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El Málaga busca comprador

Tras una inversión de más de 200 millones, el jeque Al Thani se desentiende del club, que negocia su venta a un grupo petrolero albanés

Al Thani, en un partido entre el Málaga y el Valencia en abril. Ampliar foto
Al Thani, en un partido entre el Málaga y el Valencia en abril. DIARIO AS

Cuando Abdullah Bin Nasser Al Thani, el jeque, aterrizó en Málaga para comprar el club, en el  verano de 2010, en las oficinas no se podían creer que hubiese alguien con tanta liquidez de dinero. El jeque iba en serio. “Compró el club por unos 50 millones [deudas incluidas] y ha invertido unos 30 más. Más que cualquier presidente en la historia de este club. Se han pagado los jugadores al contado [nueve en verano y seis en invierno], se han pagado las primas de hace dos años, se ha remodelado la sala de prensa, el césped [300.000 euros], la megafonía y el acceso de los minusválidos [300.000] y se han adecuado las instalaciones municipales del Estadio de Atletismo de la Ciudad de Málaga donde se entrena el equipo”, contaba en invierno de 2011 el ahora fallecido José Carlos Pérez, consejero durante más de 17 años en el Málaga.

“Sueño con que el Málaga sea un grande de la Liga española y un referente en el futuro”, declaró Al Thani en diciembre de 2010. A base de fichajes conseguidos con dinero al contado, el equipo sobrevivió a un cambio de entrenador cuando no había terminado ni la primera vuelta –Manuel Pellegrini sustituyó a Jesualdo Ferreira- y consiguió salvarse del descenso por los pelos. Todos empezaron a respirar. Con el equipo en Primera el jeque podía seguir su inversión millonaria, avanzar en su proyecto y atraer con sus billetes a otras grandes estrellas (casos de Cazorla o Toulalan, por ejemplo). Un año después de aquello el Málaga negocia su venta. Con Taçi Oil, un grupo petrolero albanés financiado con dinero ruso y representado –en la mesa de las negociaciones– por intermediarios con un pasado algo turbio: Fernando Martínez y el abogado Roberto Rodríguez Casas, que en 2011 fue detenido en Madrid en la operación anti-droga Colapso por sus supuestas conexiones con una banda de narcotraficantes que buscaba blanquear dinero a través de su bufete. Taçi Oil, presidido por el empresario Razart Taçi, es el que en 2010 pagó dos millones de euros al Madrid por disputar un amistoso en Albania. Hace un par de años se ofreció para comprar el 80% del Bolonia, pero ‘desapareció’ poco después.

El Málaga ha pasado de ser un equipo de ensueños para transformarse en un equipo terrenal. Clasificado para la previa de la Champions, sí, pero con denuncias por impago de algunos de sus jugadores –ya retiradas y de otro clubes (como Villarreal, Osasuna y Hamburgo que reclaman lo que se les debe tras la venta, respectivamente, de Cazorla, Monreal y Mathijsen). En poco menos de dos años el equipo del jeque se ha enfrentado a la realidad de cualquier equipo pequeño. Retraso en los pagos y graves problemas de liquidez. Al Thani no pisa las instalaciones del club desde mediados de mayo, cuando el equipo celebró la clasificación para la previa de la Champions. Creía que sus inversiones iniciales eran suficientes y no quiere –o puede– desembolsar más. Con la compra del Málaga abrió un camino para sus negocios en la Costa del Sol –como la ampliación del Puerto de la Bajadilla de Marbella en el que ha invertido 400 millones de euros y cuyas obras no han empezado todavía– pero descuidó la gestión del fútbol. Eso es: hacer frente a las deudas de un club que ingresa mucho menos dinero de lo que le cuesta la plantilla (unos 32 millones de euros).

Al Thani no pisa las instalaciones del club desde mayo, cuando celebró la clasificación para la previa de la Champions

Hace dos semanas se desató la tormenta cuando cuatro jugadores denunciaron al Málaga por impago. “Aquí hay jugadores a los que se deben porcentajes muy elevados del global sobre la ficha: del 30, 40 y 50%”, dijo Luis Rubiales, presidente de la AFE, tras haber visitado las instalaciones del club. Esas denuncias se retiraron con el compromiso del club de saldar las deudas (alrededor de unos 60 millones) esta semana. Los jugadores se reunieron con Vicente Casado, responsable de Desarrollo y Área del Negocio del Málaga, que les prometió que a lo largo de esta semana se les pagará el 30% de las nóminas atrasadas mientras que el grueso de la ficha (el restante 70%), en octubre.

Las únicas declaraciones oficiales de la plantilla se pueden leer en Twitter. Así se expresaba De Michelis (uno de los fichajes de invierno de 2010) hace diez días: “La verdad es que tranquilos no estamos, pero nuevamente vamos a pensar en los entrenamientos, confiados en que todo se solucionará”. Manuel Pellegrini, desde la pretemporada en Venezuela, se ha quejado de la parálisis que vive el club. “Estábamos todos esperando que llegara Abdullah Ghubn de Catar o una persona mandada por él para intentar ordenar la institución en muchos aspectos. Se ha dejado pasar un tiempo demasiado largo, son muchos los problemas que hay que estar solucionando, muchas cosas que hay que crear y mejorar. Quizás logramos estar en Europa con anterioridad a lo que se esperaba y ahora hay encima una cantidad de necesidades para las que el club no está preparado”, lamentó el técnico chileno.

En realidad, Al Thani nunca ha estado demasiado presente en Málaga. Para eso tiene a su brazo derecho, Abdullah Ghubn, director general de todas sus empresas y su hombre de confianza desde hace años. Ghubn es el que va y viene de Málaga (y que ahora lo hace acompañado por Moayad Shatat, ejecutivo del grupo NAS). El que ejercía de brazo ejecutor, el que vivía el día a día en el club, con todo lo que eso conlleva, era José Carlos Pérez. Desde que falleció, el pasado mes de febrero, no ha sido sustituido. El vacío de poder se ha agrandado aún más con la marcha de Fernando Hierro. A José Carlos no le ha sustituido nadie.

La sensación es la de un impasse total y eso ha criticado Pellegrini. Todo está parado, menos la negociación para vender el club (hasta que no se resuelvan los contenciosos abiertos, además, el club no puede inscribir a nuevos jugadores). El presupuesto, de 25,7 millones en 2009-10, alcanzó los 70 en 2010-11 y la temporada pasada fue el tercero de la Liga (unos 150 millones) por detrás de Madrid y Barça. El jeque se gastó unos 17 millones en fichajes en 2010-11; la temporada pasada desembolsó 60. Ahora, con la previa de la Champions a la vuelta de la esquina (el sueño cumplido) el club busca sobrevivir.