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atletismo
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El reino africano de la media distancia

El 1.500 está repleto de 'milleros' que tienen un nivel de marcas altísimas, con tres kenianos y dos corredores norteafricanos a la cabeza

Los corredores, en la final de 1.500m.
Los corredores, en la final de 1.500m.Alex Livesey (getty)

Las semifinales de los 1.500 metros masculinos de los Juegos Olímpicos suponen una tensión bestial. Las dos series están repletas de milleros que tienen un nivel de marcas altísimo. El pase a la final es durísimo. En la primera de las carreras resurge la figura alta y espigada del gran favorito. El campeón olímpico, el keniano Asbel Kiprop, se dedicó a marcar la carrera que iba a un ritmo lentísimo e insólito de una semifinal de unos Juegos. El paso por los mil metros de 2m36s mostraba una carrera puramente táctica en la que la colocación de los corredores a falta de una vuelta era decisiva.

La última vuelta se cubrió en un tiempo muy rápido de 52 segundos. Sorprendió, al igual que lo hizo en las eliminatorias, el argelino Taoufik Makhloufi, para acabar con casi 10 metros de ventaja sobre sus perseguidores. El keniano Kiprop se clasificó con solvencia en segunda posición.

En la segunda carrera, el atleta que fue recalificado para las semifinales después de un tropiezo, el keniano Nixon Chepseba, decidió evitarse problemas y lanzó la carrera a ritmo de meeting. Como si fuera una réplica de la carrera anterior, el marroquí y campeón del mundo de pista cubierta, Abdelati Iguider, ganó con mucha facilidad y ventaja sobre sus contrincantes en un buen tiempo de 3m33,99s.

El martes presenciaremos una final emocionantísima con los tres kenianos que han bajado de 3m30s este año, el neozelandés Willis y los dos corredores norteafricanos Makhloufi e Iguider.

La final de 3.000 metros obstáculos masculina fue una carrera disputada por los grandes protagonistas de los últimos años. El favorito Ezekiel Kemboi dio una buena lección táctica a sus rivales. Escondido durante la mayor parte de la prueba, reapareció justo en el momento que lo tenía que hacer y con un último 300 explosivo arrolló. De esta forma recuperó el título que consiguiera en Atenas. Repitió plata el francés Mekhissi-Benabbad y perdió el trono olímpico con una caída al final de la prueba el otro keniano Brimin Kipruto quedando en quinta posición.

Arturo Casado fue campeón de Europa de 1.500 metros en 2010.

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