu Ciobanu detuvo cuatro penaltis contra Corea del Sur Ampliar foto
Mihaela Ciobanu Ciobanu detuvo cuatro penaltis contra Corea del Sur REUTERS

Ésta es una historia de intuiciones. Después del partido en el que la selección femenina de balonmano se hizo por primera vez en la historia con una medalla olímpica, Mihaela Ciobanu declaraba: “Me había entrenado muy bien, pero sabía que sería muy difícil. Creo que al final el aspecto mental era más fuerte que el físico, por eso estaba convencida de que iba a parar todos los penaltis”. La intuición se hizo certeza, y la portera terminó parando cuatro lanzamientos desde los siete metros. Cuatro paradas que terminaron siendo determinantes para la consecución del bronce.

Pero hay más intuiciones que se hicieron ciertas y que comenzaron tiempo atrás. De cara al Mundial de Dinamarca de 2011, el seleccionador nacional, Jorge Dueñas, vio cómo cuatro pilares de su equipo fueron baja por lesión. Una de ellas era Cristina Rodríguez, portera del León, que sufría un esguince de tobillo. Dueñas tuvo una intuición: apostar por la experiencia. Así volvió Ciobanu a la selección, con 38 años y con un deseo y una esperanza desde entonces: triunfar en un Mundial y en unos Juegos. “He cumplido muchos sueños”, decía ayer la portera sonriendo.

Pero hace solo dos años, Ciobanu estaba retirada de la competición. Siguiendo a su marido, el también jugador de balonmano Mario de las Heras, que era directivo del equipo, llegó al Cuenca Ciudad Encantada, formando parte del equipo técnico de Zupo Equisoain. Durante esa temporada, la rumana fue entrenadora de porteros.

Un año le bastó para saber que necesitaba la competición. En 2011 fichó por el Alcobendas. No rechazó la llamada de Dueñas cuando se produjo, a pesar de haber dejado la selección en 2009 tras el Mundial de China. Desde su vuelta, el equipo nacional de balonmano se hizo con el bronce en el Mundial de Brasil y con el bronce olímpico, ayer, en Londres.

Ciobanu estuvo a punto de dejarlo todo por una lesión de ligamentos cruzados en las dos rodillas

Pero no todo han sido glorias en su carrera. Con 21 años Ciobanu estuvo a punto de dejarlo todo por una lesión de ligamentos cruzados en las dos rodillas. Luchó con fuerza, se operó y contra el pronóstico de los médicos, volvió a jugar. Ahora, con casi cuatro décadas a sus espaldas, se vuelve a plantear la retirada, pero esta vez a causa de la crisis que amenaza al balonmano.

Volvió para cumplir un sueño, una intuición, y terminará su carrera deportiva con lo que parecía una quimera: una medalla en los Juegos.

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