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Una gran aventura

Pau Gasol representa el reto más atractivo y social de la delegación española

Los de Scariolo se estrenan ante China (17.45)

Gasol, durante un entrenamiento.
Gasol, durante un entrenamiento. AS

Ausente Nadal, con un fútbol que ha recuperado enjundia pero que tiene en su Mundial el mejor escaparate y con el mundo del motor alejado de estos asuntos olímpicos, Pau Gasol no solo portó la bandera, sino que representa, junto a todos sus compañeros, el reto más atractivo, mediático y social de toda la delegación española. Por su propio y bien ganado prestigio, labrado desde hace ya 11 años, cuando la medalla de bronce en el Europeo de Turquía dio el espaldarazo a la generación de los júniors de Lisboa y supuso el inicio de una década prodigiosa en títulos y reconocimiento. Y también porque en esta ocasión, en su camino se encuentra otro equipo extraordinario y plagado de resonantes nombres: los Estados Unidos de Kobe, LeBron, Durant y compañía, uno de los grupos de referencia en estos Juegos. Las grandes hazañas necesitan grandes adversarios y España tiene enfrente a uno de los mejores.

Es normal que este hipotético enfrentamiento esté presente desde hace tiempo en el imaginario colectivo. Los jugadores no han parado de intentar explicar que para llegar a él antes habrá que pasar duras pruebas. Que equipos como Argentina, Brasil, Rusia y Francia no son de los que se rinden con ver la camiseta roja, y que hay que ir paso a paso. Pero la sombra de lo que ocurrió en Pekín, donde se tocó el oro con las yemas de los dedos en un partido memorable, resulta alargada. De hecho, alcanza a los propios jugadores, que desde aquel día tienen más ganas que nadie de tomarse la revancha. Tiempo habrá de darle mil y una vueltas a esta historia todavía inacabada, pero hasta entonces hay que ocuparse de otros asuntos.

España sigue siendo un grupo fiable, con una enorme experiencia acumulada y con una colección de talentos que solo Estados Unidos puede discutir. Es un equipo que juega y convive de memoria, calcado al que arrasó en Lituania el año pasado con el único cambio obligado de Sergio Rodríguez por Ricky Rubio. En el funcionamiento pocas novedades, salvo una mayor utilización de Llull en el puesto de alero, también propiciada por tener a Navarro entre algodones. Precisamente las condiciones físicas provocan los mayores temores. Cuenta España con el mejor juego interior del mundo, pero Marc Gasol no pudo disputar los últimos partidos de preparación, Rudy viene de una larga inactividad, Sergio Rodríguez también ha tenido que ser mimado y ya se verá como lleva Navarro su dichosa fascitis plantar con el paso de partidos. Aun así, la preparación ha transcurrido como se preveía, liquidando lo que se ponía a su paso y con demostraciones de poderío hasta el duelo ante EE UU, del que se aprendió más de lo que se pudo enseñar, que no es mal balance.

Cuenta España con el mejor juego interior, pero los problemas físicos son el mayor temor para los de Scariolo

Con alguna duda en lo accesorio que no en lo fundamental (talento, confianza, experiencia, dominio de los tiempos de los partidos en particular y de la competición en general) España salta hoy a la cancha con la mochila cargada de ilusión (propia y ajena) y muchas razones para sustentarla. En su horizonte y en el de todos los aficionados, el sueño de jugar la final ante los difícilmente abatibles norteamericanos. Una gran aventura deportiva para un grupo ejemplar que busca el más difícil todavía. Un reto descomunal que merece la pena disfrutarlo desde esta misma tarde.

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