“No hay nadie más rápido que nosotros”

Button celebra el salto cualitativo que McLaren ha dado en Alemania, donde desplazó un coche prácticamente nuevo

Button, en el Gran Premio de Alemania.
Button, en el Gran Premio de Alemania. RALPH ORLOWSKI (REUTERS)

Corría la 35ª vuelta del Gran Premio de Alemania de Fórmula 1 cuando Lewis Hamilton, ya sin ninguna opción de pelear por el podio después del pinchazo que sufrió a las primeras de cambio, se reincorporó a la pista después de realizar su segunda parada en los talleres. El inglés, que incluso llegó a amagar con abandonar, asomó por el carril de incorporación y se metió de llenó en la pelotera que mantenían Fernando Alonso, Sebastian Vettel y Jenson Button, los tres primeros, mientras que él rodaba realmente el 17º. Al regresar a la trazada, Hamilton se colocó por delante del alemán, que venía lanzado y le superó sin demasiados problemas. En ese preciso instante, Andy Latham, ingeniero de pista del piloto de McLaren, le comunicó que circulaba por delante de su compañero, que estaba luchando por ganar el gran premio. “Muy bien, Lewis, tienes a Jenson a tres segundos por detrás, sobre todo, no le tapones”, le dijo Latham, que, seguramente no esperaba la reacción que obtuvo después.

Gracias a la utilización del alerón trasero móvil (DRS), Hamilton volvió a adelantar a Vettel, se desdobló en una maniobra que sacó de sus casillas al Niño Maravillas de Red Bull, y provocó que soltara las manos del volante del RB8 hasta tres veces y braceara, pidiéndole explicaciones. “No ha sido un buen gesto por parte de Lewis. No entiendo por qué se ha puesto a pelear con nosotros. Ha sido una estupidez porque él estaba doblado”, le criticó Vettel, que, curiosamente, fue sancionado después con 20 segundos por adelantar de forma irregular a Button, en el penúltimo giro. El corredor de Tewin incluso se permitió la licencia de apretarle las tuercas a Alonso durante un buen rato, antes de regresar al garaje definitivamente, “por seguridad”, en el final más triste que podía imaginarse para su gran premio número 100.

El campeón de 2008 hace lo posible por sobrevivir en una temporada en la que las calamidades se le acumulan

El campeón del mundo de 2008 hace lo posible por sobrevivir en una temporada en la que las calamidades se le acumulan tanto a él como a su equipo. Al paso por el ecuador del calendario, Hamilton ocupa la quinta posición en la tabla de puntos, a 62 del español, y en las 10 pruebas que se han celebrado hasta el momento, ha cosechado una victoria (Canadá) y cuatro podios. En los últimos tres circuitos, no obstante (Valencia, Silverstone y aquí), solo ha conseguido sumar cuatro puntos, por los 68 de Alonso, los 41 de Mark Webber (el segundo en las estadísticas) y los 43 de Kimi Raikkonen (el cuarto). Con estos registros, plantearse optar a la corona parece un objetivo irreal, una verdadera lástima para el británico, ahora que su escudería ha vuelto a darle un meneo al MP4/27 y lo ha convertido, de sopetón, en el prototipo con más pegada de la parrilla. “McLaren es la única estructura que, estando un paso por detrás del resto, es capaz de dar dos hacia delante en un solo fin de semana”, advertía el asturiano el jueves.

Si Hamilton acumula una racha nefasta desde que el 10 de junio se impuso en Montreal, las penurias que acompañan a su vecino lo hacen desde mucho antes. Button, vencedor de la cita que abrió el telón en Australia, se ha subido al podio en tres ocasiones, pero se ha llevado cuatro roscos (Malasia, Bahréin, Mónaco y Canadá), y entre las otras tres carreras solo ha acumulado siete puntos, un bagaje que le sitúa el séptimo en la general, a 86 puntos de Alonso. “No hay nadie más rápido que nosotros en este momento, y eso significa que podemos luchar por la victoria en las próximas carreras”, dijo Button, que llevaba tiempo sin encontrarse tan a gusto como se sintió en Alemania. “Ferrari ha estado impresionante, pero no diría que hayan sido más rápidos que nosotros”, añadió este triatleta de Frome.

La tropa de Woking ha rediseñado globalmente la aerodinámica del monoplaza

McLaren desplazó hasta Alemania una infinidad de piezas nuevas que demostraron encajar de maravilla en el bólido plateado. La tropa de Woking ha rediseñado globalmente la aerodinámica del monoplaza, con unos nuevos pontones laterales, unos nuevos escapes, otro fondo plano y un difusor distinto al que venía empleando, además de muchos otros elementos escondidos debajo del caparazón. En definitiva, un coche prácticamente nuevo. “Hemos traído muchas cosas y hemos trabajado muy bien con ellas, ahora solo nos falta mejorar un pelín más en las cronometradas”, detalló el campeón de 2009 con Brawn.

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