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Del volante del Dakar a bronce en tiro olímpico

El catarí Nasser Al-Attiyah aparca su lucha entre las dunas para competir en tiro en sus quintos Juegos

Hancock, al centro, Golding y Al-Attiyah con sus medallas Ampliar foto
Hancock, al centro, Golding y Al-Attiyah con sus medallas REUTERS

La tarjeta de visita de Nasser Al-Attiyah debe de ser curiosa. Primo del emir de Qatar, es decir, príncipe; campeón del rally Dakar 2011 y cinco veces olímpico en la categoría de tiro con escopeta. Hoy ha sumado una nueva credencial: medallista de bronce en esa modalidad. A sus 41 años, Al-Attiyah cumple con el estereotipo de príncipe árabe bon vivant que suele acompañar a este título en el imaginario colectivo. Comenzó a correr rallies en 1989; como copiloto en la primera carrera, como piloto a partir de la segunda. En 1990 ganó el campeonato de Catar y se abonó al título durante cinco años más.

“Paré en 1995. Estaba ocupado con el tiro”, dijo en 2011. También se comentó que sufrió el boicot del presidente de la Federación de su país, perteneciente a un clan rival. Sea como fuera, desde mediados de los noventa, el príncipe se pasó al tiro. Ahora compite en la primera fase de clasificación, igual que el guipuzcoano Juan José Aramburu en la categoría de escopeta. Tras la primera jornada, Al-Attiyah va cuarto en la clasificación general, mientras que el español, en un discreto puesto -vigésimo-, tendrá dificultades para pasar a la final del día 31 de julio.

Al-Attiyah afirma que el tiro es solo su hobby; el rally es su profesión.

Esta no es la primera participación de Al-Attiyah en los Juegos. Se estrenó en Atlanta 96 –sexto- y desde entonces no ha faltado a ninguna cita olímpica. En 2004 incluso acarició el bronce, pero tuvo que conformarse con un diploma olímpico tras perder el desempate contra el cubano Rodríguez. En la final de hoy se ha desquitado de aquella derrota. Miembro del Comité olímpico de su país, el príncipe Nasser sí rascó oro en los Juegos Asiáticos en dos ocasiones, y en el Mundial de Italia de 2001 obtuvo la plata.

Al-Attiyah celebrando la victoria del Dakas 2011 ampliar foto
Al-Attiyah celebrando la victoria del Dakas 2011

Pero Al-Attiyah afirma que el tiro es solo su hobby; el rally es su profesión. En 2004 volvió a pilotar en una carrera, y disputó el Mundial de Rally en un equipo que llevaba su nombre. Ya en 2006 recibió la confianza del equipo QMMF y Subaru. Consiguió ser octavo en el rally de Argentina en 2009 y a finales de 2011 firmó un suculento contrato con la marca Citröen. El Dakar ha sido la fuente de sus grandes éxitos. Cuando la carrera dejó el desierto africano y se refugió en el Atacama, el catarí encontró su sitio navegando sobre las arenas sudamericanas. En 2010 quedó segundo, por detrás de su compañero de equipo Carlos Sainz. En 2011, y al volante de un Volkswagen Race Touareg III, se llevó los laureles del rally más reputado del mundo. Ahora afina su puntería en los Juegos.

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